Gasto en IA de China es difícil de comparar y más difícil de evaluar, dicen analistas

Por Bonnie Evans
14 de Febrero de 2020
Actualizado: 14 de Febrero de 2020

Mientras China persigue su ambición de liderar el mundo en inteligencia artificial (IA), también difunde sus compromisos financieros para financiar grandes proyectos que apoyen el desarrollo de la IA. Sin embargo, los analistas occidentales que intentan medir y comparar los gastos de China en materia de IA con los de los Estados Unidos tropiezan con obstáculos para el análisis, concluye un informe del Institute of Defense Analyses (IDA).

El informe es inequívoco en su conclusión. “No [tenemos] conocimiento de ninguna discusión persuasiva sobre si tales comparaciones son creíbles, a la luz de las incertidumbres sobre las estimaciones chinas”.

Basándose en un informe del IDA de septiembre de 2019, el informe actual examina los datos chinos recopilados en fuentes oficiales del Estado chino. Centrándose en cuatro mecanismos de financiación chinos que se sabe que apoyan el desarrollo de la IA, los investigadores llegaron a una conclusión inesperada.

De los miles de millones de dólares de gastos anunciados públicamente en la IA china, solo 138 millones de dólares se consideran “potencialmente comparables a los gastos de EE.UU. en I+D de IA sin defensa”, concluye el informe.

Esto no significa que China no esté gastando lo que dice que está gastando en IA, advierte rápidamente el informe. Tampoco significa que China no esté gastando más de lo que ha anunciado.

Significa, en cambio, que los sistemas por los que Estados Unidos y China revelan sus datos relativos son tan fundamentalmente diferentes que no es posible hacer comparaciones.

El Science & Technology Policy Institute (STPI), que elaboró el informe del IDA, comparó sus propias estimaciones con las de otras organizaciones.

Según concluyeron, “nuestras estimaciones de gastos son más bajas que otras fuentes cuando se consideran como un porcentaje de los gastos totales examinados dentro de cada mecanismo de financiación”.

Los mecanismos a los que se refiere el IDA son programas chinos que son el resultado de una reforma de 2014 que consolidó un conjunto mixto y de bajo rendimiento de programas de ciencia, tecnología e innovación en cinco grupos.

Los cinco programas son de competencia pública en China, según los investigadores de la STPI, lo que significa que los datos de código abierto “deberían existir”.

Se utilizaron cuatro criterios para comparar el gasto federal de EE.UU. en investigación y desarrollo de la IA con el gasto potencial de la contraparte china.

Cualquier gasto chino tenía que ser, primero, hecho por el gobierno central chino. Segundo, y lógicamente, tenía que estar enfocado en la IA. Tercero, tenía que estar enfocado en I+D. Cuarto y último, tenía que ser viable.

El criterio de viabilidad se determinó entonces decidiendo si un gasto era real, estimado, presupuestado o con aspiraciones.

Los resultados de la investigación fueron casi unánimes en su análisis de los cuatro grupos chinos de nivel nacional que el IDA / STPI estudiaron, que incluyen la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China (NSFC), Programas Nacionales Clave de I+D (NKP), Megaproyectos y Fondos de Orientación del Gobierno (GGF)

Dado que estos mecanismos de financiación fueron elegidos específica y deliberadamente por su competitividad pública, los investigadores sostienen que “se encuentran entre los más transparentes de los mecanismos de financiación chinos”. Sin embargo, solo dos de los cuatro, la NSFC y los NKP “ponen a disposición del público suficientes datos para analizar toda su cartera de I+D”, sugiere el IDA.

Los Megaproyectos y los GGF, por otro lado, pueden no tener ni siquiera datos útiles en el ámbito público, lo que hace imposible compararlos con los programas de financiación de la IA de EE.UU.

Pero la NSFC y los NKP, cuyos datos son lo suficientemente públicos y completos como para poder compararlos con los programas de EE.UU., son en sí mismos solo “responsables de alrededor del 10 por ciento de los 60 mil millones de dólares que el gobierno central y local chino gastaron en I+D no relacionada con la defensa en 2018”.

La conclusión final del IDA / STPI es dura.

“Dada la opacidad de los mecanismos de financiación pública, nos parece poco probable que el restante 90 por ciento del portafolio de I+D no relacionado con la defensa de China pueda ser analizado con una fidelidad similar al 10 por ciento que (…) hemos investigado”.

El impacto de lo que sin duda es una deliberada ofuscación de los números duros que el gobierno chino está dedicando a la investigación de la IA puede causar “alarma entre los responsables de las políticas de los Estados Unidos”, argumentan los investigadores.

De hecho, los informes difieren dramáticamente en cuanto a lo que China puede estar gastando en la IA. Gregory Allen, del Center for a New American Security (CNAS), estimó el año pasado que “China ha demostrado niveles significativamente mayores de enfoque estratégico y financiamiento cuando se trata de inteligencia artificial”.

Allen se refirió a un programa en Shanghai que pretende gastar “15 mil millones de dólares en 10 años” solo en sus propios programas municipales de IA, mientras que la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de EE.UU. gastaría “2 mil millones de dólares en cinco años”.

“Así que literalmente el gobierno federal de los EE.UU. está en riesgo de ser superado actualmente por un gobierno provincial de China”, dice Allen. “Realmente están gastando sumas enormes en esta área”.

No obstante, el Center for Security and Emerging Technology (CSET) de la Universidad de Georgetown llega a una conclusión completamente diferente.

“El gobierno de China probablemente no está gastando más que el gobierno de los Estados Unidos en investigación y desarrollo de la IA”, concluye en un informe de diciembre de 2019.

En última instancia, concluye que “el gobierno de China probablemente gastó unos pocos miles de millones de dólares —y como mucho, cerca de 10,000 millones de dólares— en I+D relacionado con la IA en 2018, siendo la investigación básica una pequeña fracción del total”.

En 2016, Paul Gruenwald, entonces economista jefe de Asia en la agencia de calificación de Standard & Poor, según el Telegraph, dijo:

“El chiste de los analistas asiáticos sobre China es que no necesitamos pronosticar la tasa real de crecimiento de China, tenemos que pronosticar lo que las autoridades chinas dirán que será la tasa”.

Parece que ese comentario se aplica a otras estadísticas publicadas, o quizás más importante, a las no publicadas, por los funcionarios chinos. La evaluación estadounidense del gasto en Inteligencia Artificial en China puede ser, en efecto, una víctima del éxito de China en enturbiar artificialmente y a propósito el tema por completo.

Descubra

Exempleado de Huawei revela el verdadero poder del gigante chino de telecomunicaciones

TE RECOMENDAMOS