Cuida la tumba de un soldado australiano de la II Guerra Mundial y descubre su increíble historia

Por La Gran Época
22 de Enero de 2019 Actualizado: 23 de Enero de 2019

En 1992, un inglés tropezó con la tumba de un veterano australiano solitario de la Segunda Guerra Mundial, en un cementerio de Staffordshire, cuyo trasfondo estaba envuelto en misterio.

El hombre, de 52 años, se dedicó durante los últimos 25 años, a cuidar el mantenimiento de la lápida y a tratar de reconstruir el misterioso pasado del veterano.

Wayne Hartshorne, de profesión jardinero de campo de golf, cuidaba la tumba de su abuelo cuando se encontró con el lugar de descanso del piloto de la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF), John Benjamin Burrows.

“Recuerdo que pensé, ‘¿Qué hace un australiano enterrado aquí?'”, contó Wayne a New.com.

Man tends to stranger's grave

Wayne Hartshorne has been tending the grave of a stranger for more than a quarter of a century. It is the resting place of Australian airman John Burrows who was on a plane that came under enemy fire above Germany in World War Two. His wife was from Staffordshire and he was buried in Cannock.

Posted by BBC Midlands on Thursday, April 26, 2018

 

Viendo que el cementerio “no era exactamente el más ordenado” y que el soldado australiano caído probablemente estaba lejos de su familia, Wayne se encargó de mantener la tumba “impecable” en homenaje al héroe que defendió la patria tan lejos de su propio hogar.

“Acabo de decidir qué voy a hacer esto y lo hice desde entonces”, dijo Wayne. “Es lo correcto”.

Quitó y niveló el césped, erigió una pequeña barrera y plantó bulbos para todas las estaciones del año. Visita un par de veces al mes la tumba “dependiendo de cuánto crece la hierba”, comentó.

“Lo hago por respeto”, dijo a Birmingham Mail. “Los jardineros son muy meticulosos sobre lo corta que es la hierba”.

Pronto sintió curiosidad por conocer el pasado del soldado caído, aunque pasaron muchos años de búsqueda antes de que se revelara el misterio del hombre. Aprender la verdad y localizar la familia y el hogar del hombre se convirtió en su misión.

“Había algo en esa tumba, porque no tengo ni idea de la distancia entre Inglaterra y Australia, pero era un joven de 21 años que había venido hasta aquí para luchar en una guerra y nunca tuvo la oportunidad de volver a casa”.

Después de escarbar entre montañas de periódicos de guerra en la biblioteca local e investigar los registros en Internet, finalmente, encontró una fotografía del veterano caído de la RAAF, algo que describió como un “momento muy especial”.

Se enteró que John estuvo destinado en el escuadrón de la RAF 297 en el aeródromo Netheravon de Salisbury y fue asesinado el 5 de abril de 1943, mientras volaba en una misión para lanzar panfletos de propaganda sobre Alemania.

Estaba en servicio como copiloto cuando su aeronave a la que llamaban siniestramente ” el ataúd volador”, se encontró con un fuerte fuego antiaéreo y después de sufrir daños, en medio de la niebla espesa, fueron derribados sobre Francia.

Mientras John y el piloto perecieron, otros tres miembros de la tripulación sobrevivieron al accidente.

El veterinario de la RAAF se alistó por primera vez en Middle Brighton, Victoria, antes de trasladarse a Inglaterra, donde se casaría con una chica local llamada Marjorie Preece, en agosto de 1942. Se cree que fue enterrado en la ciudad de Staffordshire para estar cerca de la esposa que dejó atrás, quien más tarde se volvió a casar y se mudó a Estados Unidos poco después de la guerra.

Wayne no pudo localizar a la familia de John en Australia hasta hace muy poco. Se enteró de que tenía dos hermanas.

Mientras tanto, las palabras de los padres de John inscritas en su lápida hacen eco de su recuerdo de épocas pasadas: “Seguimos vivos, continuamos siendo. Madre y padre”.

“Tengo una hija de 21 años. Perder (a tu hijo) a los 21 años, no me imagino. Debe ser muy traumático para la familia”, dijo John.

Sin embargo, más recientemente, Wayne logró llegar a una sobrina de John y ahora está ansioso por conocer el resto de la historia del soldado.

“Los familiares se pusieron en contacto, pero aún no hablo con ellos, solo por correo electrónico”, dijo. “Estoy esperando respuesta. Esperé tanto tiempo que puedo seguir esperando para saber más”.

Wayne fue reconocido recientemente por su devoción al aviador caído en el centenario de la Ceremonia de Anzac, en Cannock Chase, donde una sucursal local de la RAFA le entregó un certificado de agradecimiento. El Día de Anzac, un aviador australiano también visitó la tumba de John para presentar sus respetos.

“Debí ser la primera persona en visitar al australiano en 75 años, fue muy conmovedor”, dijo. “Estaba conmovido, sorprendido. Es un honor. Es parte de mi vida ahora. Siempre lo atenderé”.

Además le dijo a Caters News, “De todos modos, tengo que bajar para visitar las tumbas de mi familia y es solo una hora de mi tiempo; es mi pequeña manera de decir gracias”.

Preocupado por quién va a ocuparse de su tumba, después de envejecer,  dijo:”Cuando sea demasiado viejo para continuar, no sé quién cuidará de ella”. Tengo dos hijas y un hijo, supongo que podría(…) (convencerlos)”.

Mira el video a continuación:

 

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