El héroe moral en el grabado “El caballero, la muerte y el diablo”

Por Eric Bess
28 de Agosto de 2021
Actualizado: 28 de Agosto de 2021

A veces me pregunto qué significa ser el héroe de tu propia historia. ¿Cómo podemos llevar una vida virtuosa y digna a pesar de las dificultades? No es una pregunta insólita bajo ningún concepto. Las culturas de todos los tiempos y en diferentes lugares han luchado con esta cuestión moral.

Alberto Durero, el grabador

Nacido en Alemania a finales del siglo XV, Alberto Durero fue uno de los muchos artistas interesados en plantear cuestiones morales durante el periodo del Renacimiento. Fue un pintor y dibujante consumado, pero muchas de sus obras más importantes se encuentran en el ámbito del grabado. Llevó el grabado a nuevas cotas y lo legitimó como forma de arte independiente.

Una de sus mejores series de grabados es la de los “Meisterstiche” o grabados maestros, que son un grupo de tres obras: “San Jerónimo en su estudio”, “Melancolía” y “El caballero, la muerte y el diablo”.

Según la página web del Museo Metropolitano de Arte, estos tres grabados estaban “destinados conocedores y coleccionistas, más que a la devoción popular”, lo que sugiere que el simbolismo de los grabados era específico y para un público limitado. Los significados específicos de estos tres grabados aún desconciertan a los estudiosos.

Dicho esto, nos limitaremos a contemplar “El caballero, la muerte y el diablo”, que corresponde a las nociones de moralidad de la filosofía de la escolástica medieval. Nuestra intención no es descifrar lo que los conocedores y coleccionistas del siglo XVI pensaban sobre la imagen simbólica, sino ver si esta imagen nos estimula a plantearnos cuestiones morales.

El caballero, la muerte y el diablo

En “El caballero, la muerte y el diablo”, Durero representa cuatro figuras destacadas: el caballero montado a caballo, la muerte también a caballo, el diablo y un perro.

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“El caballero, la muerte y el diablo”, 1513, de Alberto Durero. Grabado, 9 13/16 pulgadas por 7 11/16 pulgadas. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York. (Dominio público)

El caballero lleva una armadura completa, como si estuviera preparado para la batalla. Sostiene una lanza y la apoya en su hombro. Con la otra mano, agarra la rienda de su caballo. Mira directamente al frente mientras su caballo avanza. Un perro lo sigue de cerca.

Compositivamente, la muerte está a la izquierda del caballero. La muerte lleva una corona con serpientes enredadas y sostiene un reloj de arena en la mano. También está sentada en un caballo que inclina la cabeza hacia una calavera en el tronco del árbol que está delante del caballero. La muerte mira directamente al caballero.

El diablo observa intensamente al caballero desde atrás. Durero presenta al diablo como un monstruo quimérico: tiene orejas de cabra, cuernos de carnero, un cuerno de rinoceronte en la parte posterior de la cabeza, un hocico de lobo con nariz de cerdo y una larga papada que le cuelga a ambos lados de la boca. Sostiene un arma afilada en la mano y con la otra alcanza la espalda del caballero.

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En este detalle de “El caballero, la muerte y el diablo”, queda claro que el caballero está tranquilo a pesar de las amenazas de sus compañeros de viaje. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York. (Dominio público)

Las rocas dentadas y los árboles nudosos del paisaje montañoso sugieren un viaje difícil. A lo lejos, sin embargo, podemos ver un castillo contra el cielo en la cima de la montaña.

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Este detalle de “El caballero, la muerte y el diablo” revela el castillo al que suponemos que se dirige el caballero. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York. (Dominio público)

El héroe moral

Creo que es evidente que el caballero está viajando, pero ¿viajando hacia dónde? ¿Cuál es su relación con las otras figuras de este viaje, y cómo podría esta relación afectarnos moralmente?

Empecemos por lo que estas figuras pueden simbolizar. Creo que el caballero es nuestro héroe moral. Lleva una armadura completa con una lanza, no para luchar contra enemigos mortales, creo, sino para protegerse de la muerte y del diablo en su viaje.

La muerte, con la boca abierta y el reloj de arena en la mano, parece casi burlarse del caballero. Es como si le advirtiera: “Tu tiempo está a punto de acabarse y estarás sometido a mí, rey de los muertos”. El caballo de la muerte también se inclina hacia la calavera en el tronco del árbol, como para llamar la atención del caballero.

Las serpientes de la corona de la muerte son un interesante añadido de Durero. Tradicionalmente, las serpientes simbolizaban tanto la vida como la muerte. En la tradición cristiana, sin embargo, las serpientes se asociaron con la muerte y el diablo, y el propósito del diablo era socavar a Dios y tentar a los humanos. Así, las serpientes representadas aquí probablemente asocian la muerte con el diablo y la tentación.

Curiosamente, el caballero no mira a la muerte; es decir, no le “tienta” el miedo a la muerte. No le preocupa que su tiempo sea limitado. Su casco parece impedirle mirar a la muerte aunque quisiera. En cambio, el caballero mira al frente y continúa su camino.

La apariencia quimérica del diablo sugiere su capacidad de adoptar diferentes formas para conseguir sus fines de forma engañosa. El diablo estira la mano para agarrar al caballero por la espalda. El caballero parece no darse cuenta, lo que también sugiere lo astuto y engañoso que puede ser el diablo.

El caballero parece estar entre la espada y la pared, es decir, entre la muerte y el diablo, y esta sensación se ve reforzada por el terreno rocoso y accidentado.

¿O acaso el comportamiento del caballero sugiere algo diferente? Su aspecto tranquilo y estoico podría significar que no se deja intimidar por la muerte y el diablo.

El perro junto al caballo puede simbolizar la lealtad, pero ¿lealtad a qué? La lealtad al caballero, probablemente. Así, el caballero representa al héroe moral, es decir, al que no se deja afectar por la tentación (el diablo) ni por el miedo (la muerte) con tal de completar su viaje.

Tal vez, el hecho de que el caballero haya pasado por encima del diablo sugiere que ya superó las tentaciones del diablo, y el hecho de que su casco bloquee la visión de la muerte indica que no se preocupa por ella. El comportamiento tranquilo y despreocupado del caballero disminuye incluso la percepción del poder de la muerte y del diablo.

¿Será entonces que ser un héroe moral en el viaje de la vida consiste en ignorar sin miedo la tentación?

¿Y cuál es el destino de este viaje? El castillo parece un lugar de paz en relación con el resto de la imagen. Incluso parece un lugar de luz y gloria en comparación con el entorno más oscuro y sombrío de abajo. ¿Sugiere esto que la meta es una mente y un corazón pacíficos? Si es así, la verdadera paz requiere un esfuerzo heroico.

Las artes tradicionales contienen a menudo representaciones y símbolos espirituales cuyo significado puede escapar a nuestras mentes modernas. En nuestra serie “Llegar al interior: Lo que el arte tradicional ofrece al corazón”, interpretamos las artes visuales de manera que puedan ser moralmente perspicaces para nosotros hoy. No pretendemos dar respuestas absolutas a preguntas con las que han luchado generaciones, pero esperamos que nuestras preguntas inspiren un viaje de reflexión para convertirnos en seres humanos más auténticos, compasivos y valientes.

Eric Bess es un artista representativo y activo, doctorando en el Instituto de Estudios de Doctorado en Artes Visuales (IDSVA).


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