Los milagros del Everest, el hombre que resucitó tras una noche que lo habían declarado muerto

Por Anastasia Gubin
16 de Marzo de 2019 Actualizado: 16 de Marzo de 2019

El avistamiento de los cuerpos sin vida de Daniele Nardi y Tom Ballard, tendidos al costado de una tienda, a unos 6000 metros de altura al oeste de los Himalayas, conmovió en marzo a escaladores de todo el mundo. Algunos recordaron el caso de Beck Weathers, el hombre que hace 20 años murió y resucitó de la montaña. Esperaban el milagro.

A diferencia de Nardi y Ballard, quienes estaban escalando el Narga Padat, Weathers, un médico aficionado montañista sufrió las inclemencias del clima en el Everest donde fue declarado muerto dos veces.

El 10 de mayo de 1996 participó con un equipo de escaladores liderados por Rob Hall para subir el Everest. Era su sueño de una vida y había destinado 65.000 dólares para el viaje, sin embago al superar la altura de 8200 metros se dio cuenta que había perdido la vista por el exceso de radiación ultravioleta.

Hall se encontraba más en alto cuando se enteró del problema y le sugirió esperar a 8400 metros en el sitio llamado El Balcón, hasta su retorno.

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20 years ago this dude rose from the grave #beckweathers

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El líder del grupo estaba esperando a otro escalador cuando una fuerte tormenta se cobró su vida y la de otros expertos, Scott Fischer, Andrew Harris, y Doug Hansen.

Weathers no quedó solo, otro guía, Mike Groon, lo encontró y lo ayudó a descender hasta que la tormenta de nieve se ciñó sobre ellos. En malas condiciones físicas y junto con otros 10 escaladores se desorientaron y no lograron dar con el camino hacia el campamento.

Solo cuatro logran bajar al siguiente campamento a unos 200 metros de distancia y pedir ayuda. Los rescatistas no encontraron al montañista y se llevaron al resto de los sobrevivientes. El escalador Stuart Hutchison y dos sherpas subieron a buscarlo y lo hallaron junto a una montañista japonesa, Yusulo Namba. Pensaron que no sobrevivirían el descenso y los dejaron en el lugar. Intentar sacarlos los ponía en riesgo.

Beck Weather se resistió a morir y sobrevivió la noche con una carpa rota, la nariz, los pies y las manos congelados. Además logró ponerse de pie y bajar por su propia cuenta. Cuando encontró el campamento de los demás, los montañistas lo pusieron en una tienda y más tarde lo declararon muerto, incluso ante las autoridades. Ante la presunta desgracia lo dejaron solo.

En medio del rugido de la tormenta no escucharon que despertó y pedía ayuda. Se quedó allí toda la noche sin comer ni beber.

Al día siguiente todos se sorprendieron, Beck Weather había resucitado, estaba vivo y su esposa cuando se enteró hizo lo imposible por rescatarlo. No lo dejaron más solo y lo acompañaron a un campamento más abajo donde fue finalmente atendido. El nepalí Madan Khatri Chhetro piloteó un helicóptero hasta los 6700 metros, un gran riesgo, pero logró traerlo de vuelta con vida.

“Estaba cómodo, descansando en mi propia cama. Por la ventana entraban los rayos de sol. Y de repente vi una de mis manos, muerta, fría y congelada. (…) No sabía ni dónde exactamente me encontraba. Pensé en mi familia”, contó meses más tarde en una conferencias que dio en Oklahoma, con lágrimas en los ojos.

“No soy demasiado valiente, pero en ese entonces no tenía miedo. No soportaba el pensamiento de no poder despedirme de mi mujer. De no volver a abrazar a mis hijos“. Con ese espíritu tardó solo una hora y media en llegar al campamento.

Weathers perdió el antebrazo derecho, los dedos de la mano izquierda, parte de ambos pies y la nariz. Hoy sigue siendo un médico y vive en Dalas, Texas.

Escribió un libro en el año 2000 sobre el milagro de sobrevivir cuando es declarado muerto dos veces. Richard Jenkins protagonizó su hazaña en una película para la televisión y luego lo hizo Josh Brolin en la película Everest en 2015.

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