Enfermera sufre un shock emocional cuando un anciano le pide que limpie su refrigerador vacío

Por La Gran Época
18 de Febrero de 2019 Actualizado: 18 de Febrero de 2019

Como muchos de nosotros, esta enfermera también estaba obsesionada con la acumulación de cosas materiales. Pero un día, ella se estremeció cuando abrió el refrigerador de su cliente. Profundamente entristecida por lo que vio, se dio cuenta de que debería empezar a apreciar lo que tiene, en lugar de estar insatisfecha con su vida.

Amanda Pérez, una enfermera a domicilio de Líbano, Pennsylvania, compartió sobre la difícil situación de su cliente y cómo la conmovió.


Como enfermera a domicilio, visita los hogares para atender a personas con todo tipo de afecciones. Durante una de esas visitas a la casa de un anciano, le pidieron que limpiara el refrigerador, pero cuando lo abrió, se sorprendió.


No había casi nada en el refrigerador. Al ver el refrigerador casi vacío, se volvió hacia el anciano para preguntarle quién le compraba la comida. El anciano miró hacia abajo avergonzado y dijo, “Compro comida cuando tengo el dinero”.

Amanda escribió en su publicación de Facebook. “Lloré. Nunca vi un refrigerador tan vacío en mi vida”.


Ver el refrigerador casi vacío le afectó mucho y nunca se sintió tan desagradecida como aquel día. Últimamente, estuve molesta por las necesidades materiales, quería más cosas materiales, como un auto nuevo, una casa, más ropa y más zapatos.

Ella escribió, alguien me dijo una vez, “No importa lo que tengas ahora, porque como ser humano siempre tendrás la mentalidad de que nada es suficiente y que necesitas o quieres más”. “De repente me di cuenta de que mis necesidades son deseos y que las suyas son necesidades”.

Limpió el refrigerador y se fue cuando terminó su turno. Sin embargo, sabía que no podía irse a casa sin ayudar al anciano. Así que, aunque no ganaba un buen sueldo, fue a la tienda de comestibles para comprarle al viejo un carrito lleno de comida, usando su propio dinero.


Más tarde regresó a la casa del anciano para llenar su refrigerador. Además escribió que no hizo la publicación “para ser notada”. Pero espera que a través de esta historia, la gente aprenda a apreciar más lo que tiene porque “hay mucha gente que está en peores condiciones que nosotros”.


Expresó, “Abrí los ojos y me di cuenta de que necesitaba dejar de estar tan enojada por lo que no tengo y empezar a apreciar lo que sí tengo”.


Bien dicho, Amanda. Gracias por mostrarnos que “la magnitud de tu abundancia depende de la magnitud de tu gratitud”.

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