‘Una perversa persecución sin precedentes’- Capítulo Seis: Todos los esfuerzos de la nación son vertidos en la persecución

Por Zhang Tianliang
24 de Agosto de 2019 Actualizado: 24 de Agosto de 2019

La Gran Época se enorgullece de republicar “Una perversa persecución sin precedentes: Un genocidio contra lo bueno de la humanidad” (eds. Dr. Torsten Trey y Theresa Chu. 2016. Clear Insight Publishing). El libro ayuda a entender la sustracción forzada de órganos en China al explicar la raíz de esta atrocidad: el genocidio cometido por el régimen chino contra los practicantes de Falun Dafa, también conocido como Falun Gong.

El 29 de julio de 2014, la agencia de noticias Xinhua, el medio de propaganda del Partido Comunista Chino (PCCh), publicó un resumen de noticias que inevitablemente captaría la atención del mundo: Zhou Yongkang, exmiembro del Comité Permanente del Politburó y Secretario del Comité Central de Asuntos Políticos y Legales, estaba bajo investigación por presuntas violaciones serias a la disciplina. Zhou es el funcionario de más alto rango en ser investigado por corrupción desde que el PCCh estableció su régimen hace 60 años.

En efecto, la acusación de “corrupción” era solo la noticia que se mostraba. La verdadera razón es que Zhou Yongkang, Bo Xilai, y otros, bajo el apoyo de Jiang Zemin y Zeng Qinghong, habían planeado un golpe de Estado para derrocar al mandatario Xi Jinping (1) y reemplazarlo con Bo Xilai. Por ello, Xi Jinping no tuvo otra opción más que destituir a Zhou, Bo e incluso a quienes los apoyaban tras bambalinas.

El verdadera razón para el golpe de Estado se originó en el hecho de que más de una década atrás, Jiang y su facción habían vertido los recursos de toda la nación para reprimir a Falun Dafa, lo que resultó en una deuda sangrienta y devastadora. La única forma de impedir la inevitable exposición [de esos crímenes] es aferrarse firmemente al poder y continuar la política de persecución; Bo Xilai fue el candidato seleccionado para efectuar esta tarea.

Luego de que el PCCh estableciera su régimen, las persecuciones sufridas por el personal militar del Partido Nacionalista Chino, miembros de varias organizaciones civiles y religiosas, propietarios de inmuebles rurales y urbanos, así como las víctimas de la “Revolución Cultural” que duró una década, hicieron que el pueblo chino sea vulnerable ante la brutalidad de la que es capaz el PCCh. De forma similar, el “Incidente del 4 de junio”, también conocido como la “Masacre en la Plaza de Tiananmen”, a los ojos del mundo, mostró la determinación del PCCh en sus tácticas persecutorias. Ante la resistencia pacífica generalizada y sostenida de Falun Dafa, uno puede por lo tanto imaginarse, en base al contexto histórico, cuán cruel e intensa podría ser la persecución del PCCh.

El ex Secretario General del PCCh, Jiang Zemin, cambió el lema de Deng Xiaoping de “todos los recursos y esfuerzos se centran en el desarrollo económico” a “todos los recursos y esfuerzos se centran en suprimir a Falun Dafa”, y transformó la estructura de las autoridades nacionales para implementar dicha política. Este artículo examinará la gravedad de la persecución a Falun Dafa desde esta perspectiva.

La primera resistencia pacífica persistente y a gran escala en la historia del PCCh

En la historia del Partido Comunista, nunca tomó más de tres días reprimir completamente a un grupo o a un individuo determinado. Por eso, Jiang estaba convencido de que no le tomaría más de tres meses erradicar a Falun Dafa. Pero se encontró con la sostenida resistencia pacífica de Falun Dafa. Esta resistencia tiene tres características clave: perseverancia, gran escala y no violencia.

La persecución del PCCh ya lleva más de 15 años [Nota del editor: El 20 de julio de 2019 se cumplieron 20 años]. Desde el comienzo, los practicantes de Falun Dafa en China continental entregaron volantes públicamente, distribuyeron CDs, colgaron banderas, hicieron circular los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista y sufrieron encarcelamiento y torturas por parte del PCCh. Pero sin perjuicio de los castigos, mantuvieron su perseverancia a gran escala. Los practicantes de Falun Dafa en el extranjero establecieron y manejaron una variedad de plataformas mediáticas, se involucraron en litigios contra los líderes comunistas responsables de la persecución, atravesaron los bloqueos de internet del PCCh, revivieron la cultura tradicional china, y también presentaron espectáculos de danza clásica china cada año con Shen Yun. Estas actividades ganaron ímpetu en los últimos 15 años, adquiriendo cada vez más fuerza.

