Quiso sorprender a su novio en el aeropuerto luego de 100 días sin verse, pero ella fue la sorprendida

Por La Gran Época
18 de Noviembre de 2017 Actualizado: 04 de Agosto de 2019

Hay un dicho que dice algo como: sabes que amas de verdad a alguien, cuando él o ella es lo primero y lo último en lo que piensas. Sabes que es real cuando, una hora de distancia de él o ella puede sentirse como una tortura.

Es difícil para los hombres y mujeres del ejército estar lejos de sus seres queridos, especialmente porque no se sienten realmente dueños de sus propias vidas, ya que se pueden desplazarlos alrededor del país y el mundo, para entrenar y para cumplir con su deber.

Emma Trabue y Jon Greko se habían comprometido, pero lo hicieron por teléfono ya que Jon todavía estaba en el entrenamiento básico de la Fuerza Aérea.

Habían pasado un par de meses desde la última vez que se vieron, 100 días para ser exactos, y Emma quería sorprender a su prometido con una bienvenida en el Aeropuerto Metro de Detroit, según informó The Telegraph.

Su hermana Kelsey Trabue también estaba allí, esperando para capturar el momento en el que Jon y Emma se reunieran.

Emma estaba de pie con su letrero azul de “¡Bienvenido a casa!”, mientras los pasajeros de Delta Airlines comenzaban a bajar.

Entonces algo curioso comenzó a suceder: cada pasajero que había estado en el mismo avión con Jon comenzó a salir con rosas rojas individuales y se las entregaban a Emma.

Una rosa siguió a otra hasta que formó un ramo considerable en una mano.

“¡¿Qué está sucediendo?!”, preguntó su hermana.

“¡No lo sé!”, respondió Emma.

Esta es la clase de escena en el aeropuerto que esperas ver en una película romántica, pero aparentemente momentos como este suceden en la vida real. La gente que estaba parada mirando seguro siempre lo recordará.

Justo cuando Emma había planeado sorprender a su prometido, él estaba planeando hacer lo mismo. Solicitó la ayuda de sus compañeros de viaje del avión Delta y todos estaban felices de ayudarlo. Incluso el personal de la aerolínea Delta participó.

“Él me va a entregar la última rosa”, dijo Emma con seguridad mientras esperaba a que todos los pasajeros terminaran de abandonar el avión.

Él tenía, en cambio, un ramo.

Y una caja de chocolates, una nota y un anillo.

Cuando Jon se arrodilló ante Emma y sacó el anillo de compromiso que había estado esperando durante tanto tiempo para ponerse en el dedo, su respuesta inmediata a la pregunta fue “sí”.

Si se tratara de una película, en este punto escucharíamos música, habría un acercamiento al beso y nos sentiríamos cálidos y confusos por dentro. Estos son los tipos de historias de vida que inspiran grandes películas románticas, es el tipo de historia que puede restaurar la fe en el amor y el romance en este mundo agotador.

¿Qué te pareció la historia de amor de Emma y Jon? Compártela con tus amigos, si aún crees en el poder del amor.

Esta propuesta de matrimonio es diferente a cualquier otra ❤️ ¡Ella no tenía idea de lo que estaba sucediendo!

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