Veterana del ejército se convierte en deportista paralímpica y motiva a otros

Por Andrew Thomas
19 de Noviembre de 2019 Actualizado: 19 de Noviembre de 2019

Aquellos que han perdido una extremidad o que luchan con otra discapacidad están tan motivados para competir en el atletismo como las personas sin discapacidad, y a veces aún más. Esta veterana del Ejército de Estados Unidos se convirtió en una atleta paralímpica, y ahora ayuda alentando a otros a alcanzar su máximo potencial a través de triatlones.

Melissa Stockwell tiene 39 años y actualmente se entrena para los Juegos Paralímpicos de 2020 en Tokio. Mientras asistía a la universidad participó en el ROTC y fue comisionada como teniente segundo en el Ejército de Estados Unidos. Para Stockwell, el ejército siempre ha sido una aspiración de toda la vida.

“De niña sabía que quería unirme al ejército. Amo a nuestro país y quería servirle”, contó Stockwell a La Gran Época.

Perdiendo una extremidad

En marzo de 2004, la joven de 24 años fue desplegada en Bagdad, Irak, como parte de la Primera División de Caballería del Ejército. En abril de 2004, Stockwell estaba en una patrulla de rutina con su unidad cuando una bomba explotó en el camino y golpeó su vehículo.

Stockwell quedó consciente y un médico de combate le aplicó un torniquete en la pierna. Fue llevada de urgencia a la sala de emergencias de Bagdad, donde se sometió a una cirugía que le salvó la vida. Cuando se despertó, supo que había perdido la extremidad izquierda por encima de la rodilla. Fue la primera mujer soldado en perder una extremidad en la historia de Estados Unidos. A pesar de la catastrófica lesión, Stockwell mantuvo una mentalidad positiva y se negó a compadecerse de sí misma.

“Recuerdo, incluso, que entendía anticipadamente que todo iba a estar bien. Sabía que tenía una gran familia. Tenía [un] gran sistema de apoyo”, explicó Stockwell. “Estaba feliz de que fuera yo y no otro de mis soldados porque sabía que sería capaz de adaptarme y vencer”.

Melissa Stockwell compitiendo en el Campeonato Nacional de Paratriatlón USAT 2019 en Long Beach, California. (Rich Cruse)©2019 Rich Cruse CrusePhoto.com

Como resultado de su valentía y servicio, Stockwell recibió el Corazón Púrpura y la Estrella de Bronce.

Stockwell se sometió a su recuperación y rehabilitación en el Centro Médico del Ejército Walter Reed. Mientras se recuperaba, se dio cuenta de que había otros soldados en condiciones mucho peores que ella. A algunos les faltaban varias extremidades, habían perdido la vista y habían sufrido lesiones cerebrales traumáticas.

“[Yo] me empecé a considerar rápidamente como uno de los afortunados porque solo había perdido una pierna”, recordó Stockwell.

Convirtiéndose en una deportista paralímpica

Stockwell no estaba dispuesta a dejar que la pérdida de su pierna la detuviera de lo que quería hacer en el futuro. Su mayor desafío era esperar a que su cuerpo sanara para poder recibir una prótesis de pierna. 52 días después de haber perdido su extremidad, se puso de pie sobre su pierna ortopédica.

“Fue un día asombroso. Hubo una especie de comprensión de que la vida continuaría. Sería independiente. Volvería a caminar. Fue un gran día”, recordó Stockwell.

Stockwell había crecido como una atleta competitiva, y cuando se recuperó en su habitación del hospital supo que quería volver a ser una atleta. Había una piscina en Walter Reed, y Stockwell disfrutaba de la forma en que nadaba y de como el agua la hacía sentir.

Cuando comenzó a nadar con más frecuencia, aprendió sobre los Juegos Paralímpicos de 2008 que se celebrarían en Beijing. Pensó que, si se dedicaba a su entrenamiento, podría calificar para los juegos.

Melissa Stockwell comenzó su carrera paralímpica como nadadora antes de pasar al triatlón. (Triatlón de EE. UU. / Petko Beier)

Fue entonces cuando comenzó a entrenar a tiempo completo. Al principio sus tiempos eran lentos, pero de a poco se volvió más y más rápida. Como resultado de su diligente trabajo, calificó para los juegos de 2008.

Su primera experiencia en los Juegos Paralímpicos de 2008 le permitió usar un uniforme estadounidense y representar a su país una vez más. Si bien compitió tan duro como pudo, no llegó a la final.

“Estaba bastante molesta porque llegué hasta los Juegos Paralímpicos y terminé con una medalla de participación y nada más”, explicó Stockwell.

Sin embargo, al final de los juegos, el equipo de Stockwell la nominó para llevar la bandera estadounidense durante la ceremonia de clausura. En retrospectiva, se dio cuenta de que entrenarse y competir ella misma era más importante que cualquier medalla.

Tres deportes

Después de los Juegos Paralímpicos de 2008, Stockwell continuó desafiándose a sí misma e hizo el cambio de natación a triatlón. Disfrutó el desafío adicional de los tres deportes [que trae el triatlón] y se destacó. Stockwell ganó tres títulos mundiales consecutivos en 2010, 2011 y 2012.

En 2016, Stockwell formó parte del equipo inaugural de triatlón para los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro. Una vez más, saboreó el hecho de que podía usar un uniforme estadounidense y representar a su país. Después de una feroz competencia, Stockwell ganó su primera medalla de bronce paralímpica. Además, el equipo estadounidense barrió la competencia y sus compatriotas estadounidenses Hailey Danz y Allysa Seely ganaron las medallas de plata y el oro, respectivamente.

“Realmente no hay nada mejor que eso”, dijo Stockwell.

Stockwell siempre había conocido la importancia del atletismo, especialmente para las personas con discapacidad. En 2011, cofundó un club de paratriatlón llamado Dare2tri para jóvenes, adultos y veteranos heridos. Al principio, el objetivo de la organización era ayudar a algunos atletas con discapacidad para que compitieran en triatlones. Al final resultó que, decenas participaron en el primer año.

Melissa Stockwell compite en el Campeonato Nacional de Paratriatlón USAT 2019 en Long Beach, California. (Rich Cruse)

Dare2tri ofrece entrenamiento, equipo de adaptación y asistencia financiera para sus atletas. La organización cuenta con patrocinadores como Toyota para que apoyen a atletas discapacitados con sus prácticas deportivas. El impacto de la organización en sus participantes ha sido masivo, ya sea un atleta joven que ha sido intimidado en la escuela por su discapacidad o un veterano que ha sufrido una lesión que cambió su vida. Es profundamente gratificante verlos prosperar.

“Hacen el triatlón y cruzan la línea de llegada, y se ve la confianza y la autoestima, no solo en ellos sino también en su familia”, dijo Stockwell.

Stockwell está entrenando actualmente para los Juegos Paralímpicos 2020 en Tokio. Trabaja día a día, y tiene la esperanza de calificar y representar a su país una vez más.

“No creo que alguna vez sea demasiado tarde para ponerme el uniforme, en el escenario atlético más grande del mundo, y demostrar de lo que soy capaz”, dijo Stockwell.

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