Los 10 principales desafíos que enfrentará la China comunista en 2019

Por Jennifer Zeng - La Gran Época
16 de Enero de 2019 Actualizado: 16 de Enero de 2019

En su discurso de Año Nuevo de 2019, el líder supremo de China, Xi Jinping, utilizó una palabra clave que no apareció en su discurso de Año Nuevo de 2018: “desafíos”.

También utilizó un famoso lema de la época de Mao Zedong, en una época en la que la China comunista –por entonces un país aislado, pobre y cerrado– prometió alcanzar al Reino Unido y a Estados Unidos en 15 años: “Confiar en nosotros mismos, vivir una vida sencilla y luchar duro”.

Xi también dijo: “Tomando una visión amplia del mundo entero, nos enfrentamos a un período de cambios drásticos y sin precedentes que no se han visto en 100 años”.

“No importa cómo cambie la situación internacional, la confianza y determinación de China en la defensa de su soberanía y seguridad nacional nunca cambiarán”.

Para algunos observadores y expertos de China, lo que se encuentra entre las líneas del discurso de Xi es su comprensión de lo grave que es la situación actual de China, y que se avecina una “lucha ardua” entre “desafíos” sin precedentes.

Si bien Xi Jinping no identificó ningún desafío específico, los analistas y expertos de todo el mundo lo ayudaron a delinear algunos de ellos. Y los siguientes son algunos de los que se detallan:

Desafío 1: La creciente presión de la guerra comercial

En un impactante discurso interno pronunciado el 15 de diciembre de 2018, Xiang Songzuo, execonomista jefe del Banco Agrícola de China, exsubdirector del Banco Popular de China, y subdirector y miembro principal del Centro de Investigación Monetaria Internacional de la Universidad de Renmin en China, criticó duramente las fuertes afirmaciones hechas a comienzos de la guerra comercial de que “los estadounidenses están levantando piedras, solo para aplastarse sus propios pies”.

Xiang preguntó: “¿Dónde está esa gente ahora?”

Según Xiang, el régimen chino entendió muy mal la guerra comercial y necesita pensar mucho al respecto.

Un buque de carga en un puerto de Qingdao, en la provincia china oriental de Shandong, el 12 de octubre de 2018. (STR/AFP/Getty Images)

“De hecho, las fricciones comerciales, la guerra comercial entre China y Estados Unidos ya no es una guerra comercial, ni una guerra económica, sino un conflicto serio entre los valores chinos y estadounidenses”, dijo Xiang. “Podemos estar seguros de que la relación entre China y Estados Unidos se encuentra ahora en una encrucijada y bajo una tremenda e histórica prueba. Hasta ahora, no creo que hayamos encontrado una solución real”.

Xiang dijo: “Solíamos tener una frase: ‘La etapa estratégica favorable para el crecimiento económico de China’. ¿Todavía tenemos una ‘etapa estratégica favorable’? Personalmente creo que se está desvaneciendo muy rápido”.

Muchos economistas creen que los efectos negativos de la guerra comercial en la economía de China aún están por verse.

Desafío 2: La caída de la economía y el mal desempeño del mercado de valores

En el mismo discurso del 15 de diciembre, Xiang hizo otra impactante declaración: según “un importante instituto de investigación”, el crecimiento del PIB de China no fue el 6,5 por ciento declarado oficialmente, sino que fue tan bajo como el 1,67 por ciento. Utilizando otro sistema de medición, el crecimiento del PIB fue negativo.

Cheng Xiaonong, doctor en sociología que estudia la política y la economía de China, escribió en un artículo de opinión que el “importante instituto de investigación” al que se refiere Xiang no puede ser ninguna empresa o banco, ya que no se atreverían a hacer tal investigación ni a publicar esas cifras.

La fuente tendría que ser un organismo gubernamental superior al Buró Nacional de Estadística, y podría ser la Oficina del Grupo Líder Central para Asuntos Financieros y Económicos del Comité Central del Partido Comunista Chino.

