Una mujer se casa con un hombre que conoció en un club nocturno hace 12 años, resultó que era de la realeza

19 de Octubre de 2017 Actualizado: 19 de Octubre de 2017

Una mujer se casó con un hombre que conoció hace 12 años en un club nocturno en Washington D. C. Resulta que es un príncipe y descendiente del último emperador de Etiopía.

Cuando Ariana Austin conoció a Joel Makonnen en el club nocturno Pearl, él se acercó a ella y a su amiga con la siguiente frase, reportó The New York Times.

“Les dije: Parecen un anuncio de Bombay Sapphire”, dijo el Sr. Makonnen. “Ni cinco minutos después dije: Vas a ser mi novia”, afirmó.

Makonnen es nieto de Haile Selassie, el 225º en una línea de emperadores que gobernó Etiopía hasta el golpe de Estado en 1974. Cuenta la leyenda que el linaje familiar de Selassie se remonta hasta el rey Salomón y la reina de Saba, según un informe del Times. Makonnen no reveló su herencia real a Austin hasta que empezaron a salir en serio.

“No esperas conocer a la persona con la que te vas a casar en Pearl”, comentó Jami Ramberan, dama de honor y amiga de Austin en el club, la noche que conoció a Makonnen.

Austin es de ascendencia americana, afroamericana y guyanesa. Tiene un abuelo que fue alcalde de Georgetown, la capital de Guyana. Austin y Makonnen eran personas muy ocupadas y ambiciosas en el momento en que se conocieron. Los constantes viajes y la dedicación constante a su carrera y educación les impidieron casarse antes.

“Creo que ambos teníamos la sensación de que este era nuestro destino”, declaró Austin. “Pero sentí que tenía cosas que hacer”.

La pareja tuvo una boda altamente decorada en la tradición cristiana ortodoxa etíope en una iglesia en Maryland. Ambos fueron coronados durante las ceremonias. La boda comenzó a las 11 a. m. y continuó hasta altas horas de la noche. Las ceremonias fueron celebradas por al menos 13 sacerdotes y clérigos y tuvieron lugar en dos estados. Asistieron más de trescientos invitados, entre ellos personalidades con conexiones con la familia real.

Makonnen recuerda el día en que propuso matrimonio. Austin estaba sola en la casa de sus padres en ese momento y oyó un fuerte golpeteo en su puerta. Ella no contestó. Llamó a sus padres porque pensaba que era un ladrón. Makonnen se fue, y luego volvió de nuevo. Austin finalmente abrió la puerta, reportó el Times.

“Pensó que alguien intentaba entrar”, agregó Bobby Austin, el padre de la novia. “Y era el pobre tipo que intentaba declararse a ella”.

Creo que dije: “Hagamos este viaje juntos”, señaló Makonnen. “Cuando le propuse matrimonio, ella me dijo: ‘Ya era hora’”.

La pareja planea establecerse en el área de Washington D. C.

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