Nueva denuncia: Epstein tenía una base de datos de sus víctimas y continuó el tráfico sexual hasta 2018

Por Petr Svab
17 de Enero de 2020 Actualizado: 17 de Enero de 2020

El patrimonio de Jeffrey Epstein, el fallecido financiero que supuestamente lideró una red de tráfico sexual de niños, ha sido demandado por el gobierno de las Islas Vírgenes estadounidenses, que reclama el derecho a confiscar decenas de millones de dólares en activos que se dice que Epstein utilizó para cometer docenas de crímenes, incluyendo la violación y el tráfico de menores.

Epstein mantenía una base de datos electrónica de sus víctimas y su empresa criminal operó desde el 2001 hasta el 2018, según la denuncia del 15 de enero.

Epstein fue arrestado en julio de 2019 con cargos de tráfico sexual de menores. Murió en su celda en la ciudad de Nueva York el 10 de agosto.

El “escondite perfecto”

La denuncia de 49 páginas detalla cómo Epstein compró su isla privada de Little St. James en 1998 y supuestamente la utilizó “como el perfecto escondite y refugio para el tráfico de mujeres jóvenes y niñas menores de edad para servidumbre sexual, abuso infantil y agresión sexual”.

La aislada isla no solo sirvió para ocultar los crímenes, sino también para mantener cautivas a las víctimas, alega el demandante, ya que solo se puede acceder a ella en helicóptero o en barco.

Epstein, en enero de 2016 compró la isla adyacente, Great St. James, por más de 20 millones de dólares “para proteger aún más su conducta”, dice la demanda.

La compra “demuestra su intención de expandir su operación ilegal en las Islas Vírgenes en los años venideros”, argumentó el gobierno, señalando también que “creó barreras adicionales para evitar que los detenidos involuntariamente en Little St. James escaparan u obtuvieran ayuda de otros”.

Jeffrey Epstein posa para una fotografía después de ser acusado de procurar un menor para la prostitución el 25 de julio de 2013 en Florida. (Fotografía del Departamento de Policía de Florida a través de Getty Images)

El patrimonio de Epstein, administrado por sus abogados de larga data, Darren Indyke y Richard Kahn, valoró las dos islas en 86 millones de dólares. La demanda reclama las islas y otros activos de Epstein utilizados para llevar a cabo su supuesta empresa criminal. Eso probablemente incluiría sus aviones y helicópteros privados y su barco.

El Estado valoró los activos totales de Epstein en casi 580 millones de dólares, excluyendo sus “artes, antigüedades y otros objetos de valor”, que aún no han sido valorados, según la demanda.

Epstein tenía acciones en corporaciones que poseían propiedades usadas por él, incluyendo una casa en la ciudad de Nueva York valorada en 56 millones de dólares, un rancho en Nuevo México valorado en 12 millones de dólares, una casa cerrada en Palm Beach, Florida, valorada en 12 millones de dólares, y siete unidades en un edificio de apartamentos en París, valoradas en 8 millones de dólares.

Dos días antes de su muerte, Epstein cambió los términos de su fideicomiso de 1953 y revisó su último testamento para transferir todas sus propiedades al fideicomiso dirigido por los dos abogados.

La demanda alega 22 delitos, incluyendo múltiples cargos de violación, tráfico humano, tráfico humano de menores, abuso infantil, participación en actos sexuales con niños de 13 a 16 años y prostitución.

Base de datos, intentos de fuga y niñas de 11 años

El gobierno describe los incidentes y detalles que ilustran el alcance de los presuntos crímenes de Epstein.

“Según la información y la creencia, la Empresa Epstein mantenía una lista computarizada de las menores de edad que se encontraban en las Islas Vírgenes o cerca de ellas, y que podían ser transportadas a la residencia de Epstein en Little St. James, en las Islas Vírgenes”, dice.

En una ocasión, “una víctima de 15 años fue obligada a tener actos sexuales con Epstein y otras personas y luego intentó escapar nadando de la isla de Little St. James en las Islas Vírgenes”, dice la demanda. “Epstein y otros organizaron un grupo de búsqueda que la localizó y la mantuvo cautiva, entre otras cosas, confiscando su pasaporte”.

“Otra víctima, que primero se dedicó a dar masajes a Epstein, fue luego obligada a realizar actos sexuales en Little St. James en las Islas Vírgenes. Cuando ella intentó escapar de la ‘isla privada’, Epstein y un grupo de búsqueda la encontraron, la devolvieron a su casa y le sugirieron que se abstuviera físicamente o la dañarían si no cooperaba”.

Tan recientemente como en 2018, “los controladores de tráfico aéreo y demás personal del aeropuerto informaron haber visto a Epstein salir de su avión con chicas jóvenes, algunas de las cuales parecían tener entre 11 y 18 años de edad”, dice la demanda.

Los socios de Epstein supuestamente atrajeron a las niñas con promesas de oportunidades de modelaje, carreras, contratos y asistencia escolar.

La red de traficantes “facilitó y participó en el acoso y la explotación sexual de numerosas niñas de entre 12 y 17 años”, alega el gobierno.

La demanda usó la frase “con información y la creencia” 16 veces, sugiriendo que se basa en parte en información no verificada.

Suicidio

La muerte de Epstein fue declarada un suicidio por el médico forense de Nueva York, quien dijo que se había colgado con una sábana de su litera.

El afamado patólogo, el Dr. Michael Baden, que fue contratado por el hermano de Epstein, Mark Epstein, para observar la autopsia, dijo a Fox News en octubre que cree que la evidencia física sugiere que Epstein no se quitó la vida.

Dijo que las lesiones de Epstein eran “más consistentes con el estrangulamiento homicida por ligaduras” que con el suicidio.

Recientemente, los fiscales Maurene Comey y Jason Swergold escribieron que el video que fue capturado desde fuera de la celda de Epstein “ya no existe”, culpando a una confusión cuando pidieron a la cárcel que preservara esta grabación.

Jack Phillips y Katabella Roberts contribuyeron a este informe.

Siga a Petr en Twitter: @petrsvab

¿Sabía?

Entrevista exclusiva: agentes de la frontera dicen que “niños están siendo alquilados” para cruzar

TE RECOMENDAMOS