Perrito secuestrado salta del auto del ladrón después que un hombre lo reconoce y llama por su nombre

Por Simone Jonker - La Gran Época
15 de Mayo de 2019 Actualizado: 15 de Mayo de 2019

Un famoso Jack Russell terrier fue secuestrado dejando a una conocida familia de kiteboarding totalmente devastada. Por en un afortunado golpe de suerte un hombre lo vio y en un extraordinario trabajo de detective lo rescató.

Cameron Maramenides, de 16 años, estaba desesperado cuando no pudo encontrar a su querido cachorro Jack Russell.

Su cachorro es una parte indispensable de la familia, cuyas vidas giran en torno al kiteboarding.

Cameron es un miembro de kiteboarding de los Estados Unidos y tuvo la oportunidad de estar en la lista para competir en las Olimpiadas del 2020. Su padre es Dimitri Maramenides, un kiteboarder mundialmente famoso.


Padre e hijo a menudo hacen kitesurf en el mar los fines de semana, participando en competencias y mejorando sus habilidades.

Para su horror, su perrito desapareció de la playa el 4 de noviembre de 2018, después de que Cameron participara en una competencia.

Conocido como el perrito de los “deportes extremos”, el Jack Russell de la familia, fue fotografiado a menudo practicando kiteboarding con Cameron y apareció en revistas, en la televisión, sin mencionar en un particular video que se hizo viral.


La marca registrada del perro es su personalidad alegre, lo que le hace parecer demasiado genial para decirlo con palabras.

Tras su misteriosa desaparición, la familia contrató al detective de mascotas, Jamie Katz y ofreció una recompensa de 3500 dólares en efectivo, sin hacer preguntas para el regreso seguro de su mascota.

El 9 de noviembre de 2018, Miguel Camacho, un electricista de Florida, acababa de terminar sus estudios para obtener su licencia de oficial electricista y estaba a punto de tomar la prueba.


Mientras esperaba en su auto en un parque de West Tampa, estaba leyendo en Facebook sobre un perro blanco y negro de 7 años de edad de 8 kilogramos que supuestamente fue robado por un hombre blanco de unos 60 o 70 años en un sedán gris.

Para su sorpresa, en ese mismo momento, un sedán gris se detuvo justo delante de él.

“Estaba sentado allí, leyendo el artículo”, comentó Camacho al Tampa Bay Times.


Para su total asombro, un hombre de entre 60 y 70 años salió del coche, llevando a un terrier que era exactamente igual a la foto publicada en Facebook.

“El hombre se detiene, sale del auto, agarra al perro y pensé, hombre, se parece a ese perro”, cuenta Miguel.

Sin más preámbulos, Miguel llama al número que aparece en la publicación de Facebook. Cameron responde a la llamada y Miguel le cuenta lo que está ocurriendo frente a él.


Tomó una foto del perro y se la envió a Cameron diciendo: “¿Este es tu perro?”. Cameron contestó diciendo: “Oye, hombre, ese es mi perro”.

Aunque Miguel estaba a punto de irse para su prueba, sintió en su corazón que debía ayudar. Contactó a la policía, pero necesitaba una declaración más para probar que se trataba de un robo.

Detectando que la policía no vendría pronto, decidió vigilar la situación.

El hombre regresó a su sedán y  Miguel continuó en el vehículo.

De repente, el hombre se detuvo y enfrentó a Miguel preguntándole por qué lo seguía.


Él le contestó directamente: “Creo que ese perro no es tuyo, estoy al teléfono con su dueño ahora mismo”.

Cameron, al otro lado de la línea, le dijo a Miguel que llamara al perro. Miguel gritó en voz alta.

¡Ven aquí, ven aquí! El Jack Russell terrier saltó del vehículo del ladrón y saltó directamente al vehículo de Miguel.

Ahora era solo cuestión de reunir al perro perdido con su legítimo dueño.

Una emotiva reunión tuvo lugar en el estacionamiento de WestShore Plaza. La alegría de la familia no tenía límites al ver a su amado Jack Russell sano y salvo después de una semana de noches agonizantes y sin dormir.

Estaban eternamente agradecidos con Miguel, le expresaron su agradecimiento por haber actuado tan bien y por haber hecho un esfuerzo extra por ellos.

La esposa de Dimitri, Helen Trotman, dijo: “Nos sentimos completamente exhaustos, pero exaltados y todavía nos pellizcamos para ver si estamos soñando. Somos tan afortunados que Miguel estuviera allí y estuviera dispuesto a ponerse en una posible situación peligrosa para recuperar a nuestro perro”.

El profesor de Miguel se sintió inmensamente orgulloso al enterarse de la generosidad de su joven estudiante y le permitió amablemente tomar el examen en una fecha posterior.

Si no fuera porque Miguel tomó la iniciativa y tomó la delantera cuando se encontró con alguien haciendo una mala acción, ¿quién sabe lo que le habría pasado al perro kiteboarding?

Mira el video a continuación:


Este perrito gruñe pero al mismo tiempo le pone la otra patita para que le haga lo mismo

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