El punto de vista del emperador Kangxi sobre la bondad

29 de Diciembre de 2015 Actualizado: 29 de Diciembre de 2015

[Minghui Net] El emperador Kangxi tomaba seriamente considerar sus pensamientos. Lo siguiente es su punto de vista sobre la bondad de la que escribió en el libro Tingxun Geyan. Como fue escrito en un estilo de escritura antiguo usando palabras arcaicas, me gustaría intentar interpretarlo en palabras sencillas, con mis entendimientos, lo que Kangxi dijo en tres memorias diferentes.

Cada persona tiene una mente. Cuando un pensamiento es generado, puede ser recto o perverso. Uno puede reconocer un pensamiento perverso y corregirlo. De este modo, uno permanecerá en el sendero recto.

El libro Shangshu señala que incluso un santo, cuando alberga un pensamiento perverso, puede perder el control, mientras que una persona común que se centra en rechazar los pensamientos perversos puede convertirse en un santo. Kangxi estableció una premisa: Un pensamiento al que no le sigue ninguna acción puede desaparecer, pero en cuanto a un pensamiento que se lleva a cabo, se debe ejercitar el juicio para discernir lo recto de lo no recto.

Cuando un pensamiento bondadoso es generado en una persona, un dios propicio le acompañará

En tiempos antiguos, la gente prestaba atención a sus pensamientos. Cuando aparecía un pensamiento, la gente tomaba una decisión sobre si aceptarlo o rechazarlo antes de que se aferrara a ellos y se convirtiera en una emoción. Usando este método, los pensamientos eran relativamente fáciles de controlar y la gente permanecía en caminos rectos.

Como persona, uno debería buscar la paz interna. Cuando hay paz interna, uno automáticamente sostiene una visión propicia, porque la paz interna tiende a generar pensamientos de compasión. Por otro lado, cuando uno se encuentra en un estado de ánimo irritado, los pensamientos perversos tienden a aparecer.

Por esa razón, en los tiempos antiguos, la gente decía: “Cuando un pensamiento bondadoso es generado en una persona, un dios propicio le acompañará, aunque no haya hecho nada bueno. De modo similar, cuando un pensamiento perverso es generado en una persona un espíritu malvado lo seguirá, aunque no haya hecho nada malo”.

Cuando una persona mantiene pensamientos rectos, el Cielo lo recompensará con buena fortuna. Hoy mucha gente se aferra a un rosario y venera a Buda porque quieren ser buenos. Sin embargo, no logran ningún beneficio real a menos que eliminen los pensamientos malos de sus mentes.

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