Niña sabe que la vida de su perrita llegó al final y decide organizarle una fiesta de despedida

Por La Gran Época
14 de Junio de 2019 Actualizado: 14 de Junio de 2019

Las personas que adoptan perros generalmente tienen corazones muy gentiles y compasivos y, aún con estas cualidades, para cualquiera es difícil lidiar con una pérdida. Pero una situación tal puede ser aún más difícil cuando se recibe a un perro que se sabe tiene pocas expectativas de vida.

Peanut, una pequeña terrier mestiza, fue regresada a Save-A-Pet debido a que su dueña falleció. Era el mismo refugio de animales donde había sido adoptada unos años atrás.

Aunque la hija de la dueña trató de cuidar a la perrita, muy pronto se dio cuenta de que no tenía el tiempo ni las condiciones para darle los cuidado que necesitaba.

Cuando Peanut fue devuelta al refugio de animales padecía insuficiencia renal, cáncer y graves problemas dentales que le dificultaban alimentarse. Parecía que solo viviría poco tiempo.

Los empleados del refugio estaban desconsolados por el grave estado y el fatal pronóstico de Peanut. Y se apresuraron a buscarle un hogar que la acogiera en esta difícil etapa de su vida. Publicaron un aviso en su pagina de facebook invitando a quienes pudieran hacerse cargo de Peanut en sus últimos días.

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Cuando la familia Burke vio la súplica del refugio de animales, decidió intervenir y ofrecer el hogar final que la perrita necesitaba.

Jennifer Burke le dijo a The Dodo que jamás había pensado en hacerse cargo de un animalito así: “pensé que era algo que yo nunca sería capaz de manejar emocionalmente”, dijo.

“Pero Peanut apareció y necesitaba un hogar, y teníamos un hogar y mucho amor para darle”, continuó.

“No podía soportar la idea de que Peanut muriera sola en una jaula en un ruidoso y agitado refugio. Así que, después de consultar con mi marido y tener una reunión familiar con mis hijos, decidimos adoptarla”.

Los tres niños de la familia Burke jamás habían vivido la pérdida de un ser querido. Los padres de los niños pensaron que cuidar a Peanut sería una oportunidad para que sus hijos aprendieran sobre esta etapa del ciclo de la vida.

Los Burke sabían que les sería difícil no llegar a encariñarse con Peanut mientras le daban el amor y los cuidados que necesitaba, aún así decidieron consolarla y consentirla lo más que pudieran.

Tanto los 3 niños como las otras mascotas de la familia, 2 gatos y otro perro, aceptaron de inmediato a la nueva mascota, y todos solían disfrutar la compañía de Peanut.

Aunque la perrita era pequeña, no era ruidosa ni exigente, “Se volvió muy importante… y se abrió camino hacia nuestros corazones, a pesar de que nos esforzamos por no apegarnos”, dijo Jennifer.

“Nos enamoramos de ella y se convirtió en parte de nuestra familia” agregó la nueva dueña de la perrita. “Peanut se convirtió en alguien muy importante en nuestras vidas”.

A medida que el tiempo pasaba, la condición de Peanut empeoraba. Un día Jennifer encontró una nota de su hija Noa que la dejó sumamente conmovida.

“Queridos mamá y papá, voy a hacerle una fiesta de despedida a Peanut”, escribió la pequeña. “Por favor, ayúdenme para que pueda hacerlo a tiempo. Su primera, última y única niña, Noa”.

Se dieron cuenta de que el tiempo de Peanut se estaba terminando cuando ese día empezó a convulsionar. Así que la familia rápidamente organizó la “fiesta de despedida”.

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Noa hizo un cartel y decoró globos que decían “Te amamos Peanut”. Toda la familia celebró con un pastel el tiempo que compartió con Peanut y la perrita disfrutó su celebración tranquila y contenta..

La noche de su fiesta, Peanut dió su último suspiro, rodeada por su cariñosa familia.

Después de que Peanut se fue, Jennifer reflexionó sobre el poco tiempo que pasaron con esta pequeñita especial.

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Today is the 1 year anniversary of Peanut’s death. Peanut was our first foster (and fospice) animal and our time with her was life-changing. She began a chronic (some might say addictive????????‍♀) mission to foster/fospice. Peanut taught us so many things. I learned that I am stronger than I ever thought. I was able to nurture and tend to a dying animal…something I never thought I would voluntarily offer to do. I struggled daily with trying to get her to eat. From daily trips to McDonald’s, to cooking hamburgers for the first time ever (HUGE for a vegetarian of 33 years). I gave her countless medications. I administered daily IV fluids…and even got to the point where I could do her IV all by myself. ???????? Finally, I was able to hear her when she let me know it was time to go. ???? I cradled her and comforted her…while sobbing uncontrollably…as she was euthanized and crossed the bridge. ???? While her declining health and inevitable death was heartbreaking, the impact she had on my family was immeasurable. There is something rather magical and peaceful about truly making the most of the time you have together. To know the end is near, but to embrace the present. To spoil an animal totally rotten, and to soak up every moment you have. It’s something we should all do. With all of our loved ones. Everyday. Thank you for everything, Peanut. I hope you are super fat, spunky, and lying in the sun on the other side. ???? We miss you. ???? • • #seniordog #foster #hospice #fospice #rescue #rescuedog #rescuedogsofinstagram #shelterdog #shelterdogsofinstagram #foreverfoster #seniordog #seniorpetsofig

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Aunque la familia estaba muy triste por la partida de su pequeña mascota, también agradeció haber tenido la oportunidad de que sus niños le dieran amor durante las 5 semanas que vivió con ellos y que asimismo pudieran asimilar su partida.

“Nuestra experiencia con Peanut nos desafió de muchas maneras”, dijo Jennifer, “pero el amor que sentimos, los recuerdos y las lecciones… hicieron que cada lágrima derramada y la angustia que sentimos valieran la pena”.

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¡Este perro sí que tiene grandes habilidades!

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