Una madre aprende cómo criar a sus 13 hijos adoptivos con traumas

Por Andrew Thomas
07 de Noviembre de 2019 Actualizado: 08 de Noviembre de 2019

Desde que Angie K. Elliston tenía nueve años, sabía que quería ser madre cuando creciera. Sin embargo, no quería tener hijos propios. Incluso a una edad tan temprana sabía que había tantos niños en el mundo que necesitaban una familia amorosa, así que quería adoptar.

Angie tiene 48 años y vive en Phoenix, Arizona. Ella y su marido han adoptado un total de 13 hijos. Angie sabía que ya existían muchos niños en el mundo, y quería asegurarse de que fueran amados.

Según la Red de Adopción, 135,000 niños son adoptados en los Estados Unidos cada año. Las razones por las que los niños necesitan una adopción van desde padres que no están dispuestos a criarlos hasta el abuso físico y sexual.

Adopción y Trauma

Cuando Angie tenía 25 años, ella y su esposo adoptaron a sus dos primeros hijos de 6 y 10 años. Los padres biológicos entregaron a los niños, y los niños habían sido objeto de una grave negligencia. Angie aprendió de inmediato que criar a sus hijos adoptivos no sería fácil.

El niño de 6 años era bastante callado y confesaba las travesuras de las que era responsable su hermano de 10 años. El hermano mayor era más bien un problema. Encendía hogueras en la casa y jugaba con la estufa mientras Angie y su marido dormían. También era un mentiroso patológico que a menudo robaba.

Sin embargo, el descuido fue lo menos grave de los traumas que sufrieron los hijos adoptivos de Angie. Muchos de sus hijos han sufrido abusos físicos y sexuales. Uno de sus hijos había sido arrojado por la ventana de un segundo piso.

Angie Elliston quería adoptar desde que tenía 9 años. (Cortesía de Angie Elliston)

“Cosas realmente horribles por las que los niños no deberían pasar”, dijo Angie a La Gran Época.

El trauma que estos niños habían sufrido afectó profundamente su comportamiento. Algunos no podían recordar lo que les había pasado, y otros no querían hablar de sus experiencias traumáticas. Cuando eran niños, les resultaba difícil sobrellevar el trauma, y a menudo se expresaban con ira.

El trauma afectó a los niños de maneras muy diferentes. Algunos niños arremeterían contra ellos mientras que otros pasarían horas sin hablar ni comer. Otros niños tendrían flashbacks sobre sus experiencias traumáticas y perderían el control de la realidad.

Aprendizaje y comprensión

Angie se enteró de que muchos de sus hijos sufrían del Trastorno del Trauma del Desarrollo. El trastorno hace que sea increíblemente difícil para los niños desarrollar relaciones de apego.

“Debido a que no consiguieron el vínculo adecuado cuando eran más jóvenes y no consiguieron que sus necesidades fueran satisfechas cuando eran más jóvenes, entonces no son capaces de hacerlo cuando son mayores”, explicó Angie.

El trastorno finalmente lleva a problemas de comportamiento como mentir y robar. Para los niños, es la forma en que han aprendido a sobrevivir.

Angie aprendió a lidiar con estos problemas de comportamiento y a criar a sus hijos sin tomar sus palabras o acciones como algo personal.

“Acabo de aprender a aceptar quiénes son, y a empezar desde allí”, dijo Angie.

Angie Elliston ha aprendido mucho sobre cómo criar a los niños que han sido traumatizados. (Cortesía de Angie Elliston)

Angie se dio cuenta de que no podía cambiar quiénes eran sus hijos, pero que podían tratar su trauma con terapia. También usaban el humor para ayudar a sus hijos, especialmente si el niño estaba teniendo un episodio de ira. También se dio cuenta de que los niños necesitaban encontrarse a sí mismos, y que forzar un problema era inútil.

Angie descubrió que era más fácil conectarse con sus hijos después de que había pasado un episodio, y también descubrió que era más fácil hablar con ellos por las noches.

A pesar de las dificultades, Angie ha aprendido mucho. Ha descubierto que el trauma de un niño es mucho más profundo de lo que la mayoría de la gente cree, y que se necesita más que amor y una salida para tratar su trauma. Necesitan ser entendidos, y saber que son buenos chicos. La honestidad y la comunicación también son claves para criar a los niños adoptados.

“Ha sido difícil, pero no lo cambiaría por nada del mundo. Esto es lo que quería hacer, y estoy contenta de haber vivido mi sueño”, dijo Angie.

¿Te gustó este artículo?

Entonces, te pedimos un pequeño favor. Compártelo en tus redes sociales, apoya al periodismo independiente y contribuye a que tus amigos se enteren de las noticias, información e historias más interesantes. Tardarás menos de un minuto. ¡Muchas gracias!

Sorprendieron a su mamá en su cumpleaños con un regalo muy especial…

TE RECOMENDAMOS