Morgan Ortagus: El Departamento de Estado exige total transparencia al Partido Comunista Chino

10 de mayo de 2020 Virus del PCCh

(Puede ver el video de la entrevista, con los subtítulos en español, al final del artículo)

¿Cuál es exactamente la postura del Departamento de Estado sobre los orígenes del coronavirus de Wuhan?

¿Cómo es que esta pandemia se ha convertido en un «caso de prueba» entre la forma de gobierno democrática versus autoritaria?

¿Cómo debería ser la relación entre China y Estados Unidos en el futuro?

En este episodio nos reunimos con Morgan Ortagus, portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Este es el programa American Thought Leaders, y yo soy Jan Jekielek.

Jan Jekielek: Morgan Ortagus, es un placer tenerla en American Thought Leaders.

Morgan Ortagus: Gracias por invitarme. Es mi primera vez. Es muy bueno estar con usted.

Sr. Jekielek: Hay tantas cosas de las que quiero hablarle relacionadas con China. Este ha sido un gran tema en el programa recientemente, en relación con el coronavirus, algunas de las difíciles realidades en torno a eso. Antes de entrar en ello, una de las cosas que observamos cuando nos preparábamos para la entrevista es que usted señaló el Mes de la Herencia Asiático Americana y de las Islas del Pacífico como lo más destacado del mes. Creo que es particularmente apropiado por un par de razones, una de ellas es que nuestro medio (The Epoch Times) fue fundado por chino-americanos hace 20 años, para decir la verdad sobre la China comunista; y por supuesto esto es de lo que vamos a hablar hoy. ¿Por qué es que usted y el Secretario del Departamento de Estado están marcando este mes en particular?

Sra. Ortagus: Sí, esa es una muy buena pregunta. Obviamente valoramos mucho las contribuciones que los asiático-americanos y los americanos con ascendencia del Pacífico [han hecho] a nuestro cuerpo diplomático. Tenemos, en realidad, un contingente muy fuerte en el Departamento de Estado y nuestros lazos con Asia, con las islas del Pacífico, por supuesto, se remontan a generaciones. De hecho, acabo de estar con el secretario Pompeo. Vaya, creo que ya fue el verano pasado. El tiempo realmente vuela. Fuimos a Micronesia y visitamos varias islas allí ( …) No sé si alguna vez lo he visto sonreír tanto como en ese viaje. Fue realmente maravilloso estar en un lugar que valora a Estados Unidos. Cada vez que vamos a Asia, nos encontramos con personas que están realmente en la línea de frente [en la lucha] del comunismo y el autoritarismo versus la democracia y la libertad. Casi no se ve eso en ningún otro lugar del mundo como cuando uno va a Asia. Así que estamos orgullosos de las contribuciones [de] los asiático-americanos y los estadounidenses con ascendencia en las islas del Pacífico, lo que contribuyen no solo al Departamento de Estado, sino a América en general. Por eso pensamos que era crucial destacar sus contribuciones este mes.

Sr. Jekielek: Vamos a meternos de lleno en el tema. ¿Qué opina de estas acusaciones? Algunas de ellas vienen de los portavoces del Partido Comunista Chino, que asignar la ubicación –es decir, China o Wuhan– al coronavirus, es algo racista.

Sra. Ortagus: … Personas del Departamento de Estado que leen mandarín me han señalado que fue el Partido Comunista Chino el primero en señalar que este virus provenía de Wuhan, y que asignaban el origen en Wuhan. Eso es un hecho. ¿Verdad? El hecho de que este virus emanó de Wuhan y de China. Es simplemente un hecho. Ahora, lo que realmente estamos pidiendo es entender más sobre los orígenes del virus. Estamos pidiendo total transparencia y apertura del Partido Comunista Chino, no solo con Estados Unidos. (…) El gobierno chino trata de hacer que esto sea sobre China versus Estados Unidos. No lo es. No somos el único país que ha pedido una investigación. Los australianos lo han hecho; los alemanes lo han hecho; muchos en el Reino Unido han pedido transparencia. Incluso el Ministro de Asuntos Exteriores de la UE admitió que la UE había sido ingenua sobre las intenciones de China.

Así que, realmente creemos que el mundo está despertando a esto. Y el gobierno chino necesita entender que esto no se trata de un juego de culpas. Esto no se trata ni siquiera de una retribución. Estamos tratando de llegar al fondo de una pandemia que ha causado estragos en todo el mundo, que ha destruido, matado vidas, destruido economías. Estamos tratando de llegar al fondo de esto. Para que de esta manera, podamos asegurarnos de que el mundo nunca más tenga que lidiar con una pandemia de esta escala.

Sr. Jekielek: Por cualquier razón, sigue habiendo cierta confusión sobre cuál es la postura del Departamento de Estado sobre el origen del virus. Quería darle una oportunidad, para que quede registrado, de explicarlo. (…) Entonces, ¿qué entendemos hoy en día, en este momento, sobre el origen del virus?

