“Ya es hora de detener la coacción económica de China”, afirman en el Senado estadounidense

Por Jennifer Zeng - La Gran Época
26 de Julio de 2018 Actualizado: 26 de Julio de 2018

En medio de una acelerada guerra comercial con China, el 24 de julio se celebró una audiencia en el Senado estadounidense para examinar la coerción económica empleada por el Partido Comunista Chino (PCCh)  y lo que Estados Unidos debería hacer para defenderse.

En el discurso de apertura de “The China Challenge: Economic Coercion as Statecraft” (El desafío de China: la coacción económica como arte de gobernar), el senador Cory Gardner (republicano de Colorado), presidente de la Subcomisión de Relaciones Exteriores para Asia Oriental, el Pacífico y la Política Internacional de Ciberseguridad, explicó los antecedentes a la audiencia: “Según la estrategia de seguridad nacional durante décadas, la política de Estados Unidos se basaba en la creencia de que el apoyo al ascenso de China y a su integración en el orden internacional de la posguerra liberalizaría a China. Contrariamente a nuestras esperanzas, China expandió su poder a expensas de la soberanía de otros”.

Gardner dijo que el propósito de la audiencia es “identificar las herramientas que Estados Unidos tiene a su disposición para contrarrestar los inquietantes acontecimientos que plantea el ascenso, menos que pacífico, de China”.

La preocupación por el régimen chino era bipartidista. El Senador Edward Markey (demócrata de Massachusetts),  señaló “una creciente voluntad china de doblar y romper reglas de larga data”. Declaró: “Esto debe terminar”.

Según Markey, las reglas que Estados Unidos estableció en todo el mundo tras las devastadoras guerras mundiales han creado “un campo de juego nivelado para todos”.

“Desafortunadamente, el gobierno chino está llevando a cabo actividades coercitivas en todas partes: económica, militar y políticamente que amenazan con alterar este campo de juego”, dijo Markey.

Gardner recordó que cuando visitó China y se reunió con algunas empresas estadounidenses en 2015, estas empresas seguían diciendo: “solo denle a China un poco más de tiempo para ver si las reformas funcionan”.

Según Dan Blumenthal, Director de Estudios Asiáticos del American Enterprise Institute, uno de los dos testigos en la audiencia, la era de la reforma y la apertura fue hace más de 10 años. Ahora, los bancos estatales, las empresas estatales y sus vínculos asociados con los funcionarios del Partido Comunista son los que impulsan la economía china.

Ely Ratner, vicepresidente y director de estudios del Centro para una Nueva Seguridad Americana -el otro testigo en la audiencia- propuso iniciativas “audaces, innovadoras y bipartidistas” para “mitigar la coerción económica China”.

Algunas de las recomendaciones propuestas en la audiencia incluyeron las siguientes:

-Límites en las visas de estudiante para los hijos de la élite del Partido.

-Prohibiciones de acceso al mercado de acuerdo con los agentes europeos en las empresas públicas más perjudiciales (por ejemplo, las que se dedican sistemáticamente a la transferencia forzada de tecnología).

-Campañas de información en chino dirigidas dentro de China que anuncian las redes de patrocinio corruptas que existen entre el Partido Comunista Chino (PCCh) y las empresas públicas clave.

-Armadas globales que empujen a pescadores chinos y buques de exploración petrolera a áreas donde se les permite legalmente llevar a cabo sus actividades económicas.

-Mejorar la cibercooperación y los vínculos económicos con Taiwán, incluida la rápida firma de un Tratado Bilateral de Inversiones.

-Una estrategia nacional de seguridad económica integral.

-Mejorar la competitividad de Estados Unidos al seguir apoyando el aumento de la financiación de la investigación básica, la formulación de políticas estratégicas de inmigración y visados, y la inversión en educación, entre otras prioridades.

-Reconstitución de una versión del siglo XXI de la Agencia de Información de Estados Unidos (La USIA actúa para informar al público extranjero acorde a los intereses de Estados Unidos).

-Proporcionar recursos y dirigir al Departamento de Defensa para desarrollar los medios para eludir el “Gran Cortafuegos” de China y facilitar el acceso de los ciudadanos chinos a la Internet global.

Frank Tian Xie, profesor de negocios en la Universidad Aiken de Carolina del Sur, piensa que ya era hora que el Senado celebrara esta audiencia, ya que el mundo está despertando y se ha dado cuenta que “el PCCh es una amenaza para todo, desde la paz regional hasta el orden económico y comercial mundial, incluyendo la OMC, así como para la democracia, los derechos humanos, la libertad, etc.”

Xie también cree que la guerra comercial de la administración Trump con China debilitará la posición financiera del PCCh y traerá cambios efectivos a la sociedad china.

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