Juez federal derriba la censura del DMV de California a matrículas personalizadas

Por MATTHEW VADUM
27 de Noviembre de 2020
Actualizado: 27 de Noviembre de 2020

Un juez federal dictaminó que la prohibición del Departamento de Vehículos de Motor (DMV) de California a las matrícula personalizadas en los automóviles, que se consideran contrarias “al buen gusto y a la decencia”, viola las protecciones de la libertad de expresión de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.

“Este es un gran día para nuestros clientes y para los 250,000 californianos que buscan expresar sus mensajes en placas personalizadas cada año”, dijo Wen Fa, un abogado de la Pacific Legal Foundation (PLF), un bufete de abogados de interés público con sede en Sacramento que representa a los demandantes.

Fa dijo en una entrevista a The Epoch Times que la decisión también podría abrir la puerta a más disputas constitucionales de las políticas que restringen la libertad de expresión.

“Creo que esta decisión también prepara el camino para más demandas por la libertad de expresión fuera del contexto de la matrícula”, dijo.

“Uno tiene más y más leyes que prohíben la expresión ofensiva en los campus universitarios, por ejemplo. Una vez que se prohíba la expresión ofensiva, los funcionarios del gobierno deberán determinar qué es y qué no es ofensivo, y esa determinación conduce necesariamente a sofocar los puntos de vista impopulares y a que los burócratas inyecten sus preferencias subjetivas en la ley”.

El juez de distrito de Oakland, California, Jon S. Tigar, dictaminó el 24 de noviembre en el caso Ogilvie contra Gordon que la parte de la ley de California que prohíbe “las configuraciones de matrículas personalizadas ‘ofensivas para el buen gusto y la decencia'” es inconstitucional y prohibió al estado hacer cumplir la disposición.

La ley de California permite a los conductores optar por una placa personalizada con combinaciones alfanuméricas personalizadas. Las tasas extras que se cobran por el servicio están dirigidas en parte a “la preservación y protección del medio ambiente de California”, según documentos del tribunal. En 2019, el DMV tramitó 233,791 solicitudes de placas personalizadas, lo que generó unos ingresos de 77 millones de dólares en el año fiscal 2018-2019.

Las regulaciones de la aplicación de la ley instruyen al DMV a “rechazar cualquier configuración que pueda tener connotaciones ofensivas para el buen gusto y la decencia, o que puedan ser engañosas”. Las placas deben ser rechazadas si tienen una connotación sexual o contienen un término de lujuria o depravación, vulgaridad, desprecio, prejuicio, hostilidad, o un término racial o étnicamente degradante. También se rechazarán las placas que contengan “una palabrota o un término considerado profano, obsceno o repulsivo”.

De las 250,000 solicitudes de placas personalizadas que se presentan cada año al Estado Dorado, 30,000 son rechazadas, explicó Fa.

El DMV prohíbe la palabra “odio”, así como “arma” en las placas porque sostiene que las armas son ofensivas, dijo el abogado.

“Las placas personalizadas son un foro de expresión que 250,000 californianos intentan usar cada año (…) es importante que el departamento se atenga a los principios de la libertad de expresión para que no pueda discriminar en base al punto de vista y no pueda tomar decisiones arbitrarias”.

El veterano militar Chris Ogilvie fue uno de los demandantes.

Ogilvie solicitó para su vehículo una placa personalizada, también conocida como placa vanidad, en la que se lee “OGWOOLF”, en referencia al apodo que recibió en el servicio. El DMV de California rechazó su solicitud alegando que “OG” significa “gángster original”, lo cual determinó que era ofensivo.

Otros cuatro demandantes impugnaron con éxito el rechazo de sus placas personalizadas.

Paul Crawford, un inmigrante inglés y dueño del Shakespeare Pub en San Diego, solicitó la placa “BO11LUX”. El eslogan del pub es, “Cerveza de verdad, comida apropiada, sin tonterías”. El DMV rechazó la solicitud, alegando que el término de la jerga británica “bollocks” tenía connotaciones sexuales, aunque también significa “tonterías”.

Un fanático de la banda de rock Slayer, James Blair, solicitó la matrícula de “SLAAYRR”, pero la solicitud fue rechazada porque fue considerada “amenazante, agresiva u hostil”.

Para reclamar la palabra “queer” para la comunidad gay, el músico Amrit Kohli estableció Queer Folks Records. Esperaba adquirir la matrícula “QUEER” pero fue rechazada porque se consideró insultante, degradante o expresiva de desprecio. Aparentemente no se considera insultante en el mundo académico: los programas de “Estudios Queer” se ofrecen en la Universidad Estatal de California en Northridge, la Universidad Estatal de Oregon, la Universidad de Antioquía y otras instituciones de enseñanza superior.

El dueño de una motocicleta Ducati, Andrea Campanile, solicitó la matrícula “DUK N A”, abreviatura de “Ducati y Andrea”, pero fue rechazada porque era una letra separada de una frase considerada obscena.

El DMV puede ser capaz de reparar el defecto constitucional revisando su política, dijo Fa.

“Es posible que el DMV pueda volver y promulgar una regulación más limitada” para pasar la revisión constitucional, “pero esto no es un asunto de políticas de libertad de expresión”, dijo el abogado a The Epoch Times.

El DMV de California aún no ha decidido si apelará el fallo de la corte.

La agencia le dijo a The Epoch Times por correo electrónico que “está actualmente revisando la decisión de la corte”.

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