Enseñar a los niños a decir la verdad tiene un efecto dominó positivo a lo largo de toda su vida

Por La Gran Época
25 de Enero de 2019 Actualizado: 26 de Enero de 2019

Como padres se nos asigna la tarea de enseñar a nuestros hijos los valores morales y desarrollar su buen carácter. Es un deber que, cuando se hace bien, tiene un efecto dominó positivo, afectando a todos y a todo aquello que pueda influir a lo largo de toda su vida. En resumen, nuestra crianza impacta al mundo. Además debe hacerse sin presionar.

Un aspecto fundamental del buen comportamiento es la verdad. Parece un concepto tan simple, pero el valor de la verdad va más allá de simplemente no mentir. Si se lo inculcarás en el carácter del niño, podrías beneficiarlo en todos los aspectos de la vida.

¿Qué incluye la verdad? No mentir es un buen comienzo. Mentir puede convertirse fácilmente en un hábito, por lo que, lo mejor es cortarlo de raíz a tiempo.

A partir de un discurso sincero, podemos alentar a la acción verdadera e incluso a los pensamientos verdaderos. En lugar de utilizar la astucia o el engaño para salirse con la suya, se les puede enseñar a los niños que ser honestos y sinceros conduce a una vida de autenticidad.

Vivir auténticamente permite que una persona viaje por la vida sin el estrés de mantener falsedades. También le permite a uno conectarse con su verdadera naturaleza y sus fortalezas innatas. Comprender y desarrollar el verdadero ser crea la oportunidad de dar frutos a los propios talentos.

Valorar la verdad también lleva a la habilidad de discernir, la verdad de la falsedad y al deseo de mantener la verdad.

Ciertamente, enseñar a nuestros hijos la verdad no es un asunto trivial. Entonces, ¿cómo pueden los padres inculcar este valor en el carácter de sus hijos? Aquí te presentamos algunas consideraciones prácticas.

Sé sincero

Como padres, sabemos que los niños pueden o no tomar en serio cada palabra que decimos, pero seguramente notarán e imitarán lo que hacemos.

¿Qué tan sincero eres en tu propia vida? Si eres como la mayoría de las personas, puede haber espacio para mejorar. Hazte un análisis riguroso. ¿Eres sincero en tu discurso, en tus acciones y con tus pensamientos? ¿Confías en ti? ¿Presentas a otros tu verdadero yo? ¿Buscas y defiendes la verdad? ¿Cómo puedes ser más sincero?

Imagen ilustrativa ( Crédito: Pxhere/CCO 1.0)

Hablemos de la verdad

Haz de la verdad un tema habitual en tu casa. Asegúrate de que tus hijos sepan que siempre pueden venir a ti con la verdad, sin importar cuán difícil o aterradora sea. Ayúdalos a entender los beneficios de vivir con verdad y muestrales los inconvenientes de mentir.

Lee historias sobre la verdad

Desde la antigüedad hasta el presente, las lecciones morales de la verdad fueron ilustradas en historias. Desde “El hacha de oro” de Esopo, a la historia de George Washington cortando el cerezo, “El niño que gritó lobo”, a “Pinocho”, hay muchas historias clásicas que pueden ser compartidas para demostrar la virtud de la verdad.

Imagen ilustrativa: (Crédito: Pxhere/ CCO 1.0)

Recompensa la verdad

Habrá momentos en que será tentador para los niños ocultar la verdad o mentir, cuando teman meterse en problemas, cuando se sientan avergonzados o cuando la verdad sea simplemente incómoda. Como padre, cuando presencies que tu hijo superó esa situación y diga la verdad de todos modos, recompénsalo. Reconoce las dificultades que superó y su fortaleza de carácter. Recordará las consecuencias positivas de hacer lo correcto, aun cuando sea difícil.

Conoce su verdadero yo

Imagen ilustrativa: (Crédito: AdinaVoicu/ Pixabay)

A veces los padres imponen sus sueños y deseos personales a sus hijos. Para que puedan vivir una vida de autenticidad, sin embargo, es mejor dejar que surja su verdadero yo y permitir que te muestren cuáles son sus talentos y fortalezas, cómo es su personalidad, qué tipo de temperamento tienen, qué es lo que realmente le interesa, en pocas palabras, quiénes son en realidad.

Haz que tu trabajo sea conocer a tus hijos y haz lo que puedas para apoyar su verdadera autorrealización. Crecer siendo valorado y alentado a ser quien realmente eres es un gran regalo de un padre. Al enfocarse en la verdad, puedes ofrecerle todo eso a tus hijos.

Los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, te ayudan a mejorar como persona y te elevan continuamente dentro del ambiente de la sociedad.

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