Un puñado de corporaciones controlan todo: ¿quién las controla a ellas?

Por Petr Svab - La Gran Época
16 de Octubre de 2018 Actualizado: 16 de Octubre de 2018

Análisis de noticias

Muchos estadounidenses son muy conscientes de la influencia de los conglomerados transnacionales agrupados bajo apodos como “Big Oil”, “Big Tech” y “Big Pharma”.

Sus CEOs cosechan regularmente elogios y críticas por los logros y transgresiones de las compañías.

Pero los CEOs como Mark Zuckerberg de Facebook y Tim Cook de Apple apenas son dueños soberanos de sus compañías.

Las corporaciones son dirigidas por juntas directivas y las juntas son nombradas por los accionistas. El truco es que estos accionistas no son exactamente quienes uno pueda imaginar.

Investigadores de la Universidad ETH Zurich de Suiza investigaron a las 43.060 corporaciones transnacionales y pudieron identificar y mapear sus estructuras de propiedad.

La cima

Resultó ser que 737 corporaciones controlaban el 80 por ciento del valor combinado de todas las demás.

¿Quién está en la lista? Como es de esperar, los nombres más importantes incluyen bancos, compañías de seguros, fondos de inversión y gestores de patrimonio.

Cada una de estos cientos de corporaciones clave estaban conectadas en promedio con otras 20 corporaciones, lo que permitió a los principales actores “mantener un control diez veces mayor de lo que cabría esperar en función de su riqueza”, afirmaron los investigadores en su artículo de 2011 (pdf).

¿Quién, entonces, es el dueño de estas compañías súper influyentes?

“Alrededor de tres cuartas partes de la propiedad de las empresas del núcleo sigue en manos de las empresas del propio núcleo”, señalaron los investigadores. “En otras palabras, este es un grupo muy estrecho de corporaciones que acumulan la mayoría de las acciones entre sí”.

Sin embargo, la madriguera del conejo es aún más profunda.

La cima de la cima

Los investigadores supusieron que para controlar una corporación hay que tener una participación mayoritaria. En realidad, muchas corporaciones están constituidas de tal manera que una parte de su junta directiva es nombrada directamente por los principales accionistas, quienes generalmente no están cerca de tener la mayoría de las acciones: su participación puede ser tan baja como el 5 por ciento o incluso menos.

Además de los nombramientos directos, los principales accionistas tienen una gran influencia sobre el voto de los demás miembros de la junta directiva.

Las corporaciones de este tamaño suelen tener miles de accionistas, la mayoría de los cuales solo poseen fracciones de menos del 1% en acciones. Es prácticamente imposible para ellos organizarse de manera tan efectiva como para bloquear las nominaciones a la junta directiva apoyadas por los principales accionistas.

¿Quiénes son, entonces, los principales accionistas?

Con una repetitividad que no sorprende, los principales fondos de inversión y sociedades de gestión de patrimonios se sitúan a la cabeza. Y nuevamente, estas corporaciones también tienen a accionistas principales que ejercen una influencia desproporcionada sobre las designaciones de su junta directiva.

La cima de la cima de la cima

Entonces, ¿quiénes son sus principales accionistas? Con una regularidad absoluta, aparecen estos cuatro nombres: State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock y Fidelity Investments. El “Big Invest”, por así decirlo.

Estas firmas de inversión, generalmente a través de intermediarios, se controlan entre sí y también a sí mismas.

BlackRock es la corporación de inversión más grande del mundo, administrando activos por casi 6,3 billones de dólares en 2017. En comparación, el Gobierno Federal de EE.UU. tenía menos de 3,5 billones de dólares en activos en 2017.

El mayor accionista de BlackRock, con una participación de más del 21 por ciento, es el banco PNC. Entre los principales accionistas del banco se encuentran State Street Corporation, Vanguard Group, Fidelity Investments y… BlackRock.

El CEO de BlackRock, Larry Fink, es un demócrata de toda la vida. En 2013, nombró a Cheryl Mills, la confidente de Hillary Clinton, a la junta de BlackRock en un intento de asegurarse el puesto de Secretario del Tesoro en la hasta entonces esperada futura administración de Hillary Clinton, informó Fox Business en 2014.

También fue Fink a quien el presidente Barack Obama le pidió que diseñara una salida a la crisis financiera de 2008. Con el consejo de Fink, Obama adoptó los muy criticados rescates gubernamentales y vio cómo la economía permaneció en recesión durante varios años.

Fox informó que también fue Fink quien ideó el bono respaldado por hipotecas, el opaco instrumento de inversión al que se atribuye en parte la caída de la vivienda de 2008.

Manejando la cima

Las principales corporaciones no están controladas exclusivamente entre sí. Muchas también son dirigidas por el viejo dinero.

Fidelity Investments, por ejemplo, está controlada por la familia Johnson, al igual que otros grandes actores tienen algunas familias poderosas detrás. Otros gigantes, como el Capital Group y Wellington Management son de propiedad privada y mantienen un perfil muy bajo en cuanto a su funcionamiento interno.

¿Por qué es importante?

El hecho que la mayor parte de la riqueza corporativa esté controlada por un grupo limitado de ejecutivos que distribuyen entre ellos los lugares en la juntas directivas, puede estar poniendo obstáculos perjudiciales a la competencia en el mercado, señalaron los investigadores de ETH.

“Estudios anteriores demostraron cómo incluso pequeñas estructuras de participación cruzada, a nivel nacional, pueden afectar la competencia en el mercado en sectores como las aerolíneas, el automotriz y el siderúrgico, así como en el financiero”, escribieron, señalando la escasez de investigación sobre los efectos de la concentración de poder en la cima de la escala corporativa.

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