De “todos los recursos y esfuerzos se centran en el desarrollo económico” a “todos los recursos y esfuerzos se centran en reprimir a Falun Dafa”

1. Una considerable inversión financiera

No obstante, el costo de la persecución del PCCh contra Falun Dafa también es considerable. Lo que a los practicantes de Falun Dafa les cuesta un dólar o un minuto de tiempo, para contrarrestarlo el PCCh ha de invertir miles o decenas de miles de dólares y varios días o meses. Para dar el ejemplo más simple: cuando los practicantes de Falun Dafa en el extranjero que son programadores actualizaron el software para romper el bloqueo de internet, la respuesta del PCCh resultó en una inmensa inversión en investigación y desarrollo. Hubo decenas de miles de actualizaciones de firewalls, y hubo que filtrar ancho de banda a un ritmo de más de dos Tbps de data (un billón de bits por segundo) (2) (3). Asimismo, cada vez que los practicantes de Falun Dafa presentaban una demanda contra Jiang Zemin, el PCCh enviaba un gran grupo de interés especial para hacer lobby en el Consejo de Estado, el Ministerio de Justicia, los tribunales y todo el personal relevante, y hacía grandes concesiones en el comercio a fin de evadir una investigación más detallada sobre Jiang Zemin.

Un estudio mostró que el PCCh gasta un cuarto de su producto interno bruto (PIB) en la persecución a los practicantes de Falun Dafa. La cantidad de recursos usados para financiar la persecución equivale a los medios necesarios para subsidiar una guerra. (4)

2. El pesado precio de la persecución

Jiang Zemin cambió el “todos los recursos y esfuerzos se centran en el desarrollo económico” a “todos los recursos y esfuerzos se centran en reprimir a Falun Dafa”. Si se ve el asunto desde el aspecto de la política nacional y las relaciones exteriores, uno puede comprender mejor el tema.

En términos de asuntos políticos internos, para reprimir Falun Dafa el PCCh no tuvo otra opción más que ajustar su estructura organizativa y establecer la ilícita “Oficina 610”, que monopoliza la totalidad de la seguridad pública, las fiscalías, las legislaturas y el sistema judicial, y también las agencias de inteligencia, las relaciones diplomáticas, las finanzas, el ejército, la policía armada, las instituciones médicas, los medios de comunicación, etc. (5) El PCCh afirma que la superioridad del socialismo es la “concentración del poder para hacer un gran trabajo”. La “Oficina 610” es una agencia que puede prácticamente movilizar todos los recursos nacionales mediante los canales de las grandes instituciones. En resumen, es otra autoridad central fuera del Comité Permanente del Politburó. Esta autoridad central está encabezada por Li Lanqing, el ex Vice Primer Ministro del Consejo de Estado y cercano amigo de Jiang. Luo Gan asumió una autoridad específica de comando y supervisión mientras que el poder central está directamente controlado por Jiang.

Debido a la firme e inflexible resiliencia de Falun Dafa, la frustración y humillación de Jiang Zemin aumentó la persecución de manera implacable, esto exacerbó el baño de sangre que ya existía. En 2002, antes del 16° Congreso Nacional, Jiang hizo su última visita internacional oficial a Chicago, donde recibió una citación judicial y una denuncia sobre las violaciones a los derechos humanos contra practicantes de Falun Dafa.

Por un lado, debido a los juicios iniciados por los practicantes de Falun Dafa, está la posibilidad de que el reino del terror de Jiang tenga repercusiones. Por otro lado, la mayoría de los miembros del Comité Permanente del Politburó no tenía ningún interés especial en la persecución. A fin de asegurarse de que su poder permanecería intacto, al final de su mandato como Secretario General, Jiang Zemin aplicó un cambio fundamental en el Comité Permanente del Politburó. Jiang amplió el Comité de siete miembros, ubicando estratégicamente a dos de sus secuaces como miembros número ocho y nueve. Li Changchun estaba a cargo de la propaganda anti Falun Dafa y Luo Gan era responsable de asegurar la continuidad de la violenta persecución contra los practicantes de Falun Dafa.

