Opinión: La Gran Época es el ‘Daily Planet’ de ‘Superman’ del mundo real

Por Dr. Dana Churchill
14 de Septiembre de 2018 Actualizado: 15 de Septiembre de 2018

Mientras que la confianza de la gente en los medios de comunicación en todo el mundo sigue cayendo a mínimos históricos, La Gran Época se destaca como un superhéroe del periodismo.

El “Daily Planet” ha sido considerado durante mucho tiempo uno de los periódicos de ficción más emblemáticos del mundo del cine y la televisión. Es un lugar donde periodistas trabajadores como Clark Kent, alias Superman, trabajan para un editor que puede resultar estricto, pero que tiene integridad y que nunca retrocederá a la hora de publicar la verdad incluso cuando el periódico se vea amenazado.

El periódico de ficción apareció por primera vez en 1940 en el programa de radio “Superman”. En aquellos tiempos, estaba claro quiénes eran los buenos y quiénes eran los malos: los que defendían las leyes tradicionales y los que las violaban. Pero ahora ya no es tan fácil.

Por eso es que se fundó La Gran Época. Al igual que “Superman” y el “Daily Planet”, los fundadores de La Gran Época también querían luchar contra el mal, exponer los crímenes contra la humanidad en todo el mundo y decir la verdad. Sus periodistas trabajan duro para revelar todas las piezas del rompecabezas antes de presentar al público noticias sin censura e imparciales.

El viejo dicho “la pluma es más poderosa que la espada” se aplica debidamente aquí.

Hace décadas, Estados Unidos enfrentó graves amenazas de opresión por parte del comunismo que se esparció con la ayuda de la Unión Soviética. La crisis de los misiles en Cuba fue el punto culminante de esta batalla. No hace falta decir que el bien terminó ganando.

Pero la libertad no es gratuita. Tiene un precio. Y los medios de comunicación deben ayudar al público a entender su precio si naciones como Estados Unidos quieren mantener sus libertades de expresión, religión y prensa. Sus ciudadanos tendrán más esperanza y mayor tranquilidad, porque podrán comprender con precisión cómo se relaciona su país y sus vidas con la situación en el mundo en general.

El presidente John F. Kennedy pronunció un discurso en 1961 tras el episodio de la Bahía de Cochinos, un año antes de la crisis de los misiles en Cuba. En ese momento, todos los estadounidenses se mantuvieron firme contra la tiranía de esta crisis, sabiendo muy bien lo que significaría un mal resultado para el país, para ellos mismos y para sus hijos.

“El Presidente de una gran democracia como la nuestra y los editores de grandes periódicos como el suyo, tienen una obligación en común con el pueblo: la obligación de presentar los hechos, de presentarlos con franqueza y de presentarlos en perspectiva. Es con esa obligación en mente que decidí en las últimas 24 horas hablar brevemente en este momento sobre los recientes acontecimientos en Cuba”, declaró Kennedy.

Esta misma obligación y gran responsabilidad son las que mantiene ahora La Gran Época. Uno de los mayores ejemplos es la dedicación del periódico a exponer las mentiras y los actos criminales que el Partido Comunista Chino (PCCh) cometió en las últimas décadas y que continúan hasta hoy.

Aunque la URSS ha caído, el PCCh aún permanece, y su rastro de tiranía no siempre es fácil de ver. Los grandes medios de comunicación informan ocasionalmente sobre la persecución de disidentes políticos o religiosos en China, y el Departamento de Estado ha catalogado a China como uno de los peores violadores de los derechos humanos en el mundo. El gobierno de los Estados Unidos también aprobó resoluciones como la H. Res. 343, que expone y condena la sustracción ilegal de órganos por parte del PCCh, gestionada por el Estado, de practicantes vivos de Falun Dafa.

Sin embargo, cuando se les pregunta, muchas personas alrededor del mundo tienen poco conocimiento de cualquiera de estos crímenes contra la humanidad. ¿Por qué? Porque los principales grupos de medios de comunicación no cumplieron con su obligación y responsabilidad de informar al público de manera oportuna, completa y veraz.

Debemos preguntarnos: ¿el régimen comunista chino es nuestro amigo o nuestro enemigo en la lucha contra el mal? Esto no es tan fácil de diferenciar. Una razón para esto es que muchos grupos y empresas de medios de comunicación de todo el mundo tienen sus manos en los bolsillos chinos. Además, el PCCh coacciona y amenaza a muchos gobiernos y corporaciones para que no expongan sus mentiras y crímenes ante el mundo, o de otro modo abandonará todas sus relaciones comerciales e inversiones de capital.

Pero un medio de comunicación que brilla intensamente a través de todo esto es La Gran Época. La Gran Época comenzó a exponer los crímenes y operaciones clandestinas del régimen chino hace 17 años, y desde entonces no se ha detenido.

Como resultado, la edición china de La Gran Época se convirtió en el periódico chino más confiable del mundo, y la versión en inglés y otros idiomas están creciendo exponencialmente.

Debido al tenaz periodismo objetivo de La Gran Época, finalmente hemos podido ver cómo el gobierno chino y otras influencias comunistas pudieron afectar y moldear la política, la economía y la sociedad del mundo. Aunque sus métodos han sido difíciles de identificar, La Gran Época ha estado trabajando implacablemente en esto desde su creación.

Un grupo de medios de comunicación verdaderamente honesto y positivo necesita tener la filosofía de ayudar a la gente, acercar a la gente y apoyar a la gente a tener más fe en los gobiernos de los países decentes. Esto los inspira y les da esperanza, en lugar de discordia, confusión y caos.

Los puntos de vista expresados en este artículo son las opiniones del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de La Gran Época.

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Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

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