Aunque cabía en una palma cuando nació, beba prematura demuestra ser una “guerrera”

30 de Enero de 2018 Actualizado: 30 de Enero de 2018

Es normal que las madres primerizas se sientan entusiasmadas con el parto, ya que finalmente pueden conocer a su bebé. Así se sentía una mujer en Reino Unido… hasta que se dio cuenta que iba a someterse a una cesárea a las 29 semanas de embarazo.

Briony y Mike Curwood de Lincolnshire, Inglaterra, estaban encantados cuando se enteraron que estaban esperando a una niña, Ava, después de casi dos años de intentar tener un bebé. Las cosas iban bien hasta que Briony tuvo una recaída a las 29 semanas de embarazo.

Acompañada por su padre, Briony fue al hospital de Grimsby a controlar los movimientos de su bebé, y fue entonces cuando se le informó que su bebé no había crecido desde la semana 21.

“Me dijeron que me preparara para dar a luz ese día o a la mañana siguiente”, le dijo a Hull Daily Mail.

Oyendo esto, Briony se emocionó al saber que pronto podría conocer a su bebé.

“Al principio estaba emocionada porque pensé que iba a ver a mi bebé. No sabía nada sobre niños prematuros, ya que siempre tuvimos bebés de 4,5 kilos en mi familia”, dijo.

Después de enterarse de la cesárea de emergencia, se asustó.

“Pero entonces me di cuenta que era demasiado temprano y me asusté mucho”, recordó.

Nacida el 19 de diciembre de 2016, Ava pesó 454 gramos y tuvo que ser trasladada al Hospital de Mujeres y Niños Hull de Grimsby cuando tenía apenas 2 horas de edad.

Cuando Briony estaba lo suficientemente bien como para viajar a Grimsby desde Hull para conocer a Ava, vio lo pequeña que parecía su bebé prematura.

“No parecía un bebé”, dijo. “Parecía una muñequita. Sus orejas no habían salido de su cabeza correctamente”.

“Tenemos una fotografía conMike y todo su cuerpo encaja en la palma de su mano. Seguía mirando lo pequeña que era, preguntándome cómo sobreviviría”.

Pero Ava demostró ser una luchadora.

“Pregunté si sobreviviría y me dijeron que la tomara hora por hora. Después fue semana por semana”, dijo Briony. “Pero ella era una guerrera absoluta y si la miras ahora, nunca sabrías todo lo que ha pasado”.

Ava permaneció en la unidad neonatal durante más de un mes antes de ser dada de alta.

Un año más tarde, los Curwoods decidieron llevar a Ava, ya con un aspecto saludable, a conocer al personal del hospital y darles las gracias.

“No podemos agradecer al personal de Hull lo suficiente”, dijo Briony.

“Agradecemos a los padres de Ava por tomarse el tiempo esta Navidad para darnos las gracias. Les deseamos una Feliz Navidad y un saludable 2018”, dijo el Dr. Chris Wood, médico clínico pediátrico de los Hospitales de Hull y East Yorkshire NHS Trust.

La historia de Ava es de esperanza. A pesar de que su madre había sufrido una recaída y Ava había dejado de crecer durante unas 8 semanas antes de nacer prematuramente, se recuperó y no podemos estar más contentos por esta familia.

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