Jiang también renovó el título tradicional de “liderazgo central” del PCCh y lo reemplazó con el nuevo título de “liderazgo colectivo”. Esta acción despojó deliberada y efectivamente a su sucesor, Hu Jintao, de la autoridad sobre Li Changchun, Luo Gan y sus carteras políticas correspondientes.

El PCCh pasó de ser una dictadura a una “oligarquía”, con un grupo de nueve miembros del Comité Permanente, en el que cada cargo tenía responsabilidades específicas e independientes. Esto resultó en que: 1) Luo Gan como miembro del Comité Permanente del Politburó tenía un rol instrumental que le daba acceso a movilizar los recursos del país para continuar con las políticas represivas de Jiang; 2) Los roles autónomos de los nueve miembros del comité significaban que la autoridad de Luo Gan no sería escrudiñada ni desafiada. Esta importante reestructuración organizativa fue orquestada por Jiang, con el objetivo central de apuntar a la persecución de los practicantes de Falun Dafa.

Mientras tanto, Jiang también tomó una decisión que sorprendió a la comunidad internacional. Jiang organizó que Zhang Wannian llevara a cabo un golpe paramilitar, generando así una moción especial para reelegir a Jiang como Presidente de la Comisión Militar Central por un período extendido luego del 16° Congreso Nacional de 2002. Jiang estaba preparado para concentrar otros dos años más para resolver el asunto de Falun Dafa. No obstante, en 2004, cuando la persecución se volvió cada vez más difícil de sostener, Jiang no tuvo más opción que retirarse de la posición de poder más alta del PCCh.

En el frente diplomático y en la superficie, el PCCh coloca a Taiwán, al Tíbet y los asuntos prodemocráticos en posiciones centrales, cuando en realidad, el asunto de Falun Dafa es su interés principal. Por ejemplo, el “Washington Times” reportó el 9 de marzo de 2001 que Zhu Qizhen y Li Daoyu, exembajadores chinos en EE. UU., y Zhang Wenpu, exembajador de China en Canadá, se reunieron con la exasesora de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Condoleezza Rice. Durante la reunión, sin previo aviso, uno de los exembajadores sacó un discurso preparado y comenzó a leer el papel, el cual se enfocaba en cómo Falun Dafa significaba una amenaza para el gobierno chino. Rice, según consta, estaba “enojada con la diatriba de los diplomáticos chinos y rápidamente terminó la reunión luego de la lectura de 20 minutos”. (6)

3. Los fallidos complots de asesinato y golpe de Estado

En un banquete, Liu Jing, exsubdirector de la “Oficina 610”, reveló que los líderes del PCCh estaban divididos en dos facciones en cuanto al tema de Falun Dafa. El desacuerdo de Hu Jintao con la represión a Falun Dafa recibió la recriminación y vehemente oposición de Jiang Zemin, quien posteriormente intentó conspirar para asesinar a Hu. (7)

El 15 de noviembre de 2006, la revista “Trends” de Hong Kong reportó la exclusiva del año “El incidente del 1° de mayo”, en el que Hu Jintao fue casi asesinado en el Mar Amarillo. Una investigación descubrió que las órdenes del asesinato provinieron de Jiang mismo. El Almirante Zhang Dingfa fue designado para ejecutar la misión de intento de asesinato de Hu por parte de Jiang. A fines del 2006 se anunció la muerte de Zhang. No hubo duelo ni encomio. Tanto la Agencia de Noticias Xinhua oficial como el Diario del Ejército de Liberación se mantuvieron en silencio respecto a este asunto. Solo Noticias de la Marina del Pueblo publicó un corto artículo. (8)

Durante el 17° Congreso Nacional en 2007, debido a la interferencia de Hu, Jiang no pudo lograr que Bo Xilai, su seguidor leal favorito y socio voluntario en el crimen contra Falun Dafa, se convirtiera en el sucesor de Hu. No obstante, Jiang aún fue capaz de colocar a Zhou Yongkang, otro de sus secuaces con sangre en sus manos, como reemplazo de Luo Gan como miembro del Comité Permanente del Politburó y así garantizar la continuidad de la persecución a Falun Dafa. El próximo paso de Jiang fue comenzar un ardid junto a Zhou y Bo para planear un golpe de Estado a fin de deshacerse de Xi Jinping en 2014.