Una mujer frente a una pantalla que muestra las cifras del mercado de valores de una compañía de valores en Hangzhou, en la provincia china de Zhejiang, el 19 de junio de 2018. (AFP/Getty Images)

Cheng dijo que para cualquier país, los tres motores principales que impulsan una economía son el consumo, la inversión y la exportación.

Antes de 2009, la exportación había sido el principal motor de la economía china, pero desde entonces ese motor se ralentizó. Incluso sin la guerra comercial, no funcionaría bien con el aumento de los costos y un gran número de fábricas yéndose de China.

Desde 2009, la inversión ha sido el mayor motor de la economía china, pero eso también llegó a un callejón sin salida, con suficientes edificios nuevos construidos para satisfacer la demanda del mercado durante los próximos 20 años, dijo Cheng.

Al mismo tiempo, la tasa de crecimiento real del consumo cayó del 24 por ciento en 2005 al 2 por ciento en 2018, y se tiene previsto que esa tendencia continúe.

Cheng dice que con los tres motores funcionando mal, la economía china no tiene a dónde ir excepto hacia abajo.

Con una pérdida de 2,4 billones de dólares, el mercado bursátil chino se ganó el título de “el peor del mundo” para 2018.

Tang Hao, un analista chino, escribió en un artículo que, con la caída de la economía real, el temor a largo plazo podría ser la nueva norma para el mercado de valores chino de 2019.

Desafío 3: Enormes olas de quiebra de empresas y desempleo

El 25 de julio de 2018, tanto Xinhua como el Diario del Pueblo publicaron un artículo titulado “Las estadísticas preliminares muestran que el número de personas en nuestro país que regresaron a sus ciudades natales para iniciar nuevos negocios alcanzaron los 7,4 millones”.

Prácticamente cualquiera que hable chino sabe que esto significa que 7,4 millones de trabajadores agrícolas perdieron sus empleos en las ciudades y tuvieron que regresar a sus pueblos natales para tratar de sobrevivir.

Según un artículo de China Times, un medio de comunicación en idioma chino, en los principales periódicos de varias ciudades se pudo ver un gran número de anuncios de disolución, liquidación y cierre de empresas durante varios meses.

El artículo también señala que un empleado de Beijing Evening News dijo que desde octubre pasado, en promedio unas 2000 empresas por día en Beijing publicaban anuncios de disolución y liquidación, y que la situación en ciudades de primer nivel como Shanghai, Guangzhou y Shenzhen era la misma.

El 22 de octubre, el sitio de noticias chino NetEase publicó un artículo titulado “En el primer semestre de este año, 5,04 millones de empresas quedaron en bancarrota y más de dos millones de personas perdieron sus empleos”. El artículo fue borrado poco tiempo después.

La empresa Tianjin Samsung Communication Technology eligió el último día de 2018 para cerrar, haciendo que sus 2000 empleados se convirtieran en el primer grupo de personas en perder sus empleos en 2019.

Se produjeron despidos similares en industrias principales como la financiera, la inmobiliaria, la informática y la de alta tecnología, entre personas “privilegiadas” que ganaban 1 millón de yuan (145.000 dólares) al año.

Según Wen Zhao, un analista chino, la razón principal por la que Xi Jinping estaba tan ansioso por hablar con el presidente estadounidense Donald Trump antes del 1 de enero era por la tremenda presión del desempleo.

Xi está desesperado por alcanzar algún tipo de acuerdo con Estados Unidos en enero, antes del Año Nuevo Chino en febrero, que es tradicionalmente un período en el que un gran número de empresas cierran y el desempleo aumenta.

Desafío 4: La explosión de la burbuja de la deuda

Muchos expertos ven a la deuda astronómica como una bomba sin explotar lista para destruir la economía china.

