Divulgan número mínimo de 7437 cubanos muertos o desaparecidos durante régimen castrista

Por Jesús de León
07 de Agosto de 2019 Actualizado: 07 de Agosto de 2019

María Werlau, fundadora y directora de Archivo Cuba fue entrevistada por el medio cubano CiberCuba acerca del número de muertos o desaparecidos en Cuba bajo el régimen de los Castro.

Hasta el 12 de julio de este año se pudo documentar la muerte o desaparición de 7437 cubanos cuyo responsable es el régimen comunista, aunque este número representa solo los casos documentados, que no toma en cuenta, por ejemplo, las estimaciones de decenas de miles de desaparecidos al intentar salir de Cuba para huir del régimen.

A ello se añaden, 324 fallecidos o desaparecidos de la resistencia anticastrista, y otros 984 muertos o desaparecidos a manos de fuerzas armadas de otros países mientras el régimen exportaba militarmente su revolución comunista en países como Angola y Etiopía, aunque aclara que es solo un número parcial, pues se estima que fueron cerca de 10.000.

Werlau explicó que la cuenta de los cubanos muertos por acciones de ejércitos extranjeros es parcial por falta de suficiente información para documentar los casos.

En el caso de la guerra de Angola, el régimen publicó una lista parcial con los nombres, pero sin fecha y lugar de muerte de los cubanos que perecieron.

“Tenemos solo 65 casos con suficientes datos, mientras que la cifra oficial de caídos es de 2,085 y los estimados sobre cuántos fueron en realidad llegan a 10.000. Tenemos en nuestro portal un informe sobre la relación Cuba-Angola con algunos detalles”, señaló.

Los datos recopilados por Archivo Cuba también exploran las muertes y desapariciones de cubanos mientras huían del régimen intentando abandonar el país.

El pasado 5 de agosto se conmemoró un aniversario más de “El Maleconazo“, fecha en la que en 1994 cientos de cubanos salieron a las calles a protestar contra el régimen, evento al cual siguió la Crisis de los Balseros en la que decenas de miles de cubanos se lanzaron al mar tratando de huir de la dictadura y llegar a EE. UU. Muchos de ellos no llegaron a su destino.

Aunque María Werlau asegura que es difícil determinar cuántos cubanos han muerto de esa manera, sí afirma que son decenas de miles.

“En la base de datos tenemos 1398 casos documentados de tales muertes o desapariciones. Sin embargo, sabemos que hay decenas de miles más. Solo podemos reportar los casos con los datos mínimos de nombre y fecha, información que venga de fuentes que se consideren creíbles”.

María Werlau explicó que Archivo Cuba es una organización sin fines de lucro no partidaria ni política, que se relaciona con un amplio espectro de la oposición cubana y también con académicos cubanos del oficialismo, y que su objetivo es influir en pro de los derechos humanos como hacen con la ONU, OEA, y otras organizaciones internacionales.

Trata de personas

Médicos cubanos protestan en Colombia por la suspensión del “Parole” (Cuban Medical Professional Parole), un programa creado en 2006 por el cual se autorizaba de forma casi automática el asilo a los médicos cubanos que escaparan de las misiones. Barack Obama lo canceló en enero de 2017.

En junio de este año Estados Unidos publicó su nuevo Informe sobre Trata de Personas de 2019 (ITP, por sus siglas en inglés), donde incluyó a Cuba en la lista negra de países que no impiden el tráfico de personas.

El ITP menciona que el régimen no tomó ninguna acción en el trabajo forzado de los programas de misiones médicas en el extranjero a pesar de los persistentes alegatos de que los oficiales cubanos amenazan e intimidan a los participantes para que sigan en el programa.

Asímismo, el régimen cubano tampoco criminalizó todas las formas de tráfico sexual y trabajo forzado en niños de 16 y 17 años.

El trabajo de Archivo Cuba influyó en esta decisión del gobierno de Trump, según dijo Werlau.

“Llevamos años informando sobre esto a la Oficina de Tráfico de Personas (TIP) y otras entidades del gobierno estadounidense”, dijo María Werlau. “Considero que la decisión de devolver a Cuba a la lista negra es la correcta, ya que la exportación de la mano de obra cubana por parte del Estado cubano deliberadamente contraviene el derecho internacional, viola los derechos humanos y constituye tráfico de personas y explotación”.

Para María Werlau, el hecho de que en 2015 el gobierno de Obama haya sacado a Cuba de esa lista negra, donde estuvo por muchos años, se hizo sin fundamentos objetivos y durante el período en que los ingresos por exportación de servicios con la mano de obra explotada crecieron enormemente.

