El insomnio trastorna a la mitad de los mexicanos, ¿qué opinan los especialistas?

14 de Abril de 2016 Actualizado: 14 de Abril de 2016

Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), reveló que el 50 por ciento de los mexicanos sufren de insomnio. De la misma investigación se desprende la vital funcionalidad que tienen los procesos reparadores del sueño y sus consecuencias para quienes tienen problemas para dormir.

Ivonne Selenne Verde Tinoco, investigadora en Trastornos del Sueño Asociados a la Rotación de Turnión de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM, afirmó que, en los dos últimos años, el porcentaje de personas con dificultad para dormir, se incrementó de un 30 a un 50 por ciento. Dada esta problemática, la investigadora recomienda a los mexicanos, buscar ayuda médica en caso de padecer insomnio recurrente, informó el 2 de abril MVS Noticias.

Según Tinoco, en el sueño se producen cambios metabólicos que son vitales para el organismo y que no son posibles de efectuarse durante la vigilia. Entre ellos, la secreción de melatonina, una hormona relacionada con la regulación del sueño, además de la estimulación del sistema inmune y la protección del sistema nervioso central.

Para explicarlo la especialista describió que el organismo está regido por los ritmos biológicos circadianos, o ciclos de 24 horas. Es decir, los humanos responden cíclicamente a los ritmos de luz y oscuridad. Esto implica que en un proceso de regulación, las personas duermen cuando hay oscuridad y están despiertas cuando hay luz. Sin embargo, cuando se alteran estos ciclos se pueden generar problemas de salud.

El cuadro de síntomas que el organismo manifiesta cuando existe falta de sueño es mucho más complicado de lo que se imagina. Según Ulises Jiménez Correa, director de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM, pueden presentarse desde enfermedades cardiovasculares y aumento de peso, hasta ronquidos o la apnea del sueño (pausas respiratorias durante el sueño), señaló 24 Horas.

“Necesitamos dormir, nuestro cuerpo está diseñado para hacerlo. Generalmente dormimos la tercera parte de nuestra vida, por lo que si no dormimos bien, tendremos problemas. Una persona con trastornos en el sueño tiene primordialmente cansancio y somnolencia diurna. Estos pacientes se quedan dormidos en cualquier lugar donde estén quietos”, señaló Jiménez Correa.

El director del Instituto Mexicano de Medicina Integral de Sueño, Reyes Haro Valencia, advirtió que 40 millones de mexicanos tienen problemas para dormir. Es decir que la tercera parte de la población del país azteca padece de algún trastorno de sueño y solo el 1 por ciento recibe tratamiento adecuado. Esta problemática propicia que los mexicanos padezcan enfermedades como la hipertensión, problemas del corazón y enfermedades mentales, indicó Código F, el 28 de marzo.

Por lo que el especialista hace algunas recomendaciones para prevenir el insomnio; entre ellas, evitar dormir en el día, comer alimentos ligeros antes de dormir y evitar tomar líquidos en abundancia para no levantarse al baño en algún momento de la noche. Asimismo, controlar la respiración, ubicar la postura favorita al dormir, practicar una buena alimentación y hacer ejercicio físico, propician el descanso nocturno.

La doctora en ciencias biológicas y de la salud, Yoaly Arana Lechuga, miembro nivel I del sistema Nacional de Investigadores (SNI), dijo que cuando se duerme bien, se propicia una buena memoria, las personas funcionan mejor y se aminora la irritabilidad, informó El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACIT).

En el caso de los niños, según la especialista Arana Lechuga, el insomnio aumentó considerablemente debido al uso de videojuegos o dispositivos móviles durante la noche, lo que ocasiona falta de sueño y por ende propicia un mal comportamiento por parte de los más pequeños.

“Los infantes en México duermen hasta tres horas menos en promedio de lo que deberían dormir”, señaló en entrevista la doctora Arana Lechuga, por lo que es fundamental que los niños adquieran hábitos y adopten una rutina nocturna. Es decir, los padres podrían evitar que los niños realicen actividades que los aceleren, como ejercicio excesivo, ver televisión, jugar videojuegos, comer alimentos azucarados o jugar dentro del dormitorio antes de acostarse. Además de fijarles un horario para dormir todos los días, incluyendo sábados y domingos.

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