Biden lanza plan de infraestructura de $1,3 billones financiado con impuestos de súper ricos y corporaciones

Por GQ Pan
15 de Noviembre de 2019 Actualizado: 15 de Noviembre de 2019

El candidato presidencial demócrata Joe Biden anunció un plan de infraestructura que gastaría USD 1,3 billones en un lapso de 10 años, con el objetivo de revisar el transporte del país y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a cero. Dijo que el plan sería financiado “asegurándose de que los súper ricos y las corporaciones paguen su parte justa”.

El plan para “Invertir en Competitividad de Clase Media” implica la renovación de viejos ferrocarriles, carreteras, puertos y aeropuertos en todo el país. También se dirige a áreas de alta pobreza que carecen de acceso a transporte público confiable y de alta calidad, comprometiéndose a instalar nuevas redes de trenes ligeros, líneas de autobuses y carriles para bicicletas para que los residentes tengan más opciones de transporte.

El exvicepresidente dijo que gastaría USD 50.000 millones en su primer año en el cargo, si es elegido, para reparar carreteras y puentes existentes. Otros USD 100.000 millones se destinarían a la reconstrucción de escuelas públicas. Además, USD 1000 millones se destinaría a un programa de subvenciones cada año para construir un sistema nacional de carga eléctrica de 500.000 tomas de carga públicas, en un esfuerzo por incitar a los estadounidenses a reemplazar sus automóviles tradicionales por eléctricos.

“Cada centavo de la inversión de USD 1,3 billones de Joe Biden en la infraestructura de nuestra nación se pagará asegurándose de que los súper ricos y las corporaciones paguen su parte justa”, dice el comunicado de prensa de la campaña de Biden, agregando que Biden revertiría los recortes de impuestos de los republicanos en 2017, cerraría las lagunas fiscales y pondría fin a los subsidios a los combustibles fósiles para asegurar los fondos.

Biden también menciona las promesas de campaña del presidente Donald Trump de mejorar la infraestructura del país, culpándolo por “dejar sufriendo a las comunidades de todo el país”. Sin embargo, en abril, Trump y los líderes demócratas del Congreso acordaron en una reunión que se necesitaban 2000 millones de dólares para reparar la infraestructura envejecida de Estados Unidos, la cual recibió una calificación D+ de la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles (pdf). Más tarde, Trump expresó que, si bien seguía favoreciendo el acuerdo, le preocupaba que los demócratas lo describieran como un aumento de impuestos para financiar grandes inversiones en infraestructura.

“… También creo que los demócratas están jugando con nosotros un poco”, dijo Trump en una entrevista en “The Next Revolution” en Fox News. “Ccreo que lo que quieren que haga es decir, ‘Bueno, lo que haremos es aumentar los impuestos’, y haremos esto y esto y esto, y luego tendrán una conferencia de prensa, [donde dirán] ‘Miren, Trump quiere aumentar los impuestos’. Así que es un poco un juego”.

El último desarrollo se produjo en mayo cuando Trump, en una carta a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y al líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, dijo que no consideraría un acuerdo de infraestructura a menos que el Congreso ratifique primero el acuerdo comercial con México y Canadá. “Antes de llegar a la infraestructura, creo firmemente que el Congreso debería aprobar el importante y popular acuerdo comercial T-MEC”, escribió. “Una vez que el Congreso haya aprobado el T-MEC, debemos centrar nuestra atención en un paquete de infraestructura bipartidista”.

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