He Qian, subdirector del 11º Comité de Asuntos Económicos y Financieros del Congreso Popular Nacional de China, reveló que la deuda total del gobierno local superó los 40 billones de yuanes (5,8 billones de dólares). S&P Global Ratings estimó que la deuda oculta del gobierno local de China podría ser de 6 billones de dólares. Esto significa que la deuda total del gobierno local puede superar los 11,8 billones de dólares.

Zhu Yulai, hijo del ex primer ministro chino Zhu Rongji y ex CEO de China International Capital Corporation, pronunció un emotivo discurso de 60 minutos a puerta cerrada a finales de noviembre de 2018. Dijo que la gente no entiende “la situación de los activos y la deuda detrás del rápido crecimiento del PIB [de China]”.

Zhu señaló que la tasa de crecimiento de los activos y la deuda es casi el doble del PIB, lo que significa que la deuda se expandió al doble de la velocidad del PIB.

“El PIB total de China era de más de 80 billones (11,7 billones de dólares) en 2017, el monto total de la deuda a finales de año es de casi 600 billones (87,4 billones de dólares). En comparación con otros países del mundo, la relación es muy alta”, dijo Zhu.

Según un informe de Sound of Hope en chino, al igual que en Japón, esta enorme deuda puede ser profundamente “enterrada” cuando la economía crece a un ritmo elevado. Sin embargo, cuando la economía se enfría, especialmente debido a la presión de la guerra comercial y a que hay un gran número de empresas privadas que se vieron gravemente afectadas por el régimen, podrían producirse crisis fatales que provocarían la explosión de la burbuja de la deuda.

Desafío 5: Continúa la caída del mercado inmobiliario

El mercado inmobiliario fue una de las principales industrias que impulsaron el crecimiento del PIB en China, pero también es una fuente importante de burbujas económicas. Después de haber experimentado una drástica subida de precios en los últimos años, ahora está teniendo un retroceso.

Edificios de apartamentos vacíos en la ciudad de Ordos, Mongolia Interior, el 12 de septiembre de 2011. (MARK RALSTON/AFP/Getty Images)

Según el último informe de Haitong Securities, en los primeros 17 días de diciembre de 2018, el crecimiento de las ventas de bienes raíces en 41 ciudades se había desplomado a territorio negativo, -1,9 por ciento. Al mismo tiempo, la tasa de crecimiento de las ventas de tierras para todo el país en noviembre también cayó a territorio negativo.

Según el profesor Gan Li de la Universidad Sudoccidental de Finanzas y Economía de China, en 2017 había alrededor de 56 millones de apartamentos vacíos en ciudades y pueblos chinos, con una tasa de vacantes del 21,4 por ciento, una de las más altas del mundo.

Algunos grandes nombres de la industria, como China Vanke, Country Garden y Evergrande, comenzaron a poner a la venta sus propiedades con grandes descuentos, a veces con la premisa de “compre una, obtenga otra gratis”.

Si la actual ola de desempleo continúa, con el precio de la vivienda disminuyendo, más y más personas tendrían problemas para pagar su hipoteca, o van a querer vender sus propiedades, dijo Tang Hao en su artículo.

Como resultado, la burbuja inmobiliaria podría comenzar a estallar, lo que a su vez podría desencadenar una crisis para todo el sistema financiero.

Desafío 6: Se incrementan las luchas internas dentro del Partido

Las luchas internas de alto nivel dentro del Partido Comunista no terminarán en 2019, e incluso se volverán más encarnizadas, según Tang Hao.

En su discurso en el 40 aniversario de la Reforma y Apertura de China, Xi Jinping hizo hincapié en “mantener el liderazgo centralizado y unificado del Partido”. Tang indicó que cuando algo se enfatiza en la China comunista, significa que eso está faltando.

Duowei News, un sitio web de noticias en chino, publicó un artículo en diciembre de 2018 titulado: “Previniendo que los extremistas de izquierda destruyan a China, Xi Jinping debería ser considerado responsable”.