4. El hervidero de quejas del pueblo

Actualmente, China está llena de descontento y convulsión. No solo es la consecuencia directa de la persecución del PCCh a Falun Dafa, sino también una situación desafortunada deliberadamente manufacturada por la Comisión de Asuntos Políticos y Legales.

Según las estadísticas oficiales de China, antes de la represión del PCCh contra Falun Dafa, había cien millones de personas practicando Falun Gong. Al comienzo de la persecución, el PCCh utilizó todas sus herramientas de propaganda para transmitir continuamente programas que demonizaran a Falun Dafa, las 24 horas del día. Sin embargo, ninguno de los programas aludía a los practicantes de Falun Dafa como personas que habían cometido corrupción, prostitución, hurto, homicidio o incendios. Esta omisión en las transmisiones precisamente era la prueba de que los practicantes de Falun Dafa, que viven sus vidas de acuerdo con los principios de “Verdad, Benevolencia y Tolerancia”, son todos buenos ciudadanos.

Puede decirse entonces que, para reprimir a un grupo tan grande de la población, la intención malvada de Jiang no puede lograr su cometido mientras haya una pizca de justicia en la sociedad. En una sociedad normal, la libertad de expresión, la libertad de creencias, la libertad de prensa, la libertad de reunión, la libertad de protesta y manifestación, la libertad de tener un poder judicial independiente y así, son medios para mantener la justicia social. La tarea principal de la “Oficina 610” es ser un obstáculo que entorpezca la justicia en la sociedad e impida su desarrollo.

De este modo, la sociedad china se convirtió en una jungla en la que reinan “la supervivencia del más fuerte” y “los fuertes devorarán a los débiles”, donde no hay oportunidad para que las víctimas manifiesten o sean compensadas por sus reclamos. Estas quejas crecen cada vez más y se acumulan, creando una situación similar a una olla a presión que puede explotar en cualquier momento.

Una situación así es precisamente lo que necesita el Comité de Asuntos Políticos y Legales, dado que mientras más caótica sea la sociedad, más atención y responsabilidad dará la gente al Comité de Asuntos Políticos y Legales, y más recursos podrá obtener el comité. Cuando todo el régimen comunista depende de la persecución a los practicantes de Falun Dafa para mantener su existencia, el Comité de Asuntos Políticos y Legales naturalmente se convierte en la autoridad de control más alta. Actualmente, mantener la estabilidad del PCCh le cuesta al país la alarmante suma de 700.000 millones de yuanes (unos 112.000 millones de dólares) anuales. Esta suma es mayor que la asignada por el gobierno al presupuesto militar (9). Dado que el Comité de Asuntos Políticos y Legales puede ser requerido para movilizar a la policía armada en cualquier momento para reprimir las conmociones civiles, y los procedimientos militares de movilización son complejos, esto hace posible la expansión del poder del Comité de Asuntos Políticos y Legales a fin de contender con la Comisión Militar.

Jiang Zemin aprovechó al Comité de Asuntos Políticos y Legales como el vehículo para promover el ascenso al poder de Bo Xilai, esto es precisamente porque le brindó la única garantía posible para que Bo tuviera el poder absoluto.

Conclusión

Desde establecer la “Oficina 610” en 1999, hasta forzar la reelección de Jiang Zemin como presidente de la Comisión Militar Central en 2002; desde agregar deliberadamente dos miembros más al Comité Permanente del Politburó para estar a cargo de “política y leyes” y “publicidad y propaganda”, respectivamente, durante el 16° Congreso Nacional de 2002, hasta abolir el poder central de Hu Jintao al transformar el Comité Permanente en un modo de operación de “oligarquía”; desde fortalecer los poderes del Comité Permanente del Politburó e incrementar el gasto para el “mantenimiento de estabilidad” con la creación de una segunda autoridad central, hasta planes detallados para asesinar y orquestar golpes de Estado; las reorganizaciones de la estructura de poder del PCCh en los últimos 15 años han sido todas diseñadas para salvaguardar los recursos a los que pueda acceder para la persecución.