Migrantes cubanos en un albergue en el municipio de Turbo, departamento de Antioquia, Colombia, el 14 de junio de 2016. (Foto de RAUL ARBOLEDA/AFP/Getty Images)

Durante la entrevista que sostuvo con CiberCuba, la directora de Archivo Cuba también se refirió al tema de la emigración cubana, y desmintió lo que dice el régimen acerca de que es culpa de la política norteamericana.

“Es una migración forzada que devenga grandes beneficios materiales al régimen (muchos miles de millones anualmente en remesas y otras ayudas materiales, viajes, ingresos telefónicos, pasaportes, tarifas aduaneras, etc.) así como políticos (disminuye la presión política y permite una suerte de ingeniería social en la diáspora que favorece al régimen)”.

Luego añadió: “El gobierno puede alegar lo que quiera, sabemos que culpan al supuesto bloqueo de Estados Unidos hasta de cuándo y cómo caen los cocos de los cocoteros en Cuba. La realidad es que los cubanos emigran a donde pueden y cómo pueden y están regados por el mundo entero”.

Represión en Cuba

Una integrante del movimiento de oposición al régimen Damas de Blanco es arrestada durante una manifestación para conmemorar el Día de los Derechos Humanos en el centro de La Habana, el 10 de diciembre de 2014. Foto de leer ADALBERTO ROQUE/AFP/Getty Images.

En los últimos años la represión del régimen se ha caracterizado por detenciones cortas de opositores, artistas contestatarios y periodistas independientes. Sobre ello, Werlau opinó que se trata de una nueva táctica represiva del régimen.

Explicó que la represión por parte del Estado cubano ha ido cambiando en el tiempo en cuanto a tácticas, como puede verse, por ejemplo, en los patrones de eliminación de los detractores que, además son los mismos patrones utilizados en los antiguos países del bloque soviético.

Un miembro de la organización Damas de Blanco de Derechos Humanos es arrestado durante una marcha el 20 de marzo de 2016 en La Habana. En vísperas de la visita del expresidente estadounidense Barack Obama, los opositores al régimen le pidieron que promoviera el “cese de la represión y el uso de la violencia física contra todos los activistas políticos y de derechos humanos”. Foto de ADALBERTO ROQUE/AFP/Getty Images.

“En Venezuela hoy día aún se mata a mansalva, mientras que en Cuba ya no es necesario, pues el miedo y el aparato represivo se han institucionalizado”, dijo.

Añadió que en los últimos tiempos el régimen usa las detenciones arbitrarias de corto plazo para sembrar terror sin el costo en imagen de mantener mayores números de presos políticos de largo plazo.

También mencionó que se usan otras herramientas de represión más sofisticada como el uso del control cibernético y la imposición de elevadas multas en vez de arrestos.

“El aparato represivo cubano opera de manera calculada, es fruto de tácticas y estrategias muy bien estudiadas y se vale de un andamiaje gigantesco que opera en todos los niveles de la sociedad, no importa las formas que se escojan para reprimir”, señaló.

Asimismo, se refirió a la posibilidad de que los líderes opositores Laura Pollán y Oswaldo Payá hayan sido ejecutados extrajudicialmente.

“Luego de analizar muy cuidadosamente los elementos de ambos casos, los reportamos como asesinatos extrajudiciales probables, cometidos por agentes del Estado cubano”, indicó Werlau.

No obstante aclaró que no pueden aseverarlo, porque faltan pruebas fundamentales como autopsias y pruebas forenses independientes, informes oficiales, entre otros, debido a una carencia que es típica del Estado totalitario cubano y la falta de debido proceso legal.

Añadió que Archivo Cuba documentó muchos casos similares.

Algunos aparecen en un informe reciente titulado “La eliminación de detractores y opositores del régimen cubano: en Cuba (Parte I).”

María Werlau, quien es graduada en Georgetown University y que desarrolló una brillante carrera como banquera, llegando a la vicepresidencia del Chase Manhattan Bank, comentó que espera que con su trabajo en los derechos humanos pueda dejar un legado a las nuevas generaciones en una Cuba poscastrista.

“Esta obra es un regalo para las generaciones de cubanos presentes y futuras que merecen vivir en paz. Se espera que este trabajo sirva de cimiento a un futuro proceso de Verdad, Justicia y Reconciliación cuando exista una sociedad libre e impere un Estado de derecho en Cuba”.

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A continuación:

Cómo el comunismo busca destruir la humanidad

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