El ganador del Concurso Internacional de Piano de NTD habla sobre el lenguaje universal de la música

Por Catherine Yang
04 de Octubre de 2019 Actualizado: 04 de Octubre de 2019

Entre los “Estudios Sinfónicos” de Schumann y el “Vals de Mefisto” de Liszt, Vladimir Petrov se sentó al piano Steinway pensando en qué se había metido. Había escogido un programa difícil para la ronda final, pero valió la pena.

Petrov ganó el premio de oro en el Concurso Internacional de Piano de NTD el 28 de septiembre en Nueva York.

“[Durante] la pausa entre mis piezas, pensé: ‘¡Qué programa tan difícil elegí! No solo por la habilidad técnica que el pianista necesita, sino porque esta música requiere algo más que emociones o imaginación”, dijo Petrov.

“Schumann, y este pieza de Liszt, es una locura. Por locura quiero decir que Schumann siempre está saltando de una idea a otra, hay que demostrar estos personajes inesperados”, dijo Petrov. “El Vals de Mefisto también, es muy, muy teatral”.

Su sensibilidad, combinada con esa habilidad técnica, emoción e imaginación, convenció a los jueces. Petrov se había distinguido al principio de la competición, y continuó destacándose en cada ronda.

Revivir la tradición

“No esperaba que este concurso fuera así”, dijo Petrov. Después de presentar su inscripción, Petrov se enteró de que el Concurso Internacional de Piano de NTD hacía hincapié en la tradición, y que NTD Television, la empresa de medios de comunicación que organizó el concurso, apoya varias iniciativas para preservar la cultura tradicional china que estuvo a punto de perderse bajo el régimen comunista.

“Me impresionó mucho”, dijo. “Esta cultura me conmovió mucho”.

El concurso se centra en el repertorio de los periodos barroco, clásico y romántico, y no se interpreta ninguna música escrita después de 1900, excepto por una obra especial asignada específicamente.

“Es bueno porque es la música más pura”, dijo Petrov. “Toda la música comenzó desde allí, hace muchos siglos”.

“Ha sido olvidado a través de los años y en nuestro siglo, totalmente olvidado”, dijo. “[Pero en algunos lugares] mantienen sus tradiciones muy, muy cerca de sus familias. Creo que eso es muy importante, siento que está muy cerca de mí”.

“Siento que es puro, muy puro y honesto”, dijo Petrov.

La pieza especial que todos los semifinalistas tuvieron que memorizar representa la tradición de una manera inesperada. Era claramente china, aunque tenía arreglos para piano con técnicas clásicas.

Se titula “Triunfo de la bondad”, y mientras la aprendía, Petrov desarrolló una historia en su mente que más tarde descubrió que era muy similar a la historia en la que se basaba la composición, tal como lo explicó el arreglista.

“Lo que pienso de esta música es que es muy humana, habla de algunas situaciones injustas en el país de China, de la persecución de personas por sistemas de gobierno injustos”, dijo. “El nombre es ‘Triunfo de la bondad’, pero empieza muy, muy poderosa. Hay muchos [momentos] de enfado en esta música. [Sin embargo] la única manera de mantenerse vivo es mantener viva esta bondad dentro de ti. La bondad siempre gana”.

“Entendí muy bien esta música”, dijo. “Tal vez la toque en mis futuros conciertos”.

El concurso

Petrov dice que tiene amigos que hacen tres o cuatro concursos al año, pero él mismo rara vez compite, así que estuvo nervioso todo el tiempo.

“La adrenalina es única, estoy exhausto”, afirmó.

A pesar de eso, Petrov dijo que disfrutó del concurso por la gente. Dijo que todos los concursos en los que ha estado estuvieron bien organizados, pero aquí fue perfecto.

“La gente que trabaja aquí está trabajando con su corazón y nosotros lo sentimos, sentimos que nos están apoyando, a todos, desde la primera ronda”, señaló.

Petrov pertenece a una familia de músicos, sus padres son violonchelistas y violinistas. “Podemos formar un trío”, dijo.

Nació en Rusia, y cuando tenía 3 años, la familia se mudó a México. A la edad de 5 años comenzó a tocar el piano, y una década más tarde se trasladó a Rusia para estudiar piano. Actualmente está terminando su maestría en Moscú.

Lenguaje universal

Para Petrov, la música es esencial para la vida, y ser un músico formado es poder compartir algunas partes muy especiales de la vida con mucha más gente.

“Es como si supiera un idioma más, el lenguaje de las emociones”, dijo. “Creo que puedo hablar con fluidez en ese idioma porque la gente dice que entiende lo que estoy diciendo, lo que siento. Es muy interesante en el gran mundo de la música, así que por supuesto que me gusta tocar”.

Nos recordó que cuando los humanos enviaron una presentación de nosotros al espacio, enviaron música clásica: Bach, Mozart, Beethoven.

“Una de las [obras] fue la 5ª Sinfonía de Beethoven. Para algunos OVNIS que no hablan o no entienden nuestro idioma, tal vez entiendan nuestra música”, dijo Petrov.

“La música (…) tiene mucho poder”, dijo. “No sé por qué, pero realmente cura”.

Como la música es tan importante, los músicos también tienen una responsabilidad.

“Ser muy, muy honesto contigo mismo y con el público, y con el músico”, dijo Petrov. Y por supuesto, honrar al compositor. “El compositor, cuando escribe música, sus emociones están completamente incluidas, completamente, y es por eso que la música llega a nuestros corazones. Eso es lo que creo que es más importante”.

Puedes ver las finales aquí:

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