Su escuela la presionaba para que renuncie su fe, pero la firme voz de esta niña deja a todos en silencio

Por Sarah Le - La Gran Época
15 de Marzo de 2018 Actualizado: 06 de Agosto de 2019

Una niña de 11 años llamada Li Zhendi (su nombre ha sido cambiado por seguridad) asistió a una escuela primaria en China donde una vez enfrentó varias pruebas de valentía y fe. Aquí está su historia.

En 1999, el régimen comunista chino lanzó una brutal persecución contra la disciplina de meditación espiritual Falun Dafa, también conocida como Falun Gong. La práctica enseña a las personas a vivir según los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, además de cinco ejercicios lentos y meditativos.

Después que el régimen comenzó la persecución, mientras difundía mentiras sobre Falun Dafa y sus seguidores en todos los medios estatales, las personas que practican esta disciplina son hostigadas, arrestadas, torturadas e incluso asesinadas.

La campaña para erradicar la práctica en todo el país ha sido sistemática, y se utilizan todo tipo de métodos, incluso intimidar a los niños en la escuela, como es el caso de la protagonista de esta historia.

Zhendi y su familia practicaban Falun Gong, y después que algunos compañeros practicantes fueron arrestados, ella pidió a sus padres ir a Beijing en reclamo para que finalice la persecución; así que abordaron un tren rumbo a la capital, donde se encontraron con otros practicantes, según Minghui.org.

Una noche, la policía comenzó a arrestar personas a gran escala, por lo que los practicantes tuvieron que dormir entre las malezas en los campos a las afueras de la ciudad para esconderse de la policía. Al despertarse a la mañana siguiente, Zhendi tenía un total de 53 picaduras de mosquitos por dormir afuera, pero ella igualmente permanecía animada.

Varios meses después, los padres de Zhendi nuevamente fueron a Beijing, y una vez más, ella pidió a sus padres que la llevaran.

Protesta pacífica de practicantes de Falun Gong en N. York pidiendo por el fin de la persecución a Falun Dafa.
Practicantes de Falun Dafa en una manifestación pacífica cerca del consulado chino en la ciudad de Nueva York, 12 de mayo de 2017. (Samira Bouaou/La Gran Época)

Desafortunadamente, a pesar de los esfuerzos de muchas personas, la persecución continuó, y los padres de Zhendi se vieron obligados a abandonar su hogar. Ella tuvo que quedarse con su abuela, donde la policía local continuó acosándola. La interrogaban intentando encontrar el paradero de sus padres, pero ella se negó a responder. Finalmente, se dieron por vencidos.

Una tarde, la televisión volvió a transmitir noticias atacando a Falun Dafa, su abuela tejía un suéter y decía confundida: “Fue Falun Gong lo que causó que mi hijo se aleje de su hogar”, y señaló a Zhendi: “No puedes ver a tus padres, ¿por qué no cambias de opinión y escuchas al gobierno?”.

La abuela estaba enojada y dijo cosas duras acerca del Maestro de Falun Gong. Pero Zhendi, con tan corta edad defendió sus creencias con fuerza y corrigió a su abuela:

“¡No deberías decir que el Maestro no es bueno!”, exclamó Zhendi con firmeza. “Tienes miedo de hablar sobre la verdad”. Su abuela se detuvo y nunca volvió a decir esas cosas irrespetuosas.

Niños en una escuela de China el 1 de septiembre de 2014. (Johannes Eisele/AFP/Getty Images)

Un día en clase, un compañero decía cosas malas sobre Falun Gong. Zhendi le preguntó… dices que Falun Gong no es bueno, ¿sabes qué es Falun Gong?”… “Lo escuché todo en la televisión”, contestó su compañero.

“Practico Falun Gong. Lo que escuchaste en televisión fue falso. Intentaron engañarte”, le contestó Zhendi.

Ella luego habló con su compañero de clase y le contó la verdad sobre la práctica y la persecución, entonces él pudo comprender y dijo: “¿En serio? ¿Cómo puede el gobierno hacer tales cosas?”.

Otro día en clase, un maestro les pidió a los estudiantes que hicieran una oración usando la frase “amigo cercano”; ese compañero levantó la mano, se puso de pie y dijo en voz alta: “¡Falun Gong y yo somos amigos cercanos!”. Zhendi se puso muy feliz.

