EE.UU. inicia ejercicios de simulación para entrenar a pilotos en combate aéreo contra el caza J-20 de China

Por Nicole Hao - La Gran Época
14 de Junio de 2019 Actualizado: 14 de Junio de 2019

La fuerza aérea de China tendrá más de 60 J-20, sus cazas más avanzados de quinta generación, listos para el combate a finales de 2019, según cobertura reciente de la prensa china.

Mientras tanto, Estados Unidos anunció que su Fuerza Aérea está trasladando 11 aviones de combate del modelo más viejo F-35A para formar parte de un escuadrón recientemente reactivado en Nevada, con el fin de realizar ejercicios aéreos que simularán combates contra los J-20 de China o Su-57 de Rusia.

Estados Unidos y China son los únicos países del mundo que actualmente tienen en producción aviones de combate de quinta generación. Estos cazas tienen capacidad de velocidad de supercrucero, alta maniobrabilidad, capacidad furtiva y aviónica avanzada.

El Su-57 de Rusia, también llamado T-50, es un caza de quinta generación que voló por primera vez en enero de 2010. Pero el Su-57 sigue siendo un prototipo y todavía no se encuentra en fase de producción.

Debido a que recientes informes del Pentágono habían evaluado cómo las ambiciones geopolíticas de China plantean amenazas a la estabilidad regional en todo el mundo, incluso en el Indo-Pacífico, la Fuerza Aérea de Estados Unidos intensificó sus esfuerzos para prepararse para un eventual conflicto con China.

Simulación de conflictos con adversarios

La Fuerza Aérea dijo el 9 de mayo que reactivaría el 65º Escuadrón de Ataque en la Base Aérea de Nellis en Nevada, que estaba inactivo desde septiembre de 2014. Los F-35A Lightning II deben ser trasladados ahí para ser utilizados en el entrenamiento de pilotos sobre cómo combaten los adversarios.

El nuevo programa en Nellis es parte del entrenamiento de “conflicto de alto nivel”, al hacer que pilotos estadounidenses vuelen viejos cazas F-35A para simular cómo se comportaría un J-20 o un Su-57, reportó Military.com.

“Los muchachos del F-22 [Raptor, un caza de quinta generación de Estados Unidos] tienen muchas ganas de enfrentarse a un adversario de quinta generación como el J-20”, citó Military.com a un piloto de combate anónimo en 2017. “El problema es que ningún escuadrón puede replicarlo a menos que tenga a un caza dedicado [escuadrones de aviones como el F-35 o el F-22] actuando como enemigo”.

Esta petición será atendida después de que el escuadrón termine su entrenamiento en tácticas enemigas.

Región del Pacífico

China aumentó recientemente su retórica agresiva, amenazando a sus vecinos con el uso de la fuerza para defender sus reclamos territoriales.

Wei Fenghe, ministro de Defensa de China, dijo en la cumbre de seguridad de Singapur, Diálogo Shangri-La, el 2 de junio: “Si alguien se atreve a separar Taiwán de China, el ejército chino no tiene otra opción más que luchar a toda costa por la unidad nacional”.

Mientras hablaba del Mar Meridional de China, Wei criticó a Estados Unidos por enviar buques de guerra en misiones de libertad de navegación, alegando que todas las islas artificiales donde el régimen chino construyó bases militares son territorios chinos y, por lo tanto, legítimos.

Esta no es la primera vez que el régimen chino prometió utilizar la fuerza para resolver las disputas de soberanía sobre Taiwán y el Mar Meridional de China. Como resultado, los Estados del Indo-Pacífico están en alerta máxima.

Según el medio de comunicación Nikkei, las Fuerzas de Autodefensa de Japón aprobaron ordenar 42 cazas F-35B de Estados Unidos, dando a Japón la mayor flota de F-35 entre los aliados de Estados Unidos. El país de Asia oriental también está comprando otros 63 cazas estadounidenses.

Los aviones furtivos F-35B pueden hacer despegues cortos y aterrizajes verticales. Mientras tanto, Japón restauró las cubiertas de sus dos buques de guerra más grandes –el Kaga y el Izumo– para facilitar los despegues y aterrizajes de los F-35B.

Taiwán también se está preparando, ya que Beijing amenazó continuamente con utilizar la fuerza militar para unir la isla –a la que considera parte de su territorio– con China continental.

El 6 de junio, el Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán confirmó que había iniciado el proceso de compra por más de 2000 millones de dólares de misiles y tanques de combate estadounidenses fabricados por las compañías de defensa estadounidenses General Dynamics, Raytheon y Lockheed Martin. El acuerdo de armas incluye 250 misiles tierra-aire Raytheon FIM-92 Stinger, diseñados para atacar aviones.

El J-20 de China

En China, toda la información del J-20 es tratada como secretos de Estado, pero el régimen chino reveló algunos detalles a los medios de comunicación después de una cuidadosa censura.

El portal de noticias chino Sina Military informó el 3 de junio que desde su primera entrega en 2016, la Fuerza Aérea china tenía alrededor de 28 cazas J-20 a finales de 2018, y que tendría más de 60 J-20 listos para el combate a finales de 2019. Planea tener más de 100 J-20 antes de 2021.

Pero el portal además informó el 31 de mayo que el J-20 tuvo varios contratiempos. Aunque la estatal Chengdu Aircraft Industry Group es el fabricante del J-20 y tiene una capacidad de producción de 100 cazas J-20 al año, la fuerza aérea no ordenó más cazas por dos razones: la tecnología aún no está terminada y el precio es demasiado alto.

El artículo dice que el motor es el mayor problema para el J-20.

El J-20 utiliza motores Saturn AL-31F de fabricación rusa. El medio de comunicación estatal chino Xinhua News informó en marzo de 2017 que fabricantes estatales planeaban desarrollar un motor de fabricación nacional para el J-20. Sina Military informó unos meses después, en octubre, que el primer J-20 equipado con un motor WS-10B fabricado en China había comenzado a probar el motor durante los vuelos.

El experto militar chino Yin Zhuo dijo a la cadena estatal china CCTV en noviembre de 2017 que el J-20 utilizaría en algún momento el motor WS-15, un diseño actualizado que es más avanzado que el WS-10B.

Pero no hubo información oficial sobre el estado del WS-15. Los J-20 siguen utilizando motores de fabricación rusa o el WS-10C de fabricación china, motores que se utilizan en los aviones de combate de cuarta generación de China.

“Sin duda, la capacidad y el rendimiento del J-20 todavía tienen mucho margen de mejora, pero aún así es una amenaza [para Occidente]”, dijo Tang Jingyuan, comentarista radicado en EE. UU., a La Gran Época el 6 de junio.

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