Sin embargo, al día siguente, el artículo fue cambiado a “Previniendo que los extremistas de izquierda destruyan a China, Xi Jinping firmemente pone las cosas en su sitio”.

Tang Hao dijo que a menos que Duowei hubiera sido hackeado, o que los editores estuvieran mentalmente enfermos, un “giro en U” tan completo sugiere cuán intensas son las luchas internas dentro del Partido.

Con la guerra comercial en curso, muchas empresas estatales y privadas se vieron gravemente afectadas. Como resultado, los intereses de los poderosos y privilegiados magnates también se vieron afectados, lo que puede llevar a luchas de poder aún más feroces dentro del Partido.

Desafío 7: Aumenta la ira de la “gente común” y se incrementan los conflictos entre el Partido y el pueblo

Beijing hace tiempo que dejó de publicar cifras de “incidentes masivos” (protestas públicas, apelaciones o reuniones) en China. Según un artículo de The Economist, muchos analistas estimaron que hubo hasta 180.000 incidentes en 2010, lo que equivale a 493 por día.

Tang Hao dijo que, en este momento, con los precios de los productos básicos y los costos de la salud y la atención de la tercera edad en aumento, a los ciudadanos comunes les resulta difícil llegar a fin de mes.

Si la situación del empleo empeora, más empresas cerrarán, más burbujas financieras estallarán y un gran número de ciudadanos comunes perderán sus ingresos y activos.

Podrían aparecer más actividades de defensa de los derechos de las personas en toda China, y el régimen seguramente utilizaría más violencia para reprimir, lo que significa enfrentamientos más frecuentes y violentos entre el régimen y el pueblo.

Desafío 8: Las crisis de los derechos humanos en una sociedad orwelliana

Con uno o dos millones de uigures y otros musulmanes detenidos en prisiones y campos de reeducación en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, el mundo empezó a ver hasta qué punto la China comunista se ha convertido en una sociedad orwelliana.

A través de su sistema “Skynet”, el “Proyecto Nieve Deslumbrante” (o “Proyecto Ojos Intensos”, “xueliang” se traduce literalmente como “brillante como la nieve”), el “sistema de crédito social”, los “uniformes inteligentes” para los estudiantes y otras tácticas, el objetivo del régimen es “la cobertura geográfica completa, el uso compartido total de la red, la cobertura a tiempo completo y el control operativo total” de toda la nación.

Esto significa que los sistemas de vigilancia serán a nivel nacional, capturando todos los rincones, con la excepción quizás de las casas particulares, y serán fácilmente accesibles para las fuerzas del orden las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con solo apretar un botón.

Según un estudio de IHS Markit, China tenía 176 millones de cámaras de vigilancia en funcionamiento en 2016, y se espera que la velocidad de crecimiento haga que esa cifra se triplique con creces, hasta alcanzar los 626 millones en 2020.

Mientras el régimen comunista impulsa su vigilancia y control a gran escala, y utiliza los medios más despiadados para perseguir a la gente, el mundo entero está observando y rechazándolo.

En 2018 se celebraron varias audiencias en el Congreso de Estados Unidos sobre el deterioro de la situación de los derechos humanos en China, y un número creciente de legisladores, grupos de derechos humanos y académicos pidieron que se sancionara al régimen y a los funcionarios del partido que son responsables de la persecución.

También se hicieron llamamientos para que se vuelvan a vincular los derechos humanos con los acuerdos comerciales con China.

El régimen comunista seguirá sintiendo todas estas presiones en 2019.

Desafío 9: Crecientes tensiones con Taiwán

El 2 de enero, Xi Jinping pronunció un discurso muy enérgico para conmemorar el 40º aniversario del “Mensaje de los compatriotas de Taiwán” cuando, el 1 de enero de 1979, China se ofreció a abrir las comunicaciones y poner fin a la acción militar contra la isla.

