Perrito a punto de ser sacrificado por sobrepeso baja 45 kg en un año gracias a sus nuevos dueños

Por Isabel van Brugen
08 de Agosto de 2019 Actualizado: 08 de Agosto de 2019

Kai, el golden retriever, pesaba alrederor de 78 kg cuando su dueña de acogida Pam Heggie, lo llevó a su casa en Edmonton, Canadá, decidida a salvarlo de ser sacrificado por sus anteriores dueños.

Más de un año después, Kai ha perdido 45 kg y está más feliz que nunca con su madre adoptiva.

El Golden Retriever con sobrepeso severo fue dejado en un veterinario en Onoway, Canadá, en marzo de 2018 para ser sacrificado.

Sin embargo, encontró su camino a Pam después de que un miembro del personal contactó a Misfits of Alberta Animal Rescue para ayudarlo a encontrar un nuevo hogar para que pudiera tener una segunda oportunidad en la vida.

Al hablar con Good Morning America (GMA), Pam dijo que cuando recibió a Kai por primera vez en su casa, era tan grande como una mesa.

“Este es el animal con más sobrepeso que he visto en mi vida”, le dijo su veterinario, reportó GMA.

Aunque sabía que iba a ser un reto para poner al perrito en forma, estaba decidida a darle a Kai una vida más feliz, y se sintió estimulada por la tranquilidad de su veterinario.

“Cualquier cosa que hagas va a ayudar a ese perro”, le dijo. “Cualquier cosa que te deje hacer es buena para él”, agregó.

Además de las sesiones de caminata fijas de Kai, Pam también lo empujó llevándolo a sesiones de terapia acuática para fortalecer sus patas, mientras se aseguraba de que siguiera una dieta.

“Él aprendió que yo iba a ayudarlo y que íbamos a estar bien”, dijo Pam.

Según Pam, Kai inicialmente tuvo dificultades para subir las escaleras de su casa, y le tomó más de 20 minutos llegar a la cima.

“Literalmente, iba de 5 a 10 pasos, y luego se tumbaba y empezaba a jadear”, explicó Pam.

Decidido a ayudar a Kai, Pam pronto comenzó a llevarlo a caminar tres veces al día, sin importar el tiempo que hiciera. Cada vez recorrían distancias cortas para asegurarse de que Kai no se sintiera abrumado.

“Fuimos al camino de entrada del vecino más cercano y luego al siguiente vecino”, continuó. “Nieve, lluvia, aguanieve, granizo, calor, salíamos todos los días”, añadió.

Pam agregó que ver cuánto ha progresado Kai la emociona, y describió su viaje como algo similar a ver crecer a un hijo propio.

“Es una locura. Es como criar a un hijo y uno los mira y ya son adultos y uno se pregunta cómo sucedió eso”, dijo.

“Lo miro y olvido lo destrozado que estaba. Ahora es un perro normal que hace cosas de perro normales como todos los demás”, agregó.

“Él me asombra de verdad todos los días”, añadió.

Pam dijo a GMA que está muy orgullosa de Kai, que ha mantenido un peso saludable de casi 32 kg.

“Todo el mundo tiene cosas que hacer, y él estaba tan feliz… todos los días estaba como diciendo: ‘Esto es lo que tenemos que hacer y lo voy a hacer’. Y todos los días lo hacía”, dijo.

“Él te muestra cómo hacer una tarea realmente grande, literalmente un día a la vez. No se preocupa por el ayer, no se preocupa por el mañana, solo se centra en lo que hay que hacer hoy y lo hace. Podemos aprender mucho de los perros”, finalizó.

¡Un perrito baila con su dueña de una manera muy sincronizada!

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