Urano, el planeta azul hace girar sus auroras

10 de Abril de 2017 Actualizado: 10 de Abril de 2017

Urano, el lejano, gigantesco y helado planeta azul muestra sus propias auroras en la imagen presentada el 10 de abril de 2017 por la NASA.

La auroras son corrientes de particulars ionizadas, como los electrones que fluyen y se mueven generalmente en dirección a los polos, con distintos colores. En Urano, estos flujos de luz giran con el planeta.

Según los astrónomos, el origen de estas partículas el primer lugar puede ser el viento solar, que llega incluso hasta el lejano planeta; en segundo lugar por su misma ionosfera (parte de su atmósfera, más ionizada) y en tercero, por el vulcanismo lunar.

Estas partículas “se ven atrapadas en potentes campos magnéticos”  de Urano. De ahí son canalizadas hacia la atmósfera superior, donde sus interacciones con las partículas de gas, como el oxígeno o el nitrógeno, desencadenan las espectaculares ráfagas de luz.

La primera aurora observada en Urano fue en 2011, gracias al Telescopio Espacial Hubble de la NASA y la estación espacial Europea ESA.

Luego en 2012 y 2014, astrónomos del Observatorio de París examinaron las auroras utilizando las capacidades de un instrumento ultravioleta, llamado Espectrógrafo de Imágenes de Telescopio Espacial (STIS) instalado en el Hubble.

Ellos lo hicieron luego que el Sol lanzara dos fuertes ráfagas de viento solar que viajaron a gran velocidad hasta llegar al séptimo planeta, Urano.

Tormenta solar. Partículas de radiación llegan a la Tierra. (NASA)
Tormenta solar. Partículas de radiación llegan a la Tierra. (NASA)

Los astrónomos “observaron las auroras más intensas jamás vistas en el planeta”, destacó la NASA.

Además los investigadores concluyeron que estas poderosas regiones brillantes giran con el planeta.

Espectacular imagen de Urano, el séptimo planeta del Sistema Solar, con su color azulado, sus anillos y las brillantes auroras. (NASA-HUBBLE-ESA)
Espectacular imagen de Urano, el séptimo planeta del Sistema Solar, con su color azulado, sus anillos y las brillantes auroras. (NASA-HUBBLE-ESA)

Esa observación les permitió dar nuevamente con los polos magnéticos perdidos de Urano, vistos antes por la nave espacial Voyager 2 en 1986, cuando hizo su acercamiento al planeta durante su viaje al cosmos más lejano.

 

TE RECOMENDAMOS