Aprende a llevarte bien con los demás aplicando la sabiduría confuciana

Por La Gran Época
29 de Julio de 2019 Actualizado: 30 de Julio de 2019

La bondad entendida desde la antigua china enfatiza las virtudes tradicionales de honestidad, paciencia y amabilidad, así como la idea de lealtad y perdón.

Confucio hacía hincapié en que la bondad se manifiesta en la consideración que tengamos hacia los demás. Un día, mientras debatía con sus discípulos sobre la forma de interactuar con los demás, Zilu le dijo a Confucio: “Si otros me tratan con amabilidad, seré bueno con ellos a cambio. Si no son buenos conmigo, no seré bueno con ellos”.

Confucio aseveró: “Ese es el estado de una persona inmoral”.

Zigong intervino para dar su visión: “Si otros me tratan con bondad, les devolveré su bondad. Si no son buenos conmigo, los guiaré hacia la bondad”.

A lo que Confucio respondió: “Esta es la manera de hacer amigos”.

Discípulos. (Crédito: Sasin Tipchai/Pixabay)

Yanzi, otro de los discípulos que escuchaba con atención, reflexionó: “Si otros me tratan con bondad, seré bueno con ellos a cambio. Si no son buenos conmigo, voy a ser amable con ellos y guiarlos a la bondad”.

“Esta es la manera de ser entre la familia y los amigos”, explicó Confucio. “Si usted puede extender la idea y tratar a todas las personas del mundo con sinceridad, esa será la verdadera bondad”.

No satisfecho, Yanzi le preguntó a su maestro: “¿Cómo puedo alcanzar la meta de tratar a los demás con amabilidad? Me gustaría poder llegar a tratar a los demás de la misma manera ya sean pobres o ricos. Ser valiente sin mostrar valentía, ser amigo solamente de las personas que tienen objetivos nobles y evitar problemas durante toda mi vida. ¿Es esto correcto?”.

Meditando las enseñanzas. (Crédito: truthseeker08/Pixabay)

Confucio respondió: “Para ser bueno, uno debe forjar y mejorar continuamente su moralidad. Lo que dijiste es bueno. Conduciéndote de la misma manera, ya sean ricos o pobres, estarás satisfecho y no serás llevado por los deseo. Cuando tratas de la misma manera a los que tienen una alta posición y a los que están entre el pueblo, seguirás siendo humilde y amable. Al ser valiente sin mostrar valentía, tratarás a la gente con respeto. Siendo amigo de las personas que tienen fines nobles, y si puedes elegir a tus amigos, evitarás problemas durante toda la vida, mide tus palabras y acciones con cuidado. ¡Esta es una gran meta!”.

La bondad es una norma moral

Un día Qi Gaoting fue a ver a Confucio. “Hice un viaje largo, atravesé pruebas, y le traje obsequios; vine con la esperanza de que usted pueda enseñarme la manera de ayudar al emperador para que gobierne el país”.

“Insiste en la rectitud y los principios”, le indicó Confucio. “Aunque esto signifique ofender al emperador, no puedes abandonar la rectitud y los principios. Prestar asistencia al emperador no significa hacer cosas para el emperador, sino más bien hacer cosas para el país y el pueblo bajo el emperador.

Emperador. (Crédito: sebo106/Pixabay)

A la vez, se necesita hacer las cosas bien y ayudar al emperador a que promueva la bondad. Debes tratar a cada uno con sinceridad, dar un buen ejemplo e insistir en la rectitud. Recomienda a las personas que ayuden al emperador apartando a las malas personas.

Deshazte de tu lado malo y avanza con el emperador según el código y las reglas. Debes ser incisivo, y prudente en palabra y en acción. Cultívate y guía a tu pueblo hacia la bondad, si puedes hacer esto, serás como un hermano para el emperador aunque te encuentres a miles de kilómetros de él. De otro modo, aunque te quedes a su lado no servirá de nada”.

Confucio habló de la lealtad, el respeto y la humildad como requisito previo para ser un hombre noble.

Ayudar a los demás. (Crédito: Sasint/Pixabay)

Un hombre noble puede llegar a la bondad a través de la autocrítica y de tratar a los demás con amabilidad y paciencia.

Ya sea rico o pobre, un hombre noble, no se verá afectado. El poder y la coerción no podrán hacerlo ceder, mantendrá un estándar moral alto sea cual sea la situación, tratará a los demás con amabilidad y amará la vida con un corazón puro.

 rén, amor al prójimo

En la antigua china ser benevolente con los demás era un principio básico de la vida en sociedad. 

Abuela y nieto unidos por la bondad a pesar de sus diferencias. Imagen ilustrativa. (Crédito: Sasin Tipchai/Pixabay)

(rén) es el ideograma chino que simboliza el sentimiento de compasión, de querer lo mejor para los demás, de tener buen corazón.

Está formado por dos caracteres, que representa al hombre y   que representa al número 2, pero en este contexto se interpreta como prójimo, es decir, la persona a la que va dirigida nuestra compasión.

rén, representa las enseñanzas básicas del confucianismo que alientan a la gente a tener una conducta basada en la virtud y a practicar la compasión, la bondad de corazón, el decoro, la rectitud, la sabiduría, la fe y el aprendizaje.

En aquellos tiempos, la gente ubicaba a la bondad al mismo nivel que la moralidad, y consideraban que ser bueno con uno mismo y con los demás, era un atributo de los hombres nobles.

Encontrando paz interior y sabiduría: la historia de Nemanja Rebic

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