Incansable mujer busca justicia para su marido encarcelado y torturado porque no renuncia a su fe

Por Joan Delaney
23 de Agosto de 2019 Actualizado: 23 de Agosto de 2019

Ge Xiulan soportó mucho sufrimiento en sus esfuerzos para lograr que su esposo sea liberado de la cárcel, incluido el hostigamiento y la detención, pero está lejos de rendirse.

El esposo de Ge, Huang Liqiao, está cumpliendo una sentencia de siete años por practicar Falun Dafa, una disciplina espiritual que fue y es brutalmente reprimida y perseguida por el régimen comunista chino desde 1999.

El año pasado, en el cumpleaños de Huang, Ge se presentó para visitarlo en la prisión de Binhai en Tianjin, con un ramo de flores en la mano. Después de esperar afuera toda la mañana, un guardia finalmente salió y se llevó las flores, pero no le permitió ver a su marido.

Ge no se sorprendió. Después que Huang, un ingeniero, fue condenado en septiembre de 2012, pasaron cinco años antes que le permitieran visitarlo, e incluso después de eso, las visitas fueron muy esporádicas.

Desde el primer día, Ge estuvo trabajando para conseguir la liberación de su marido, apelando a varias entidades gubernamentales en un esfuerzo para liberarlo, sosteniendo desde un principio que él no había hecho nada malo con respecto a su derecho constitucional de ejercer la libertad de creencia y que, por lo tanto, su sentencia de siete años era ilegal.

“En las películas, los cuchillos, las armas de fuego, los bastones, los palos y las drogas se presentan a menudo como pruebas de cargo. Pero no hay pruebas que demuestren que Huang Liqiao haya cometido un crimen. Fue enviado a prisión para sufrir torturas sin fin”, en julio de 2017, Ge escribió esto en una carta a los funcionarios del Tribunal Superior de Tianjin que fue publicada en Minghui.org, que tiene el propósito de funcionar como un centro de intercambio de información sobre la campaña de persecución a Falun Dafa.

“Huang Liqiao fue perjudicado. Para juzgar la culpabilidad de una persona, uno debe examinar si lo que hizo ha dañado a otras personas. ¿No son las acciones de las personas la mejor evidencia?”.

Las autoridades amenazaron a Ge, que también es practicante de Falun Dafa, e interfirieron en sus intentos de apelar por su esposo. Su casa fue saqueada en 2013, y en marzo de 2015, tanto su casa como su negocio fueron saqueados y ella estuvo detenida en un campo de trabajo forzado durante 25 días.

Ge Xiulan y un abogado después de presentar su moción al Tribunal Superior de Tianjin, el 31 de julio de 2017. (Minghui.org)

La tortura más allá de la resistencia

A partir del año 2000, debido a que practicaba Falun Dafa y concientizaba a la gente sobre los hechos detrás de la campaña de persecución, Huang fue retenido en un campo de trabajos forzados en Tianjin tres veces durante un período de siete años, según Minghui.

A pesar de que se vio forzado a ver videos que difamaban a Falun Dafa, se negó a ser “transformado”, debido a eso se convirtió en el objetivo principal de los guardias.

Durante esos años fue fuertemente torturado, a veces hasta llegar al borde de la muerte. Esto incluyó ser electrocutado con porras eléctricas, golpeado brutalmente con un palo de madera, sus extremidades fueron estiradas con fuerza en una cama, era “colgado” con las esposas, y privado de sueño durante largos períodos.

Reconstrucción de la tortura: Golpeando con porras eléctricas. (Minghui.org)

Estuvo atado a su cama todos los días durante un año, excepto durante las comidas y cuando iba al baño. En verano estaba cubierto con una pesada colcha para agravar su sufrimiento, mientras que en invierno se le tiraba agua fría encima y se le dejaban abiertas las ventanas.

También fue forzado a realizar trabajos forzados durante largas horas. Si se quedaba dormido mientras trabajaba, los guardias usaban porras eléctricas para electrocutar su cabeza para despertarlo. Si no podía levantarse por las mañanas, los guardias instigaban a otros reclusos a apuñalarlo con agujas.

Un tipo de tortura llamado “un paso al cielo” lo dejó paralizado, y estuvo en cama por más de dos meses y posteriormente desarrolló problemas renales.

Ge Xiulan y el abogado ante el Primer Tribunal Intermedio de Tianjin después de presentar una apelación para impugnar la injusta sentencia de prisión de su esposo, el 21 de marzo de 2017. (Minghui.org)

Nutriendo la bondad en nuestros corazones

Cada vez que Huang fue liberado del campo de trabajo, pronto recuperaba su salud gracias a los cuidados de su familia y a la práctica de Falun Dafa, una práctica tradicional que enseña a la gente a mejorar su carácter siguiendo los principios universales ‘Verdad, Benevolencia y Tolerancia’.

Después de ser arrestado nuevamente en abril de 2012, como protesta llevó a cabo una huelga de hambre pero le aplicaron otro tipo de tortura, fue alimentado a la fuerza.

El 24 de julio de 2012, cuando llegó el momento de su juicio estaba tan débil por haber realizado una huelga de hambre por más de 70 días que tuvo que ser llevado a la sala del tribunal en silla de ruedas.

Luego le diagnosticaron tuberculosis y el 20 de septiembre lo llevaron al hospital en estado crítico. Sin embargo, en lugar de concederle un indulto médico, el tribunal local dictó una sentencia de siete años de prisión seis días después.

Ge sigue pidiendo por la liberación de Huang y poder visitarlo más a menudo. Una moción que presentó ante el Tribunal Superior de Tianjin en julio de 2017 instándolos a reconsiderar el caso de su marido fue rechazada en noviembre de ese año.

Pero ella no se desanima, y explica el por qué al final de su carta.

“Lo que importa más que la vida misma es la verdadera naturaleza de la gente. Solo nutriendo la bondad en nuestros corazones podemos convertirnos en personas con benevolencia, lealtad, dignidad y verdad. Si practicamos la verdad y la benevolencia, podemos tener tolerancia cuando nos encontramos con problemas”, escribió.

“Si [el encarcelamiento de mi esposo] no hubiera violado mi brújula moral, no habría tenido el valor de enfrentar la amenaza de vida y muerte y de perseverar en todos estos años”.

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