Una joven de 23 años muere después de casarse por un cáncer que le deformó la cara

Por Venus Upadhayaya
28 de Agosto de 2019 Actualizado: 28 de Agosto de 2019

Una joven de 23 años con un cáncer que le hizo perder uno de sus ojos y la mitad de su rostro perdió la batalla contra la vida, pero no el amor del hombre que se casó con ella a pesar de todas las probabilidades en contra, y estuvo con ella hasta el final.

Joanne Coleman de Queensland, Australia, sufrió un tipo raro de cáncer de piel y murió el 28 de agosto, después de ser diagnosticada en 2016. Coleman se casó con su novio de la escuela secundaria, Josh, el pasado noviembre, según My Wedding Wish, una organización benéfica que organiza bodas para los enfermos terminales.

Los dos novios de la escuela secundaria compartieron una historia inspiradora a pesar de que Coleman fue diagnosticada con la enfermedad siendo muy joven.

“Lo amo y él me ama. Cuando me diagnosticaron cáncer y perdí el ojo, todo el mundo pensó que huiría -es mucho para que un hombre de solo 20 años lo aceptara-, pero se quedó en los buenos tiempos y en los malos”, dijo Coleman en una historia que compartió en My Wedding Wish (Mi deseo de boda).

El miércoles, la organización benéfica compartió en Facebook el fallecimiento de Coleman: “Nos encanta lo que hacemos, pero los días como éste son la otra cara de nuestro trabajo, donde el dolor de la muerte y la pérdida, y el dolor del corazón se apoderan de nosotros. Esta mañana la bella Joanne perdió su batalla contra el cáncer. Sólo tenía 23 años”.

“Jo y Josh se casaron en una preciosa boda en Brisbane el pasado noviembre. Nuestros corazones están con su marido y su familia. El mundo se oscureció un poco”, escribió My Wedding Wish.

La pareja se conoció en la escuela secundaria en 2009 y se graduaron juntos en 2013. Eran buenos amigos y perdieron contacto por algún tiempo antes de reunirse. Eran pareja desde 2014 y lo siguieron siendo hasta la muerte de Coleman el miércoles.

Lucha contra el cáncer

Coleman fue diagnosticada con cáncer en agosto de 2016 y le dijeron que habría muerto en Navidad ese año de no habérsele detectado. Para salvarle la vida los médicos tuvieron que extirparle la parte derecha de la cara a la joven de 20 años.

Ese año Coleman se sometió a 11 cirugías y los médicos dejaron su rostro abierto durante ocho meses mientras se hacía radiación y quimioterapia.

Los médicos la cerraron de nuevo cuando el cáncer desapareció, y en ese momento Josh le pidió casarse en enero de 2017. “Queremos casarnos y pasar tiempo juntos haciendo todo lo que nos gusta hacer, y seguir adelante con todas las aventuras que podamos antes de que este cáncer me gane”, compartió Josh en su historia con My Wedding Wish.

La organización benéfica ayudó a sus padres Helen y Terry Gladigau a crear la boda de los sueños de Coleman, el 3 de noviembre de 2018.

“En la planificación le preguntaron a Jo qué le gustaría, y la familia ignoró sus dos ideas principales: un caballo y un helicóptero …, pero el día que Jo fue sorprendida con un caballo esperándola para llevarla, puedes imaginar el resto: un helicóptero la llevó a su hermoso lugar de boda en una finca privada donde 170 de sus familiares y amigos se reunieron para celebrar la unión de la pareja”, dijo My Wedding Wish en su sitio web.

La organización benéfica dijo que el amor era “palpable” en la boda. “La ceremonia se centró en su increíble relación de fuerza, tenacidad, amistad y amor…”, dijo la organización.

Después de la boda, Helen y Terry escribieron una carta de agradecimiento a la organización benéfica. “Les estoy enviando mi más sincero AGRADECIMIENTO, los recuerdos que han ayudado a construir para nosotros durarán Hoy, Mañana y Siempre”, dijeron.

Acerca de la muerte de su hija Helen compartió en Facebook. “Hoy nuestro ángel se despidió”, escribió este miércoles.

El último post de Coleman en el Facebook era una foto de la pareja, y decía: “Te quiero”.

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