Régimen chino asegura que el Tíbet atraviesa una edad de oro

13 de Septiembre de 2015 Actualizado: 13 de Septiembre de 2015

El Partido Comunista Chino quiere que el mundo crea que su régimen sobre el Tíbet impulsó a la región de Asia central desde una Edad Oscura a una “edad de oro” de prosperidad económica, templos budistas decorados con metales preciosos y saludables reservas ecológicas, según lo que aparece en un documento blanco recientemente publicado.

Pero los observadores de la realidad del Tíbet, dicen que los informes del régimen chino sobre la región no son más que otra pieza de propaganda que continúa oscureciendo el desolador estado del Tíbet bajo el dominio del Partido.

El 6 de septiembre, la Oficina de Información del Consejo de Estado del régimen, también conocida como la Oficina de Propaganda y Relaciones Exteriores del Partido, emitió un extenso documento blanco de 13.500 palabras titulado “Practicas exitosas de autonomía étnica regional en el Tíbet”, con motivo del 50 aniversario del dominio formal del Partido sobre el Tíbet.

El documento describe al “viejo Tíbet” como “salvaje, cruel y atrasado, similar a la oscura sociedad de la Europa medieval”, antes de que los comunistas se embarcaran en la “liberación pacífica” de la región en 1951. Luego de la reestructuración política del país en la Región Autónoma del Tíbet en 1965, “grandes cambios se hicieron presentes”, según el documento.

Hoy, los tibetanos son los “dueños del país” y tienen permitido elegir a sus gobernantes, se lee en el documento. Además, su producto bruto interno aumentó 281 veces desde 1965 a 2014. Más del 34 por ciento de sus tierras están consagradas a reservas ecológicas, que rebosan de plantas silvestres y vida animal.

En el plano espiritual, las cosa no pueden ir mejor; el informe señala: la reencarnación del Dalai Lama, el “único sistema de sucesión dentro del budismo tibetano”, que es “respetado por los diferentes niveles del estado y los gobiernos de la región autónoma”, actualmente “funciona bien”, según el documento blanco. El Dalai Lama es para los tibetanos tanto su líder religioso como la cabeza de estado.

Pero el Dalai Lama actual (el 14°) sugirió en el mes de marzo que no se reencarnaría tras su muerte, por lo tanto nadie podría señalar a su sucesor “para fines políticos”; declaraciones que el Partido Comunista criticó sin sentido de la ironía, dada su propia ideología ateísta.

El Dalai Lama vive en el exilio desde 1959, desde que tropas del Ejército Popular de Liberación se movilizaron para suprimir la lucha armada de los tibetanos contra el régimen comunista.

La verdad sobre el Tíbet

Este ultimo documento blanco sobre el Tíbet, el 15° desde la década de 1990, es “parte de una larga tradición de mentiras obscenas relacionadas a la brutal ocupación militar del Tíbet”, dijo Maura Moynihan, periodista e investigador que trabajó por muchos años con refugiados tibetanos en India y Nepal.

“Es un nuevo lenguaje, pero las mismas líneas”, añadió Moynihan en una entrevista telefónica.

Kelsang Gyaltsen, miembro del gobierno tibetano en el exilio, dijo a la emisora sin fines de lucro Radio Free Asia: “China adoptó el formato de documento blanco, apelando a muchos datos, números y terminologías especiales, para justificar la legalidad de su régimen sobre el Tíbet, en lugar de realizar investigaciones y cambios sobre cualquier cosa que ocurra en el país y en base a la crítica de la comunidad internacional”.

“Ya sea que esta retórica sea aceptada o no por los tibetanos y la comunidad internacional en general, es otro tema”, agregó Kelsang, representante especial del Dalai Lama en Europa.

El gobernador tibetano exiliado en Washington D.C., no respondió a las llamadas telefónicas.

Está bien documentado que los monjes tibetanos son perseguidos y se reprime a su religión. Mientras que las costumbres tibetanas son atacadas, las oportunidades de empleo para el pueblo son limitadas. El ambiente natural del Tíbet ha sido altamente degradado por proyectos del gobierno, y el régimen introdujo la educación del Partido y el adoctrinamiento en las escuelas. Las autoridades también alentaron la inmigración de chinos Han, con las quejas de los tibetanos por el efecto de limitar su espacio de vida y por privarlos de sus derechos en su propia patria.

Un número creciente de tibetanos, tanto monjes como laicos, han participado en actos de auto-inmolación frente edificios del gobierno chino, para protestar por la supresión del Partido Comunista hacia el Tíbet y su pueblo durante tantos años. Desde febrero de 2009, 143 tibetanos se auto-inmolaron en el Tíbet y China, de acuerdo a la Campaña Internacional por el Tíbet, una ONG, que se encarga de rastrear las protestas tibetanas.

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