Las energías verdes forman parte del futuro de España

01 de Febrero de 2016 Actualizado: 01 de Febrero de 2016

Si bien la crisis económica que sacudió a Europa tuvo su repercusión negativa en el mercado energético, también abrió la posibilidad para que la creatividad y la innovación se abrieran paso en el sector eléctrico, sobre todo en el ámbito de las energías verdes o renovables (que han tenido una presencia destacable en los últimos años).

Según el último informe anual del Bloomberg New Energy Finance, el viejo continente redujo la inversión en energías verdes en un 18% en el último año. Sin embargo, cabe señalar que éstas generan casi un tercio de la electricidad de la Unión Europea (UE). Es decir que más allá de las coyunturas, hay una tendencia ascendente al uso de las energías renovables. Solo por citar un ejemplo, la eólica cubría solo el 1% de la demanda total en 2002 y  hoy representa más del 8%.

En este marco, no sorprende que en los últimos años hayan surgido muchas empresas innovadoras que apuestan al futuro del sector energético de mano de la energía verde en España. Sobre todo teniendo en cuenta que, si bien las compañías del sector enfrentan el desafío de hacerse competitivas bajo las directrices que impuso la reforma energética años atrás, Europa se ha planteado que el 20% de la generación eléctrica provenga de fuentes renovables de cara al 2020.

La reciente subasta de energía eólica y biomasa para el mercado mayorista energético español a mediados de enero de 2016, después de varios años de “moratoria verde”, aunque con cierta cautela, invita a la esperanza del sector, ya que el país tiene que instalar unos 6.400MW más de potencia para cumplir los objetivos 2020.

Energías renovables: símbolo de un futuro sustentable

Las energías renovables brindan una fuente inagotable de recursos (a escala humana) y además tienen la capacidad de regenerarse naturalmente. El ser humano ha recurrido a ellas desde la antigüedad (¿quién no recuerda haber leído sobre los tradicionales molinos de viento y la navegación a vela?) pero es ahora cuando entendemos que son básicas para cuidar el medioambiente (no generan residuos de difícil tratamiento ni emiten gases contaminantes).

Otra ventaja es que a diferencia de la energía basada en combustibles fósiles, están disponibles -en mayor o menor medida- en todo el planeta. Asimismo permiten la interconexión territorial (pueden instalarse en zonas rurales) y generan más puestos de trabajo que las energías convencionales.

España es uno de los líderes mundiales en el desarrollo este tipo de energías, aunque ha mermado su posicionamiento en los últimos años por la mencionada reforma energética.

En el mercado español, las energías renovables tienen una fuerte participación –alrededor del 30%- en la generación eléctrica (eólica 16,54%; hidroeléctrica 8,18% y solar fotovoltaica 2,82%; entre las más destacadas). En conjunto, éstas le ahorraron casi 16 mil millones de euros al sector energético español en 2014.

Es evidente que, tanto desde el punto de vista ambiental como desde el económico-social, y más allá de las circunstancias coyunturales, las energías verdes enmarcan el camino hacia un futuro próspero y sustentable. Hay que apostar por ellas.

TE RECOMENDAMOS