Madre comparte una emotiva historia sobre su hijo que dejó de comer por sufrir bullying

23 de Octubre de 2017 Actualizado: 23 de Octubre de 2017

Cuando Liam O’ Brien entró en séptimo grado, era un niño feliz. Jugaba al fútbol, se reunía con sus amigos en la calle 7 y le encantaba la comida.

Pero cuando llegó el invierno, las cosas empeoraron para él.

Su madre, Deirdre O’ Brien, escribió en Facebook un emotivo artículo sobre Liam, que fue compartido más de 1.500 veces desde que apareció por primera vez el miércoles 18 de octubre.

“Mi hermoso hijo Liam cumplió 13 años el 8 de septiembre. Debería estar en la escuela con sus amigos entusiasmado con la escuela secundaria y jugando al fútbol, pero no es así. Está en un centro médico en Princeton, New Jersey, siendo tratado por depresión y un trastorno alimentario”, escribió en un posteo.

Deirdre de Long Island, Nueva York, explicó el alcance del bullying, que finalmente desencadenó en que Liam no comiera.

“Dos chicos le dijeron que apestaba y que no debería haber formado parte del equipo. Hubo empujones y patadas innecesarias. Le dijeron que era raro, que estaba gordo, sus pecas eran extrañas, sus cejas raras. Usaron un lenguaje horrible y le dijeron palabras desagradables. Le pregunté con qué frecuencia pasaba. Me miró llorando y me dijo: ‘Mamá, todos los días’”.

Explicó que se dio cuenta de que las cosas no estaban del todo bien cuando su hijo le devolvió su iPhone. “Demasiado drama, mamá”, comentó.

Liam entonces comenzó a pasar tiempo con sus padres en casa y no con sus amigos. Controlaba a Liam para averiguar si algo estaba mal. Él sólo decía que todo estaba bien.

En su cumpleaños, volvió a casa con un moretón en la cara. Le explicó a su madre que tuvo un accidente.

Su principal pasión era el fútbol, y jugaba todos los días, llevando su pelota a todas partes. Pero un día lo golpearon en la cara camino al autobús de la escuela. Entonces no recogió su pelota de fútbol y comenzó a bajar de peso y el médico descubrió que perdió alrededor de 5 kg desde junio.

Pero la escuela no pudo encontrar evidencia de que el bullying ocurrió. La escuela secundaria Garden City investigó y regresó con sus hallazgos esta semana. Dijeron que las quejas de Liam eran “infundadas”.

Ella terminó el posteo escribiendo: “Quiero que se escuche la historia de Liam”.

Su madre recientemente tuiteó un póster que anima a los niños que son intimidados a hablar sobre cómo les afecta.

La familia explicó a PIX11 lo conmocionada que estaba por el bullying.

Estos niños le dijeron que su vida era un desperdicio, “¿por qué no te suicidas?”. “¿Cómo le dice eso un niño de 12 años a otro niño de 12 años?”, se pregunta su madre.

“Miro hacia atrás a las señales de bullying y él tenía a todas”, afirmó Deirdre. “Nunca pensé que sería el tipo de persona que sufriría bullying”.

TE RECOMENDAMOS