Mamá pensó que una pareja cambió de mesa por sus niños hasta que le dicen que perdieron un hijo

Por La Gran Época
16 de Abril de 2019 Actualizado: 16 de Abril de 2019

Una madre de tres niños acababa de sentarse a comer en un restaurante cuando la pareja que estaba sentada a su lado pidió repentinamente que cambiara de mesa, lo que le hizo malinterpretar sus intenciones. Sin embargo, cuando se enteró de la razón, supo que era demasiado rápida en juzgar a los demás y lo compensó pagando la cuenta.

En enero del 2017, Ashley Wadleigh decidió llevar a sus tres hijos a comer a Red Robin antes de la noche de patinaje de la escuela en el estadio de hielo. Cuando ella y sus hijos estaban sentados en una mesa junto a una pareja, se dio cuenta de que la mujer que estaba junto a ella “inmediatamente parecía incómoda”.

En una publicación de Facebook sobre Love What Matters, Ashley escribió que la mujer “se pasó la mano por la mitad de la cara como si no quisiera mirarnos”.

El marido se levantó y le susurró algo al camarero, quien les ayudó a cambiar de mesa.

Ashley se enojó de inmediato y se preguntó: “¿Qué crees que van a hacer mis hijos, tirar comida? ¿Apuñalarte con un tenedor?”.

Luego preguntó al camarero, con quien está familiarizada, si la pareja había cambiado de mesa a causa de ellos. El camarero se inclinó junto a la mesa y le dijo: “Hace poco perdieron un hijo”.

“En ese momento, me sentí tan avergonzada. Mi corazón literalmente dio un vuelco. Me sentí horrible por ella, me sentí horrible por juzgarla”, confesó Ashley.

Decidió compensarlo pagando la cuenta de la pareja. También le dijo al camarero que no dejara que la pareja supiera que ella pagó por ellos.

Sin embargo, la pareja debió “darse cuenta” y detuvo a Ashley cuando ella se iba.

“Tratando de contener las lágrimas dijo: ‘Señora, no quería que pensara porque…’ La interrumpí y como estaba a punto de llorar, le di un abrazo y ella susurró: ‘Gracias’. Les dije: ‘Que tengan una buena noche'”, recordó Ashley.

Aunque se sentía “terrible por su pérdida”, estaba “agradecida por este encuentro”.

“Me recordó que nunca se debe juzgar a alguien; nunca se sabe por lo que están pasando los demás. También me recordó a vivir cada momento con mis hijos… para saborear lo bueno y lo malo… porque ellos están aquí y son míos. Y también, por supuesto, ser siempre amable”, explicó Ashley.

Como dice el refrán: “¡No juzgues a los demás tan rápido!”.

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