Sra. Ortagus: La realidad es que no podemos decir [con] certeza de dónde surgió este virus, y eso es lo que el secretario Pompeo señaló esta mañana, cuando estaba informando a la prensa en el Departamento de Estado. Sabemos que el Partido Comunista Chino le ha dicho al mundo que este virus emanó de un mercado húmedo. Ahora, lo que también sabemos es que los datos subyacentes que deben ser entregados a científicos y médicos creíbles, que harían una revisión por pares de esos datos y los análisis y que también verificarían esa afirmación, eso no ha sucedido. Por lo tanto, tal vez sí emanó de un mercado húmedo. No lo sé. Ninguno de nosotros lo sabrá realmente hasta que tengamos los datos detrás de eso, para que los científicos y médicos creíbles lo demuestren.

Como señaló el secretario, él ha visto un montón de evidencia circunstancial relacionada con el laboratorio. Usted sabe, creo que la gente está mezclando los temas. Obviamente, es posible que un virus natural emane de un laboratorio. No solo tiene que ser un virus hecho por el hombre. También es posible, como muchos en la comunidad de inteligencia han señalado, que las cosas se puedan filtrar accidentalmente de un laboratorio sin que sea una filtración intencional o a propósito.

Así que el trabajo del gobierno de Estados Unidos es trabajar con científicos y doctores independientes, creíbles y con ideas afines en todo el mundo para averiguar si podemos obtener los datos, si podemos obtener las pruebas, para validar una de estas teorías. Y todo esto, ya sea de un mercado húmedo o de un laboratorio o de otro lugar –otra teoría en la que no estamos pensando– todo esto es circunstancial y sin certeza hasta que el Partido Comunista Chino se abra al mundo, permita que científicos y médicos creíbles verifiquen los datos. Ese es simplemente nuestro punto.

Sr. Jekielek: ¿Qué opina del hecho de que sabemos que algunos de esos datos fueron en realidad destruidos, incluyendo el mercado húmedo que fue básicamente barrido, por lo que entiendo?

Sra. Ortagus: Eso hace que sea muy difícil probar una teoría. Creo que el Partido Comunista Chino solo quiere que el mundo les crea. Nosotros ciertamente creemos en verificar esa confianza.

Sr. Jekielek: Entonces, usted dice que esto no se trata de tirar la culpa, ¿verdad? Y no se trata de política. Esto es lo que el secretario Pompeo dijo hoy. Al mismo tiempo, el secretario está pidiendo una clara rendición de cuentas. ¿Cuál es la distinción?

Sra. Ortagus: Bueno, esa es una buena pregunta. Creo que la distinción es que tenemos organizaciones como la OMS, por ejemplo, que deberían estar por encima de cualquier reproche. Deberían estar por encima de la influencia, especialmente de cualquier tipo de influencia nefasta de cualquier país, y deberían estar haciendo cumplir los protocolos y ser capaces de decir, «¿Sabes qué? ¿No podemos verificar los datos de XYZ? Necesitamos esos datos». (…) [Esto] se deriva de algunas de nuestras frustraciones y de la razón por la que tenemos una revisión positiva del financiamiento de la OMS, y una revisión de sus actividades y de las reformas que necesitan, porque necesitamos que nuestros organismos multilaterales funcionen. Necesitamos que sean independientes y necesitamos que alguien tenga una voz creíble, que sea un árbitro independiente de esta información.

Sr. Jekielek: Otra cosa de la que ha hablado el secretario, y creo que usted también ha aludido a esto antes, es de esta necesidad de desarrollar la confianza y trabajar con «socios fiables» –es el término que creo haber escuchado. En primer lugar, ¿qué socios confiables tiene Estados Unidos en este momento? Creo que también usted está argumentando que China no ha sido uno de esos.

Sra. Ortagus: Esa es una muy buena pregunta. La pandemia ha sido un caso de prueba interesante de gobiernos autoritarios versus gobiernos democráticos. Es sorprendente. Cuando miras a gobiernos autoritarios como China, como Corea del Norte, como Irán, [y] el dictador ilegítimo de Venezuela, cuando ves estos regímenes autoritarios, ves países en los que sabemos que no reportan el número real de casos de COVID en el país. Creo que Corea del Norte dijo que no tenían casos. Claro, los milagros ocurren todos los días –no creo que ese sea uno de ellos. También ves que en estos regímenes autoritarios, no solo creemos que no están reportando los datos reales del número de casos, sino que también es probable que no estén registrando muchas muertes.

