Historias de la antigua China: relato del emperador Shun

Por Anónimo
12 de Febrero de 2020
Actualizado: 12 de Febrero de 2020

Yu Shun, también conocido como Chong Hua, tenía a su padre llamado Gu Sou que era ciego y una madrastra que dio a luz un niño llamado Xiang. Los tres eran muy crueles con Shun. Su padre prefería mucho a Xiang y siempre buscaba la posibilidad de deshacerse de  Shun.

Un día el padre le pidió a Shun que subiera al techo de un granero para repararlo y luego le prendió fuego mientras su hijo estaba arreglándolo. Utilizando dos sombreros de paja como alas, Shun voló y escapó de las llamas.

No mucho después, el padre le pidió a su hijo que cavara un pozo. Al darse cuenta de que podría tratar de matarlo de nuevo, Shun secretamente hizo un agujero lateral que conducía al exterior. Mientras Shun estaba cavando cada vez más, Gu Sou y Xiang comenzaron a llenar el pozo con tierra, intentando enterrar a Shun con vida. Shun escapó por el agujero lateral. Gu Sou y Xiang estaban muy contentos ya que pensaban que Shun definitivamente estaba muerto; entonces planearon quitarle su propiedad.

Sin embargo, al igual que cualquier otro día, Shun se presentó para saludar a sus padres y continuó cuidándolos cuando lo necesitaban. Él también siguió amando a su hermano con un corazón amable. A pesar de que sabía que toda la familia quería matarlo, siguió siendo muy leal con ellos. Después de eso, cada vez que la familia intentaba asesinarlo, no lograban localizarlo; pero cuando necesitaban su ayuda, Shun siempre estaba ahí para ellos.

Imagen Ilustrativa. (anfangzhan/Pixabay)

A la edad de 20 años, Shun ya era muy conocido por su virtud e inspirar a otros. Cuando cultivó las tierras en Lishan, los agricultores del lugar dejaron de pelearse unos contra otros por los límites de propiedad. Cuando estaba pescando en Leize, hizo que los pescadores dejaran que otros pescaran primero en los mejores lugares. Cuando estaba trabajando en la producción de cerámica a orillas del río Amarillo, no se creó ni una sola pieza defectuosa. Después de solo tres años, la pequeña ciudad donde trabajaba se convirtió en una gran ciudad.

Cuando cumplió 30 años, el Emperador Yao hizo que sus dos hijas se casaran con Shun para poder conocer cómo era su comportamiento en casa. Además, hizo que sus nueve hijos se hicieran amigos de Shun para observar cómo era su comportamiento fuera del hogar. Los resultados de sus observaciones fueron todos positivos. A los 61 años, el propio Shun fue nombrado Emperador.

Traducido por Dora Li al inglés, esta historia se reproduce con el permiso del libro “Treasured Tales of China”, vol. 1,  disponible  en Amazon. 

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