La línea de tiempo del encubrimiento intencional del PCCh

Por DANIEL HOLL Y SIMONE GAO
27 de abril de 2020 8:26 PM Actualizado: 27 de abril de 2020 8:26 PM

Nos vamos a centrar en el encubrimiento intencional del Partido Comunista Chino o PCCh. La falta de reportes y el retraso en la información del PCCh han causado la actual pandemia mundial. Por esta razón, lo llamamos el Virus del PCCh.

17 de noviembre de 2019: desde el 17 de noviembre de 2019, una persona de 55 años resultó infectada, según documentos del gobierno citados en un informe del South China Morning Post publicado el 20 de marzo.

1 de diciembre: un médico chino informa a la BBC que el paciente cero apareció el 1 de diciembre, era un hombre de 70 años postrado en cama. No tenía ninguna conexión con el mercado de mariscos de Wuhan. Sin embargo, los funcionarios del PCCh y los informes de la Organización Mundial de la Salud dicen que el primer paciente apareció el 8 de diciembre, una semana después.

Mitad de diciembre: informes de la revista médica The Lancet dicen que a mediados de diciembre aparecieron pruebas de transmisión entre humanos. El mismo estudio sugirió un origen fuera del mercado de mariscos.

27 de diciembre: mientras las autoridades chinas niegan la existencia de la enfermedad, un laboratorio chino procesa la mayor parte del genoma del virus, pero se reserva los resultados para los organismos gubernamentales internos.

30 de diciembre: la información se restringe activamente cuando los médicos debaten sobre la enfermedad con sus colegas en una aplicación de chat china. El hospital los reprende aduciendo que hablar de la enfermedad es «difundir rumores». Más tarde, la Comisión de Salud de Wuhan amenaza a los trabajadores de la salud con castigos si difunden información sobre la infección.

31 de diciembre: el PCCh distorsiona la gravedad de la enfermedad cuando la Comisión de Salud de Wuhan dice que la nueva patología es «prevenible y controlable». El líder chino Xi Jinping da un discurso de Año Nuevo, pero no menciona la enfermedad. Los medios de comunicación estatales centran toda la atención en el Mercado de Mariscos de Wuhan, presentándolo como la zona cero. Esto puede haber sido un intento de desviar la atención de la verdadera fuente del brote.

1 de enero de 2020: Las autoridades cierran el Mercado de Mariscos de Wuhan mientras los medios de comunicación estatales siguen afirmando que es el epicentro. La censura se expande cuando un funcionario de la Comisión Provincial de Salud de Hubei le dice a una compañía de secuenciación genética que deje de analizar las muestras y que destruya todas las ya existentes. Además, la policía de Wuhan reprende a ocho trabajadores médicos por difundir «rumores». Los trabajadores compartieron información sobre el virus por internet.

2 de enero: un laboratorio de virología del gobierno obtiene el genoma completo del virus del PCCh. Sin embargo, no hacen pública esta información durante una semana.

3 de enero: La censura del PCCh se torna nacional cuando la Comisión Nacional de la Salud ordena a los investigadores que entreguen muestras del virus a las agencias de detección de patógenos, o que las destruyan.

7 de enero: Xi Jinping se involucra en la respuesta ante el virus emitiendo la primera orden de contención. Sin embargo, la orden no se hace pública hasta febrero.

11 de enero: Más de una semana después de obtener la secuencia del genoma del virus, las autoridades médicas chinas la comparten con la OMS.

14 de enero: las autoridades chinas afirman no haber encontrado ninguna evidencia clara de transmisión entre humanos. La OMS comienza a repetir esas declaraciones oficiales del PCCh.

15 de enero: las autoridades chinas cambian sus afirmaciones a una baja probabilidad de transmisión entre humanos.

18 de enero: sin aparente preocupación por la infección del público, los funcionarios de Wuhan celebran un gran banquete anual de «potluck» para 40.000 familias.

20 de enero: China confirma la transmisión de humano a humano. Xi Jinping reconoce públicamente la enfermedad por primera vez. Al mismo tiempo, el PCCh ordena a los diplomáticos que lleven a cabo una campaña de desinformación en las redes sociales occidentales, desplazando la culpa y sugiriendo que el virus vino de fuera de China. Casi dos meses después de la campaña, el 12 de marzo, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores sugiere que el virus vino del Ejército de Estados Unidos.

23 de enero: Wuhan comienza un encierro. Sin embargo, cerca de 5 millones de personas habían dejado la ciudad sin ser evaluados. Un estudio realizado en marzo estima que el 86% –la gran mayoría de todas las infecciones en Wuhan estaban indocumentadas antes del cierre.

24 de enero: Hubei cierra las 13 ciudades, restringiendo los viajes de un total de 56 millones de personas.

27 de enero: el alcalde de Wuhan admite que se retrasaron las notificaciones. Sin embargo, elude la responsabilidad y culpa a la burocracia del gobierno central por los retrasos.

31 de enero: Más de 3000 trabajadores de la salud se infectaron en Hubei. Sin embargo, para mantener el encubrimiento, esta información no se hace pública hasta más de un mes después.

3 de febrero: Los medios de comunicación estatales comienzan un bombardeo propagandístico, afirmando una respuesta exitosa al virus del PCCh y mintiendo al mundo sobre la situación real dentro de China.

4 de febrero: La OMS recomienda no prohibir los viajes. En una reunión informativa de la OMS, Tedros sugirió que no se prohibieran los viajes: «Reiteramos nuestro llamado a todos los países para que no impongan restricciones que interfieran innecesariamente en los viajes y el comercio internacionales. Esas restricciones pueden tener el efecto de aumentar el temor y el estigma, con escasos beneficios para la salud pública. (…) En los casos en que se hayan aplicado esas medidas, instamos a que sean de corta duración, proporcionales los riesgos para la salud pública y se reconsideren periódicamente a medida que evolucione la situación».

5 de febrero: Xi Jinping hace su primera aparición pública desde el inicio del brote. Sus palabras sugieren un encubrimiento, cuando dice que sabía del brote antes de emitir las advertencias.

6 de febrero: Una portavoz china critica a los países por prohibir los viajes a China ignorando la recomendación de la OMS: «Deploramos y nos oponemos a aquellos países que fueron en contra de las recomendaciones profesionales de la OMS».

7 de febrero: China rechaza un equipo de expertos en salud de EE. UU. durante más de un mes, negando la asistencia pública y ocultando la situación dentro de sus fronteras.

12 de febrero: Los principales líderes provinciales y municipales del PCCh son despedidos después de una oleada de nuevos casos, empañando la imagen de una respuesta exitosa.

10 de marzo: Xi Jinping visita Wuhan por primera vez desde el inicio del brote, proyectando una respuesta efectiva.

11 de marzo: Después de más de 100 días en los que los funcionarios chinos se enteraron de la enfermedad, la OMS declara una Pandemia Mundial.

La responsabilidad de la pandemia recae claramente sobre los hombros del PCCh. Ahora, le corresponde al resto del mundo responder.


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