Así que es muy difícil cuando miras las proyecciones o los diversos números que salen de todo el mundo. Es difícil comparar manzanas con manzanas en sociedades autoritarias versus sociedades democráticas, donde en las sociedades democráticas hay transparencia, la gente exige que su gobierno rinda cuentas. Esto se ve en Estados Unidos todos los días. Se ve a la prensa cuestionando al presidente, cuestionando al secretario Pompeo, a menudo en intercambios muy vigorosos. Nunca veríamos ese tipo de intercambios en China. Nunca veríamos un cuestionamiento al presidente Xi de la manera en que lo vemos [con] el presidente Trump. Por lo tanto, yo creo que esto ha sido, si alguien tenía algo de curiosidad sobre cómo manejan una pandemia las sociedades autoritarias, versus las democracias. Para mí, está más claro que nunca el tipo de transparencia que solo se obtiene de las sociedades libres y abiertas. Solo deseamos –y el secretario Pompeo lo dijo la semana pasada– lo que deseamos para el pueblo chino y todos los pueblos, el pueblo de Irán y otras naciones que viven bajo estos regímenes autoritarios, deseamos para ellos la libertad y la apertura que nosotros como estadounidenses valoramos.

Sr. Jekielek: El embajador chino en Estados Unidos dice: «China ha hecho todo lo posible para compartir información sobre el virus».

Sra. Ortagus: Genial. Bueno, todavía hay mucho más por hacer, embajador. Abra el país. Deje entrar a científicos y doctores creíbles e independientes para verificar sus afirmaciones. Puede suceder mañana. Creo que el secretario Pompeo ha dicho que vamos 120 días y contando, esperando que eso suceda.

Sr. Jekielek: Algo que el secretario hace, que nos parece muy interesante e importante, es que suele marcar una diferencia entre el Partido Comunista Chino y China. Él dijo muy claramente el Partido Comunista Chino. Algunos podrían no notar la distinción. Me pregunto si podría hablar de por qué lo hace.

Sra. Ortagus: Creemos que es muy importante recordar a los estadounidenses y recordar al mundo, los verdaderos primeros héroes de la pandemia de COVID-19. Esos son los médicos chinos, los científicos chinos, los periodistas chinos, las personas que arriesgaron sus vidas, algunos de ellos, para denunciar esta pandemia. Algunos de ellos murieron de COVID-19; a otros, el gobierno los hizo desaparecer; a algunos de ellos se les dijo, como usted ha mencionado antes, que destruyeran su trabajo y dejaran de hablar; algunos de ellos [fueron] encarcelados.

Por lo tanto, agradecemos a todas las personas del mundo en la profesión de la salud, pero especialmente a los primeros médicos y científicos chinos que lo arriesgaron todo para dar denunciar y decirle al mundo lo que realmente estaba sucediendo. Por lo tanto, queremos que el pueblo chino sepa que solo podemos imaginarnos cuánto más eficaces y creativos e ingeniosos podrían ser si vivieran en una sociedad libre y abierta que les permitiera hablar y debatir sin arriesgar sus vidas para hacerlo.

Sr. Jekielek: Una de las acusaciones que se han hecho sobre la idea de hacer responsable a China es que la administración desea desviar la culpa de sí misma. ¿Cuál sería su perspectiva sobre esto?

Sra. Ortagus: Eso es interesante. Escucho esa crítica. Sé por haber trabajado para el secretario Pompeo de cerca y personalmente durante más de un año, que él fue uno de los primeros funcionarios de la administración en hacer sonar la alarma en febrero y decir que el gobierno chino no estaba siendo abierto y transparente, como necesitábamos con los datos. Como necesitábamos para verificar lo que estaba pasando con la pandemia. Así que el secretario Pompeo ha sido claro y coherente. Ha estado diciendo esto durante bastante tiempo.

Y ahora sabemos que el presidente Trump está tomando un enfoque de todo Estados Unidos. Tenemos muchas empresas, muchos funcionarios del gobierno que están observando nuestras cadenas de suministro, que están observando a Estados Unidos produciendo cosas que son importantes para la seguridad nacional estadounidense aquí. Realmente esta pandemia ha puesto de relieve lo correcto que creo que el presidente Trump ha estado desde que comenzó la campaña para el cargo en 2015, sobre la necesidad de proteger nuestras fronteras, de traer la fabricación crucial a casa, y lo que es importante, que Estados Unidos tenga relaciones recíprocas en todo el mundo, que haya igualdad de condiciones.

Y eso es lo que estamos pidiendo en nuestra relación con China, ya sea en el comercio, o si está trabajando en esta pandemia o en cuestiones de seguridad nacional. Queremos que nuestros diplomáticos en China sean tratados de la misma manera que sus diplomáticos son tratados aquí, lo mismo para nuestros periodistas. (…) Sabemos que Estados Unidos y China son competidores geoestratégicos, eso es obvio para el mundo. Está bien. Podemos ser competitivos, podemos trabajar en ciertas áreas; no estaremos de acuerdo en otras. Pero mientras seamos competidores estratégicos, tiene que haber igualdad de condiciones. Necesita ser una relación de reciprocidad. Y eso es todo lo que buscamos hacer, equilibrar el campo.

