Mujer volvió a la vida después de estar 6 horas congelada a -30 ºC, su caso es un milagroso misterio

Por La Gran Época
14 de Julio de 2019 Actualizado: 15 de Julio de 2019

Esta es la historia cautivadora de una mujer que literalmente se congeló después de colapsar en una noche helada. Cayó inconsciente y se quedó rígida en la nieve durante seis horas, solo para descongelarse un poco más tarde en el hospital, y vivió para ver otro día.

Jean Hilliard tenía 19 años en el momento en que se congeló esa noche en Lengby Minnesota, apenas unos días antes de Navidad el 20 de diciembre de 1980, cuando estaba visitando a una buena amiga. Mientras Hilliard conducía a su casa, su vehículo empezó a deslizarse abruptamente por el camino helado. Hilliard no pudo tomar el control del vehículo y se estrelló en una zanja.

Hilliard por suerte escapó ilesa, por lo que decidió caminar de regreso a casa de su amiga, ya que sabía que si se quedaba en el coche, sin duda moriría en el frío helado que era -22 ºF (-30 ºC).

Hilliard enfrentó el viento helado y la nieve hasta que finalmente vio la casa de su amiga. Cuando llegó al fondo de la entrada que conducía a la casa, se llenó de un gran alivio. Pero su cuerpo no pudo soportar el frío por un minuto más, y cayó al suelo instantáneamente con los ojos todavía abiertos.

Jean se derrumbó en el fondo de la calzada de su amiga Wally Nelson, aproximadamente a la 1 de la mañana después de caminar tres kilómetros en la nieve.

Fue 6 horas más tarde cuando Wally la encontró. Abrió la puerta para salir de casa a las 7 de la mañana siguiente y vio a Hilliard tumbada en el suelo como un carámbano (pedazo de hielo). Nelson pensó que Hilliard estaba muerta. Parecía una escultura de hielo. Tenía los ojos abiertos y vidriosos.

Hilliard fue llevada al Hospital Municipal de Fosston a las 8 a.m. Los doctores nunca se habían encontrado con algo parecido antes y estaban con el problema de cómo administrar la medicación, ya que se congeló como una roca. Las inyecciones no podían penetrar su cuerpo congelado y sospechan que la temperatura corporal era menos 27 ºC  ya que el termómetro no registraba nada.

Imagen Ilustrativa. (Crédito: Andrew Theodorakis/Getty Images)

Su boca estaba rígida y congelada, por lo que no podían administrarle medicamentos por vía oral. “Ninguna de sus articulaciones se movía. Sus párpados estaban congelados y sus ojos no respondían a la luz”, le dijo  El Dr. George Sather a The NEWS. “Ella estaba congelada, como un pedazo de carne de un congelador”.

Los médicos, sin embargo, detectaron un latido débil y lento de 8 latidos por minuto. “Respiraba superficialmente dos o tres veces por minuto y su corazón latía débilmente ocho veces por minuto”, dijo el Dr. George a la Gaceta de Montreal.

Todo lo que los médicos podían hacer por Hilliard era darle oxígeno y envolverla en almohadillas eléctricas con agua circulante de 39 ºC alrededor de su cuerpo para elevar su temperatura corporal. “La tomamos de la mano y la seguimos llamando por su nombre, rezando por una respuesta”, dijo su madre, Bernice Hilliard.

Finalmente, a la una de la tarde, Hilliard comenzó a dar señales de vida. Mientras la familia seguía hablando con ella suavemente, finalmente pidió agua. Lenta pero segura, recuperó la sensibilidad en sus manos y brazos esa noche. Al tercer día podía mover las piernas.

Para el asombro de sus médicos, ninguna amputación era necesaria y el pronóstico de Hilliard que aseguraba que perdería ambas piernas resultó ser erróneo. Pasó seis días en la unidad de cuidados intensivos antes de ser trasladada a una habitación privada.

“Fue un milagro. He visto a mucha gente congelada de esa manera, pero nunca he visto un caso en el que no se requiera una amputación mayor”, dijo el Dr. Sather.

“Nunca he oído hablar de la respiración por debajo de 12 respiraciones por minuto, mucho menos de dos o tres. Y solo he visto latidos cardíacos en los 30 (por minuto) justo después de un ataque cardíaco”, dijo a la Gaceta de Montreal.

Hilliard pasó seis días en la unidad de cuidados intensivos antes de ser trasladada a una habitación privada. El día 49, fue dada de alta del hospital. Su terrible experiencia había pasado y estaba lista para regresar a casa con su familia.

Este caso es realmente extraño, ¿cómo sobrevivió Jean Hilliard seis horas a -30 ºC? ¿Acaso tiene un ángel guardián que la cuida?

La increíble recuperación de Hilliard podría ser considerada un “milagro” por sus médicos. Sin embargo, como informó el Spartanburg Herald en enero de 1981, el Dr. Richard Iseke, entonces director asociado del Boston Emergency Medical Center, dijo que tales “milagros” no son infrecuentes.

“Hay un término que tenemos que dice que nadie está muerto hasta que esté caliente y muerto”, dijo el Dr. Iseke. Seguramente, Hilliard tuvo una suerte increíble de sobrevivir, pero añadió: “Hay numerosos informes de casos en la literatura médica de personas que han sobrevivido (con temperaturas interiores del cuerpo) tan bajas como 20 o 21 grados”.

Otro de estos casos “milagrosos” ocurrió hace unos años en la mañana del 21 de febrero de 2015. Justin Smith, entonces de 25 años, de McAdoo, Pennsylvania, regresó a la vida semanas después de haber sido encontrado tirado en el frío durante casi 12 horas, según el Washington Post. Su temperatura corporal bajó a menos de 68 grados F. Pero a diferencia de Hilliard, los meñiques de Smith y todos sus dedos de los pies fueron amputados debido a la congelación.

“Estaba horrorizada… no sabía que algo así podría pasarle a alguien”

 

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