Operadora del 911 del condado Flagler, de 21 años, ayuda a salvar dos vidas en menos de una hora

Por Daksha Devnani
17 de Septiembre de 2020
Actualizado: 17 de Septiembre de 2020

Los operadores del 911 pueden convertirse en el salvavidas de muchas personas que se encuentran en medio de una situación de emergencia, en la que unos pocos minutos pueden hacer la diferencia entre la vida o la muerte. Una operadora de 21 años de la Oficina del Sheriff del Condado de Flagler (FSCO) ha recibido reconocimiento por salvar dos vidas seguidas en el lapso de una hora.

El turno de 12 horas de la especialista en comunicaciones McKenzie Davis el 6 de septiembre no fue un día típico. Alrededor de las 3:33 p.m., respondió a la llamada de una madre en estado de pánico porque su bebé de 6 meses había dejado de respirar.

Especialista en Comunicaciones de FCSO McKenzie Davis (Oficina del Sheriff del Condado de Flagler)

Muy paciente, Davis primero trató de calmar a la ansiosa madre y luego le dio las instrucciones para administrarle la resucitación cardiopulmonar (RCP). “El bebé estaba cambiando de color y supe que necesitaba RCP de inmediato”, dijo Davis a News Journal. “Esa madre, escuchó e hizo un gran trabajo”.

Mientras la madre realizaba RCP al bebé, Davis se mantuvo al teléfono y contaba en voz alta para asegurarse que realizara las compresiones correctamente y a la velocidad adecuada. Después de una ronda completa de RCP, el bebé empezó a respirar y a moverse.

Davis, quien ha estado trabajando como operadora durante dos años, dijo que la llamada “tocó su casa” porque tiene una sobrina de 7 meses e edad a quien le tiene mucho cariño y es muy cercana. Sin embargo, aún así logró mantener la calma y cumplir su tarea para que el bebé pudiera empezar a respirar.

Reflexionando sobre la terrible experiencia de salvar la vida, Davis compartió que sintió que “se me quitaba un peso de encima” cuando la madre al otro lado de la línea dijo que el bebé estaba respirando. Poco después, el bebé fue trasladado a un hospital infantil para su revisión.

Después, en menos de una hora, a las 4:38 p.m., Davis recibió otra llamada al 911 de una mujer llamada Barbara Mulvey, quien le explicó que su esposo de 71 años estaba en una piscina y había dejado de respirar.

Davis recordó que tan pronto recibió la llamada, pensó que “iba a ser una mala llamada”.

Sin embargo, Davis, quien se graduó en la Escuela Secundaria de Matanzas en 2017, primero trató de ayudar a calmar a Mulvey y luego evaluó cuidadosamente la situación. Davis primero instruyó a la mujer para que buscara ayuda de sus familiares para sacar al hombre del agua y luego les pidió que la pusieran en altavoz. “Les pregunté si querían rotarse en la RCP, por lo que les pedí que me pusieran en el altavoz para poder transmitir el conteo (de las compresiones)”, dijo.

Como nadie en el lugar tenía experiencia previa en la realización de RCP, Davis les dio instrucciones y contó en voz alta mientras la familia administraba la RCP por turnos. Continuó hasta que dos ayudantes del sheriff llegaron al lugar. Según un comunicado de la FCSO, uno de ellos se encargó de hacer la reanimación cardiopulmonar y el otro lo conectó a un desfibrilador externo automático (DEA). En cuanto los paramédicos llegaron al lugar, notaron un fuerte pulso, y el paciente anciano fue transportado a un hospital en una ambulancia.

Mulvey llamó a Davis un “ángel” por ayudar a salvar la vida de su marido ese día, según WKMG-TV.

Imagen ilustrativa. (Chris_Diller/Pixabay)

Tras los dos incidentes que salvaron vidas, el Sheriff Rick Staly le recordó a la gente que el 9-1-1 es el número al que pueden llamar durante su “hora más sombría y la voz al otro lado de la línea puede ayudarlos a superar cualquier situación que estén enfrentando”, dijo, según el comunicado.

Imagen ilustrativa. (Oleg_Magni/Pexels)

También elogió a Davis por los esfuerzos de ese día. “Ella es una verdadera heroína y una gran colaboradora de nuestros ayudantes del sheriff en el campo”, dijo.

Estos dos incidentes constituyen las cuatro vidas que Davis ha ayudado a salvar solo este año. El centro de comunicaciones también inició un nuevo protocolo para registrar visualmente las vidas salvadas por sus operadores en una pared y lo llamaron el “árbol de la vida”. Cada vez que un despachador ayuda a salvar una vida, su nombre se escribe en una hoja y se dibuja un corazón para indicar que ayudaron a salvar una vida. Davis ya tiene cuatro hojas.

(Oficina del Sheriff del Condado de Flagler)

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