Guardia de seguridad dispara taser a un hombre y le prende fuego los pantalones (Video)

Por Simon Veazey - La Gran Época
04 de Febrero de 2019 Actualizado: 04 de Febrero de 2019

Las piernas de un hombre se prendieron fuego al ser electrocutado fuera de una parrillada en Filadelfia después de ser retirado del restaurante por los guardias de seguridad.

El momento fue captado en video por un transeúnte frente a Jim’s Steaks el 1 de febrero.

Según esta persona, Pat Tackney, quien subió el video a los medios sociales, el hombre se había negado a abandonar el establecimiento y fue expulsado por los guardias de seguridad.

“Así que anoche fui testigo de cómo un hombre se incendió después de ser electrocutado…”, escribió Tackney en Twitter, junto con el video.

Dos guardias de seguridad del restaurante pueden ser vistos lidiando con el hombre, que está en el suelo. Al levantarse, uno de ellos dispara un dispositivo de tipo paralizador delante de la cámara.

Personal de seguridad se enfrentará a un hombre el 1 de febrero frente al restaurante Philadelphia Steak House. (Storyful/Pat Tackney)
Personal de seguridad disparó una pistola eléctrica a un hombre el 1 de febrero en la puerta de un restaurante de Filadelfia. (Storyful/Pat Tackney)

Después de caer al suelo en medio de la calle, los pantalones del hombre se prenden fuego durante unos segundos. Se tira al suelo, gritando y sacudiéndose los pantalones con las manos, para apagar las llamas.

El incidente también fue captado por las cámaras de seguridad del restaurante, según el gerente del local, Ken Silver.

Hombre rueda por el suelo con llamas en los pantalones después de haber sido electrocutado el 1 de febrero frente a un restaurante en Filadelfia. (Storyful/Pat Tackney)

“Actualmente estamos revisando el incidente que ocurrió fuera del local, en la calle Jim’s South St.,  el 2 de febrero por la madrugada”, dijo en una declaración al Philadelphia Inquirer.

“Estamos y continuaremos cooperando plenamente con el Departamento de Policía de Filadelfia según se necesite”, dijo Silver. “Nos tomamos muy en serio la seguridad de nuestros clientes y empleados, y trabajamos diligentemente para salvaguardar su bienestar. Al hacerlo, continuaremos operando con los más altos estándares como comerciantes locales, empleadores y vecinos”.

‘Un episodio muy raro’

No es la primera vez que este tipo de dispositivos paralizantes prenden fuego a sus objetivos, pero es un fenómeno poco frecuente, dicen los fabricantes.

Sólo 15 personas se prendieron fuego al ser disparadas con una pistola paralizante, según un informe de 2017 de la empresa que fabrica las pistolas, Axon. Cinco de esas personas murieron.

“Lo hemos visto suceder”, dijo el portavoz de Axon, Steve Tuttle, según AP. “Ha ocurrido unas 15 veces en 24 años… de los 3,5 millones de usos de campo” del dispositivo, conocido como arma eléctrica conducida, o CEW.

“Es una situación conocida. Afortunadamente, se trata de un evento muy raro”, dijo.

‘Moso de escuadra’ español portando un arma de electrochoque ‘Taser’ el 29 de octubre de 2018 en la mano (Pau Barbena/AFP/Getty Images)

“No utilice conscientemente un CEW en presencia de cualquier sustancia explosiva o inflamable a menos que la situación justifique el riesgo mayor”, afirma el sitio web de la compañía.

Según Axon, un estudio de casos de campo mostró que sólo uno de cada 400 usos de pistolas paralizantes por parte de agentes del orden resultó en lesiones graves.

Defensa de las fuerzas de seguridad

El informe Axon de noviembre de 2017 llegó poco después de que un hombre de Oklahoma se incendió y murió después de ser electrocutado. Supuestamente se había rociado con gasolina.

Aunque se advierte a las fuerzas de seguridad de los peligros de usar un dispositivo de tipo Taser cerca de materiales inflamables, pueden tener una defensa legal si están usando el Taser como un arma de fuerza mortal para proteger su propia vida.

Por ejemplo, en junio de 2007 Juan Flores López fue quemado hasta morir al ser electrocutado por un policía de Texas.

Los policías estaban investigando las denuncias sobre de un hombre que echaba gasolina alrededor de una casa en San Angelo. Poco después de que llegaran a la dirección, Lopez llegó en un auto y comenzó a echar gasolina sobre su cabeza y hombros, supuestamente con un encendedor en la mano.

Cuando López comenzó a tirar gasolina a uno de los oficiales, y el spray de pimienta no tuvo efecto, dos oficiales sacaron sus Tasers.

Investigaciones posteriores revelaron que una de las pistolas paralizantes de la policía había desatado el incendio que envolvió a López.

López murió al día siguiente a causa de sus quemaduras, pero la muerte fue considerada accidental, y el jurado absolvió al policía que disparó la pistola paralizante, aceptando el argumento de que estaba protegiendo su vida y la de los demás policías.

A continuación:

Cómo el régimen comunista negó la responsabilidad de todas sus masacres

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