Sr. Jekielek: En la conferencia de prensa de hoy, el secretario mencionó que se han comprometido 900 millones de dólares a nivel internacional para apoyar la respuesta de los diferentes países al coronavirus. He visto críticas en ambas direcciones. He visto gente diciendo que esto no es suficiente, que necesitamos ayudar más. También he visto las críticas: ¿por qué estamos gastando, en este caso, 900 millones de dólares? ¿Por qué eso no se usa en EE.UU.? ¿Cuál es el enfoque aquí?

Sra. Ortagus: Buena pregunta. Si 900 millones de dólares no son suficientes, lo desafío a encontrar otro país en el mundo que sea tan generoso como el contribuyente estadounidense. Permítanme retroceder y poner esto en contexto para sus espectadores. En las últimas dos décadas, solo en las últimas dos décadas, la generosidad del pueblo estadounidense ha sido muy prevalente en la salud pública mundial. Hemos dado, en las últimas dos décadas, más de 140 mil millones de dólares a la salud pública mundial. La infraestructura de salud pública mundial que existe hoy en día está financiada en gran medida por el contribuyente estadounidense. No hay ningún país en el mundo que se le acerque. A principios de esta semana vimos que hubo una conferencia de promesas de contribuciones de la Unión Europea en relación con la búsqueda de soluciones a esta pandemia. Vimos que los chinos enviaron un representante, y no aportaron ni un centavo, ¿verdad? ( … ) Estos son números fríos y duros. Estados Unidos sigue siendo la nación más generosa del planeta, por un amplio margen, y lo seguiremos siendo.

Pero lo único que exige el gobierno de Trump es administrar bien los dólares de los contribuyentes estadounidenses. Queremos usarlos sensatamente. Por lo tanto, no creo que la generosidad del pueblo estadounidense esté nunca en duda. Nos hemos comprometido, como usted señaló –hoy solo añadimos nuevos fondos– por lo que es más de 900 millones de dólares en fondos, directamente relacionados con COVID-19. A algunos países que serían considerados nuestros peores enemigos, les hemos ofrecido ayuda porque queremos ayudar a la gente de todo el mundo a recuperarse de la COVID-19. No importa qué tipo de problema tengamos con el gobierno, no lo tenemos con la gente de esas naciones. Por lo tanto, sabemos que Estados Unidos liderará el mundo en la recuperación de COVID-19. Lo lideraremos desde una perspectiva de salud global, y lo haremos desde una perspectiva económica.

Sr. Jekielek: ¿Qué pasa con la gente que siente que esto es un gasto excesivo, dados los desafíos económicos que vamos a enfrentar inminentemente?

Sra. Ortagus: Ese es sin duda un debate muy valioso y robusto que tendrá lugar en Washington entre nuestros responsables, que son, por supuesto, los miembros del Congreso. Ellos nos han asignado estos fondos y nuestro trabajo en el Departamento de Estado es cuando estos fondos sean asignados, ser buenos administradores de los dólares de los contribuyentes estadounidenses, y eso es lo que haremos.

Sr. Jekielek: Fantástico. ¿Algunas palabras finales antes de que terminemos?

Sra. Ortagus: Solo quiero volver a su primera pregunta, hablando del Mes de la Herencia Asiática y del Pacífico aquí en América, para los estadounidenses de esas descendencias. Una de las cosas hermosas de Estados Unidos son nuestros inmigrantes que vienen aquí, que se convierten en empresarios, que prosperan. Es una parte tan crucial de la matriz del Departamento de Estado y de la matriz de la vida americana. Y solo quiero seguir reconociendo de nuevo a esas personas de ascendencia asiática y sus contribuciones a la sociedad estadounidense y, al mismo tiempo, recordar siempre a esos primeros héroes de China, esos médicos y científicos, algunos de los cuales dieron sus vidas, que el gobierno chino hizo desaparecer. Sabían los riesgos que corrían, pero los tomaron para tratar de salvar al mundo de esta pandemia. Queremos que sus familias lo sepan: los recordamos.

Sr. Jekielek: Palabras muy poderosas. También sé que los fundadores de Epoch Times y mi jefe van a estar muy, muy contentos de escuchar lo que acaba de decir. Es un gran placer tenerla aquí, Morgan.

Sra. Ortagus: Eso es estupendo. Espero volver pronto.

Puede ver el vídeo a continuación con los subtítulos en español haciendo click en la ruedita de engranaje (abajo a la derecha, dentro del video), luego haciendo click en «Subtítulos» y en «español».

Esta entrevista ha sido editada para su mayor claridad y brevedad.
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Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de The Epoch Times