El PCCh monopoliza todos los recursos públicos y posee poder absoluto sin restricciones, mientras la comunidad internacional continúa invirtiendo grandes montos de capital en China a través de inversiones, comercio y buenas relaciones. Sea como fuere, los gastos de esta persecución y asuntos relacionados que se generan son tales que incluso China, la economía con el segundo PIB más alto del mundo, está sobrepasada.

Puesto que la premisa de la persecución a Falun Dafa es hacer que el mecanismo que sostiene a la sociedad falle completamente al incentivar las malas acciones y atacar a los compasivos y bondadosos, las víctimas no son solo los practicantes de Falun Dafa, sino el ciudadano común, ya que todos se enfrentan a la pérdida de seguridad en la sociedad. Hoy por hoy, los funcionarios de gobierno y el público en general están en campos opuestos. Luego, también están los problemas ambientales y sociales provocados por una decadencia moral a nivel nacional –todos los cuales están directamente relacionados con la persecución.

En la antigua historia china, cuatro emperadores diferentes tomaron medidas calamitosas para aniquilar al budismo, pero ninguno de estos incidentes duró más de seis años o abarcó más que una zona geográfica limitada. En Occidente, de forma similar, estuvo la intermitente persecución a los cristianos por el Imperio Romano. No obstante, sin importar si fue la antigua China o el Imperio Romano, ninguno tuvo la capacidad de controlar cada aspecto de la sociedad, ni contó con un sistema de organización o de seguridad financiera de amplio alcance, a diferencia del PCCh. Además, el PCCh tiene el poder de colocar todos los recursos de la nación para enfocarse exclusivamente en la persecución, con una variedad de métodos extremos de tortura y lavado de cerebro, así como la protección garantizada del ejército y la policía armada para emprender a gran escala la sistemática sustracción forzada de órganos de practicantes de Falun Dafa –lo que le hizo ganar dinero matando.

Luego de diecisiete años de persecución y actividades para contrarrestar la persecución, la situación es evidentemente clara: las protestas de Falun Dafa contra la persecución continuarán y persistirán, mientras que el régimen del PCCh no es capaz de sostener su status quo y está al borde de la desintegración.

En la historia humana, nunca hubo un imperio que durara más de mil años, pero han habido fes que duraron más de un milenio. Sin importar cuán completamente vacía de conciencia parezca la persecución, la retribución del bien o el mal finalmente será evidente.

Tabla de contenidos

[1] Kyodo News correspondent reports from Beijing, states: “It seems in addition to being investigated for corruption, Zhou Yongkang will likely have to face inquiries about the coup.”
http://www.bbc.co.uk/zhongwen/simp/china/2014/07/140730_zhou_yongkang_japan.shtml

[2] CNNIC announced the international export distribution of China’s Internet Network (CIN) at the end of June 2013. The total international export bandwidth of CIN’s principal internet backbone network reached 2,098,150 Mbps.
http://data.lmtw.com/yjjg/201307/91967.html

[3] Harvard University’s proxy testing shows that Falun Gong-related websites met with the most severe blockade by the CCP
http://cyber.law.harvard.edu/publications/2005/Internet_Filtering_in_ China_in_2004_2005
https://opennet.net/studies/china#toc4a

[4] A collection of the World Organization to Investigate the Persecution of Falun Gong investigation reports
http://www.zhuichaguoji.org/node/23256

[5] Investigative report on the “610 Office” systematic involvement in the persecution of Falun Gong
http://www.zhuichaguoji.org/node/23202

[6] Inside the Ring
http://www.washingtontimes.com/news/2001/mar/09/20010309-021538- 9115r/

[7] In 2002, Liu Jing disclosed internal divergence in the CCP leadership regarding the repression of Falun Gong
http://www.epochtimes.com/gb/12/4/9/n3560912.htm

[8] The secret behind Hu Jintao’s three hair-raising assassination encounters
http://www.epochtimes.com/gb/12/5/27/n3598251.htm

[9] The National People’s Congress and the Chinese People’s Political Consultative Conference views on Chinese military spending and the “stability maintenance” expenses
http://www.bbc.co.uk/zhongwen/simp/china/2014/03/140305_ana_ china_npc_army.shtml

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