El 10 de septiembre de 1999, el Ejército Popular de Liberación en un ejercicio  de desembarco en la costa continental cercana a Taiwán. (STR/AFP/Getty Images)

Xi dijo que la unificación de Taiwán con la China continental es “inevitable”, y emitió una severa advertencia contra cualquier “separatista” o intento de independencia.

“China debe estar y estará unida”, dijo Xi. “No prometemos renunciar al uso de la fuerza y nos reservamos la opción de todos los medios necesarios” para la unificación.

La presidente de Taiwán, Tsai Ing-wen, respondió el mismo día, mostrando una postura aún más dura, no solo pidiendo a China “que avance valientemente hacia la democracia”, sino también denunciando abiertamente el “Consenso de 1992”.

Tsai se refería a un entendimiento de 1992 –aún está en duda si hubo realmente un acuerdo– en el que China y Taiwán acordaron el principio de “una sola China”, incluyendo la China continental y Taiwán, con la disposición de que China y Taiwán interpretarían ese principio de manera diferente.

En 2018, hubo varias noticias sobre el Ejército Popular de Liberación (EPL) desplegando aviones y buques alrededor de Taiwán, a veces con aviones de caza y bombarderos. Desde un punto de vista militar, eso indica que el EPL se está preparando para posibles ataques a Taiwán, dijo Wen Zhao, por lo que tienen que familiarizarse con el futuro campo de batalla.

“Liberar” o “unificar” a Taiwán fue parte del “sueño” de varias generaciones de líderes del Partido Comunista Chino (PCCh). ¿Hasta dónde llegará el régimen chino después de la última ronda de palabras fuertes? El tiempo dirá.

Pero según Tang Hao, una cosa es segura. El PCCh tiene la intención de interferir en las elecciones presidenciales de Taiwán de 2020, de manera exhaustiva e intensiva.

¿Cómo afectará esto a la relación entre el PCCh y Taiwán? ¿“Escalarán” los conflictos a otro nivel?

Otro factor es que desde que el presidente Trump asumió el cargo, EE. UU. aprobó varias leyes relacionadas con Taiwán, incluyendo la Ley de Autorización de la Defensa Nacional para el año fiscal 2019, la Ley de Viajes de Taiwán y la Ley de Iniciativa de Reafirmación de Asia de 2018.

Estas leyes enviaron al PCCh un mensaje muy claro de que Estados Unidos no renunciará a sus responsabilidades hacia Taiwán, ni tolerará las actividades provocativas del PCCh.

Y eso añade otra dimensión al desafío de Taiwán al que se enfrenta el PCCh en 2019.

Desafío 10: Aumentan las posibilidades de un enfrentamiento geopolítico con EE.UU.

Trump escribió en Twitter el 28 de diciembre que “acabo de tener una larga y muy buena llamada con el Presidente Xi de China” y que “el acuerdo avanza muy bien”. Esta declaración no cambia el hecho de que los valores de Estados Unidos y del PCCh son fundamentalmente diferentes.

El 18 de diciembre, Xi afirmó: “Haremos reformas cuando podamos, y no cambiaremos nada que no se pueda cambiar en absoluto”.

¿Podrá desactivarse el enfrentamiento sobre los valores básicos y fundamentales en un futuro próximo?

Al mismo tiempo, Tang Hao escribió que las tensiones en el Mar Meridional de China y la incertidumbre sobre la desnuclearización de Corea del Norte pueden agregar tensiones a la guerra comercial en curso.

¿Podrían todos estos factores, más la posible fricción militar con Taiwán, ser una “tormenta perfecta” para el PCCh en 2019, y dar lugar a tensiones militares inesperadas con Estados Unidos?

En este punto, Tang llega a la misma conclusión que Xi: 2019 será un año lleno de riesgos para China y también podría ser un año en el que se produzcan cambios drásticos.

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Mira a continuación

China-EE. UU.:Los negocios son una guerra

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