Jugador demuestra la compasión deportiva cuando consuela al angustiado lanzador del equipo perdedor

Por La Gran Época
21 de Enero de 2019 Actualizado: 26 de Enero de 2019

Era el último partido de béisbol de su carrera en la escuela secundaria y el lanzador sentía la presión. Solo una pelota podía ganar el partido, pero no lo iba a ganar. Lo que pasó después fue extraordinario.

El marcador estaba empatado a 2-2 entre las Águilas de Zionsville y los Rebeldes de Roncalli. Además, eran los últimos minutos de juego. ¿Qué equipo ganaría el campeonato de béisbol de la escuela secundaria en 2016?


El lanzador del equipo de las Águilas, Jack Pilcher, tuvo el lanzamiento final y su sueño de ganar con una rápida jugada desapareció, cuando el bateador lanzó la bola, enviando al base y al receptor a una colisión mientras intentaban atraparla.

El bateador hizo la primera base, llevando a los fanáticos de los Rebeldes al frenesí de la victoria, con los jugadores saltando y chocando los cinco, hasta que el receptor de los Rebeldes, Cody Smith, se cayó en las celebraciones de los Rebeldes.

Se dio cuenta que el lanzador oponente, Jack, yacía en el campo, agobiado por la sensación de que defraudó al equipo.

“Vi la desesperación y la angustia de todos sus jugadores, pero especialmente de él, que yacía tirado en el suelo”, dijo Cody, a Uplifting Today. “Fui a decirle que todo saldría bien”.

“No puedes sentirte mucho peor que yo”, expresó Jack. “Sobre todo siendo el lanzador final”.

Uno de los compañeros de equipo de Cody, Michael McAvene, también fue a consolar a Jack.

Juntos le dijeron a Jack que “todo iba a estar bien”, comentó Cody, quien agarró a Jack con su mano para ayudarlo a ponerse de pie.


“La forma en que terminó de esa manera, con esa deportividad, simplemente culminó la noche, a pesar de que perdimos”, recordó Jack.

Es algo que se debe tener en cuenta, pensar en el equipo o jugador perdedor en cualquier deporte, solo una palabra amable del equipo ganador puede marcar la diferencia.

Los equipos trabajan duro y no se limita al tiempo de juego. Muchas horas de entrenamiento son un el requisito previo, si un equipo quiere alcanzar el éxito. Incluso pueden perderse muchos eventos sociales, familiares y cuando todo se reduce a la última jugada en el último partido, puede ser una delgada línea entre ganar y perder.


Al menos en este caso, todos terminaron ganando, sin importar el resultado.

Mira el momento a continuación:

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