Un oficial de policía custodiando la Plaza de Tiananmen en Beijing, China. El régimen chino tiene dos departamentos de espionaje claves que operan por fuera de las fuerzas armadas. (Kevin Frayer/Getty Images)

A principios de 2001 se produjo un incidente perturbador en la plaza de Tiananmen, en el que cinco personas aparentemente se prendieron fuego como una forma de protestar. Aunque las autoridades afirmaron que las cinco personas, incluida una niña de 12 años, practicaban Falun Gong, no hubo evidencia de esto. Además Falun Gong prohíbe expresamente la violencia y el suicidio. Otras numerosas discrepancias revelaron que el evento fue un horrible engaño puesto en escena por el régimen chino para hacer que las personas estuvieran en contra de la práctica espiritual.

Después de este evento, la escuela de la joven Zhendi comenzó una campaña que obligó a cada alumno a escribir declaraciones firmando su nombre y aceptando estar en contra de Falun Gong.

Aunque se sabía que otros niños en la escuela practicaban Falun Gong con sus familias, Zhendi era la única niña en la escuela que no firmaba su nombre.

Muchas veces, el director y la maestra de clase presionaron a Zhendi para que siguiera a los otros niños y firmara su nombre contra Falun Gong, pero ella siempre se negó. Todos los directores de la escuela se unieron para forzar a Zhendi a firmar y completar su campaña de firmas con el propósito de reportar su éxito al Partido Comunista Chino.

Niños practican Falun Dafa en China, una antigua práctica de mente y cuerpo. (©Minghui)

Cuando Zhendi se negó una vez más a firmar, su maestra golpeó la mesa y le gritó.

“Li Zhendi, ¿por qué no firmaste? ¡Hoy debes firmar y tomar una posición!”.

Zhendi repentinamente se puso de pie y le dijo a la maestra muy en serio, “Falun Gong no es un [término difamatorio]. No firmaré”.

La maestra estaba aturdida y no sabía qué decir. Toda la clase permaneció en silencio y miró a la maestra.

Después, todos los niños estaban hablando de eso, y algunos estudiantes elogiaron a Zhendi y le dieron su aprobación. Cuando llegó el momento de elegir un representante estudiantil, Zhendi recibió el mayor número de votos y fue elegida como representante de la clase.

Niña china practicando Falun Dafa. Imagen ilustrativa. (Foto de Mark Zou/La Gran Época)

Después de eso, la maestra nunca volvió a mencionar el tema de que Zhendi practicaba Falun Gong.

En otra ocasión, llamaron a Zhendi a la oficina del director y el director le preguntó: “Dime la verdad, ¿seguirás practicando Falun Gong?”.

Una maestra parada detrás del director le hizo un gesto indicándole que debería decir que no. Zhendi pensó que tal vez había tratado de evitar tales preguntas en el pasado, por lo que decidió hacer que su voz fuera clara y fuerte como la de sus padres.

“Sí, practicaré Falun Gong”, dijo Zhendi. El director quedó sin palabras, no tenía más nada para agregar.

Niños meditando en una escuela Minghui
Niños meditando en una escuela Minghui. (Minghui)

Antes de que la clase terminara ese día, el director vino a su clase y le dio dos naranjas. Otros compañeros de clase parecían celosos de la atención que recibía Zhendi, mientras que la niña de 11 años solo pensaba que era una señal de que había hecho lo correcto, defender su creencia.

A pesar de su valentía y convicción, Zhendi todavía piensa en sus padres y está preocupada por ellos. Está triste por haberse separado de ellos y espera que más personas se pongan de parte de los practicantes de Falun Gong y ayuden a poner fin a la persecución, para que su familia pueda reunirse una vez más.

*Nota del editor:

Falun Dafa es una práctica de cultivación de mente y cuerpo que enseña Verdad, Benevolencia, Tolerancia como una forma de mejorar la salud y el carácter moral y alcanzar la sabiduría espiritual.

Para obtener más información sobre la práctica o descargar “Zhuan Falun”, visite: http://es.falundafa.org/. Todos los libros, música de ejercicio, recursos e instrucciones están disponibles de forma completamente gratuita.

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