El modelo de negocio kamikaze de Huawei

Por Nicole Hao - La Gran Época
24 de Enero de 2019 Actualizado: 24 de Enero de 2019

En su análisis del modelo de negocios de Huawei, el economista chino Wang Shuangyi llegó a la conclusión de que la empresa de tecnología sirve como una unidad kamikaze “gan si dui” o “dispuesto a morir” en la estrategia de Beijing para dominar los mercados de todo el mundo.

“El modelo de negocio básico de Huawei se puede resumir como una fábrica clandestina [que funciona como] ‘la unidad dispuesta a morir’ del Partido Comunista Chino en un esquema Ponzi [mundial]”, escribió Wang en su artículo del 20 de diciembre de 2018.

Wang utilizó el término “dispuesto a morir” como referencia al ambiente de trabajo extremo de la empresa, así como a su rol especial en las ambiciones económicas del régimen chino. Siendo, al menos sobre el papel, una empresa privada, Huawei puede llevar a cabo ciertas actividades que serían demasiado arriesgadas o diplomáticamente inapropiadas para una empresa estatal china.

“Bajo la bandera del patriotismo y la localización, Huawei y [otras compañías chinas] copiaron, plagiaron y robaron” la tecnología de empresas extranjeras, dijo Wang. Ellos aplicaron ingeniería inversa a la tecnología extranjera y “sacaron a los proveedores extranjeros de China”.

“Luego, utilizando las ganancias del mercado chino y los diferentes tipos de subsidios de China, ejercen una dominación activa en los mercados extranjeros”, dijo Wang. La clave para esto, según él, es que los productos de Huawei vienen con puertas traseras que proporcionan un canal para los hackers del régimen chino.

Huawei es la punta de “lanza” del Partido Comunista, dijo Wang. “Tiene la responsabilidad de comprar y robar tecnología [extranjera]”.

Wang predice que a medida que la naturaleza perniciosa del modelo Huawei se haga más evidente para los mercados extranjeros y los gobiernos, se enfrentará a una reacción cada vez mayor por sus actos. Esto se reflejó de manera prominente en el reciente arresto de la directora financiera Meng Wanzhou por parte de las autoridades canadienses por la presunta violación de las sanciones estadounidenses contra el régimen iraní por parte de la empresa china.

El régimen chino reaccionó fuerte a la detención de Meng, deteniendo a varios ciudadanos canadienses en China y organizando protestas diplomáticas de alto nivel. Además fomentó el boicot de la empresa canadiense de ropa Canada Goose entre el pueblo chino. Según Wang, esto demuestra hasta qué punto el régimen del PCCh valora a Huawei por su utilidad en la recopilación de información y por la expansión de su influencia mundial.

Fases de Expansión

Chen Lifang, miembro de la junta directiva y vicepresidente senior de Huawei, dijo en un discurso pronunciado ante nuevos empleados de Huawei el pasado mes de abril, que China todavía está décadas por detrás de los Estados Unidos en muchos campos tecnológicos.

“En los instrumentos de precisión e inteligentes, y en los equipos de prueba, la brecha es mayor (…) para todos los dispositivos de prueba, dependemos de las importaciones”, dijo Chen. “En cuanto al equipo prohibido por el Acuerdo de Wassenaar sobre el Control de las Exportaciones de Armas Convencionales y de Bienes y Tecnologías de Doble Uso, nuestros compañeros que trabajan clandestinamente en el frente tienen que asumir el riesgo y contrabandearlos”.

Según Wang, Huawei planeó tres etapas para alcanzar a los países desarrollados.

En la primera etapa, durante la década de 2000, Huawei copió el software de Cisco, un conglomerado tecnológico multinacional estadounidense, y vendió su sistema por menos de la mitad del precio original. Cisco demandó a Huawei, pero el fuerte respaldo del régimen del PCCh significó que la empresa estadounidense difícilmente podría tener éxito en los tribunales.

Mientras tanto, la propaganda china promovía a Huawei como una empresa patriótica y afirmaba que el uso de productos Huawei era ser patriótico.

En la segunda etapa, Huawei expandió sus negocios en el extranjero, sin tener en cuenta las leyes y regulaciones internacionales. El principal competidor de Huawei en esta etapa fue ZTE, una empresa estatal de telecomunicaciones y el segundo mayor fabricante de equipos de telecomunicaciones en China.

“Luchamos muy duro para competir con Huawei en África”, dijo Lu J., gerente de proyectos de ZTE, a La Gran Época. Según Lu (su nombre completo se retiene para proteger su identidad), tanto Huawei como ZTE utilizan sobornos en el mercado global, pero Huawei está dispuesto a dar más. “Son muy generosos”.

Huawei y ZTE tienen otra ventaja que no está disponible para las empresas estadounidenses.

El régimen del PCCh financia proyectos de infraestructura en otros países. Parte de las condiciones para participar en este desarrollo es que el país anfitrión tenga que instalar equipos construidos en China. Esto resultó en que Huawei y ZTE tomaran una gran cuota de mercado en África, Latinoamérica y otras regiones en desarrollo.

La tercera etapa implica el desarrollo de los planes del PCCh, desde forzar a las empresas extranjeras en China a entregar su tecnología, hasta reclutar expertos y científicos extranjeros para que trabajen para empresas chinas.

“Como empresa privada, Huawei parece independiente. Al invertir en institutos de Europa y Norteamérica y ayudar a las universidades, recibe tecnología de ellas”, escribió Wang.

Además de establecer programas de cooperación con universidades e institutos extranjeros, Huawei también establece centros de investigación en el extranjero que pueden beneficiarse de tecnología de punta producida localmente.

“Algunos expertos militares del PCCh pueden incluso hacerse pasar por empleados de Huawei y recibir formación en universidades europeas y estadounidenses”, dijo Wang. “El equipo de Huawei juega un papel clave en los ciberataques del Partido”.

Costos humanos

En los últimos años, hubo muchos informes sobre empleados de Huawei que murieron por suicidio o exceso de trabajo, o fueron despedidos a causa de su edad o enfermedad.

“Huawei enfatiza la cultura del lobo”, dijo Wang. “Despide en masa a empleados mayores de 35 años”.

Xie Ting, una joven viuda, publicó un largo posteo el 25 de diciembre de 2018 para lamentar la muerte de su esposo Qi Zhiyong, un ingeniero de Huawei de 36 años de edad que murió en Kenia por exceso de trabajo.

Xie dijo que a Qi no se le permitió tomarse vacaciones durante 22 meses seguidos.

“Una semana antes de su muerte, me envió un mensaje de WeChat y me dijo que tal vez no terminara la migración de la red. Dos días antes de morir, trabajó día y noche”, dijo Xie.

Después de la muerte de Qi, Huawei se negó a compensar a Xie y a sus dos hijos pequeños, ambos menores de diez años.

“El gerente de Recursos Humanos de Huawei en Kenia, el representante en Kenia y el director de recursos humanos en la sede central de Huawei me dijo que puedo presentar una demanda por compensación”, escribió Xie. “¿Cómo puede una madre soltera tener el dinero, el tiempo o la energía para demandar a un conglomerado multinacional tan grande?”.

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