Persecución de la familia, un viejo castigo que el Partido Comunista sigue utilizando

22 de Octubre de 2015 Actualizado: 23 de Octubre de 2015

El 6 de octubre, la policía china y birmana incursionó en un hotel en una ciudad fronteriza, secuestrando al hijo adolescente de una reconocida activista de derechos humanos y a los dos compañeros con los que viajaba. Ahora, Bao Zhuoxuan se encuentra bajo arresto domiciliario en la casa de su abuela en Mongolia Interior, siendo retenido como rehén mientras sus padres se consumen bajo custodia en espera del juicio.

El incidente despertó gran atención internacional, ya que el chico no es culpable de ningún delito, solo es el hijo de dos activistas a los cuales el Partido Comunista tomó como objetivos.

El episodio también sacó a la luz la técnica de “castigo colectivo” en la China actual. La persecución de miembros de la familia se convirtió en un arma bien forjada en el arsenal del Partido contra los chinos que desafíen su liderazgo. Su historia se remonta a los tiempos antiguos, aunque se practicó por parte de los comunistas antes de que tomaran el poder, luego se expandió rápidamente hasta disfrutar un oscuro renacimiento en la última década.

Una práctica oscura se convierte en algo común

Antes de que asumiera el poder, el Partido era conocido por enterrar a familias enteras vivas si cometían un crimen en contra de la revolución, de acuerdo a las historias en las décadas de 1930 y 1940.

Después de apoderarse de China en 1949, el Partido hizo del castigo colectivo casi la norma. Los llamados terratenientes a menudo fueron eliminados de esta forma a finales de la década de 1950, al igual que los hijos de intelectuales, quienes fueron retirados a la fuerza de sus familias y desterrados a los campos para realizar trabajos forzados.

Ni siquiera los seres queridos de los cuadros del Partido Comunista se salvaron durante la Revolución Cultural. Después de que Xi Zhongxun, un líder revolucionario fue purgado, se hizo trabajar a su hijo, Xi Jinping, como obrero agrícola en la provincia noroccidental de Shaanxi.

Hoy en día, la prensa estatal china utiliza el “castigo” de Xi a sus seis años como la imagen de un hombre de pueblo del Partido Comunista, pero la verdad fue un castigo por la identidad de su padre.

Feroz expansión

El Partido “heredó la práctica legalista” de castigo colectivo, dijo Zhang Tianliang, el anfitrión de una popular serie que explora la China pre-imperial, que se emitió en  NTD Television.

A partir de la dinastía Qin (221-206 a.C.), familias enteras de un criminal declarado culpable por un delito castigable con la muerte serían ejecutados junto con él. El castigo colectivo permaneció en los libros de la ley hasta 1905, cuando los reformistas de la dinastía Qing terminaron con la práctica de esta sanción para ayudar a la integración de China en las normas internacionales.

Pero el Partido tomó el “castigo colectivo, el cual era una práctica oscura en la antigüedad, y ferozmente lo expandió”, dijo  Zhang a La Gran Época por teléfono.

“Ahora incluso compañeros de oficina pueden estar implicados”.

Silenciando abogados

El tratamiento a los abogados de derechos humanos con una masiva represión que comenzó en julio, tiene muchas similitudes con la época de la Revolución Cultural, dijo Teng Biao, ciudadano visitante en la Escuela de Derecho de Harvard, en una entrevista telefónica con La Gran Época.

El régimen comunista apuntó a abogados de derechos humanos debido a que representan a los marginados en la sociedad china-activistas, disidentes, grupos religiosos perseguidos, los cuales se ven como un desafío a la dominación absoluta del Partido. La reciente represión ha tenido a más de 290 abogados interrogados o detenidos, de acuerdo con Concern Group, un grupo de  abogados de derechos humanos chinos radicados en Hong Kong.

Para “intimidar y castigar” a los abogados de derechos humanos, el régimen chino recurrió a diversos métodos; secuestro, arresto domiciliario, cárcel y “extenderá estos métodos a los miembros de la familia”, dijo Teng.

La persecución de la abogada de derechos humanos Wang Yu y a su familia es representativo: El 9 de julio, la policía irrumpió en su casa de Beijing y se la llevaron. Su marido y su hijo, Bao Longjun y Bao Zhuoxuan, fueron detenidos en el aeropuerto de Beiing, donde se suponía que el hijo Bao abordaría un avión con destino a la escuela secundaria en Australia.

Wang Yu y Bao Longjun están actualmente en detención e incomunicados. El pasaporte de Bao Zhuoxuan fue confiscado.

El Partido castigó a abogados y a sus familias con mayor severidad.

Gao Zhisheng, abogado de derechos humanos una vez aclamado como “la conciencia de China”, fue severamente acosado por defender a los practicantes de la perseguida disciplina espiritual Falun Gong, y de enviar dos cartas abiertas al entonces líder del Partido Hu Jintao.

Bandadas de policías vestidos de civil comenzaron una vigilancia de 24 horas a Gao, su esposa, y a sus dos hijos. Temiendo por el bienestar de sus hijos, Geng He, la esposa de Gao, tomo a sus hijos y huyó a Nueva York en 2009. La familia de Gao ahora reside en el área de la bahía de San Francisco.

Entre 2006 y 2014, Gao Zhisheng pasó la mayor parte de su tiempo en la cárcel, donde fue abusado sin piedad. En un video difundido el pasado septiembre, Gao mostró los dientes que le faltan y describió una paliza particularmente violenta que dejó a sus torturadores agotados. Gao se encuentra actualmente bajo una forma de arresto domiciliario en el noroeste de China, provincia de Shaanxi.

‘Trauma mental extremo’

El cruel tratamiento a Gao Zhisheng, Wang Yu, y otros abogados de derechos humanos expone la medida en que el castigo colectivo se expandió durante el régimen comunista, estos abogados prestaron asistencia jurídica a practicantes de Falun Gong, uno de los grupos más severamente perseguido en China hoy en día.

Y el castigo colectivo se ha utilizado abundantemente y en gran medida en la persecución de ese grupo. Cuando los más de 70 millones de practicantes de Falun Gong en China, de acuerdo con estimaciones oficiales, fueron sometidos a una supresión estilo Revolución Cultural a partir del 20 de julio de 1999, el uso de la familia fue un factor clave.

Los familiares fueron marcados por el Partido Comunista para ser castigados, además de también utilizarlos en la campaña del Partido para efectuar la “transformación” de los practicantes de Falun Gong. Esto significaba que tenían que renunciar a la práctica china de auto-cultivación, que consta de cinco series de ejercicios suaves además de seguir los principios de verdad, benevolencia y tolerancia; y jurar lealtad al Partido Comunista.

El caso de Shen Long es instructivo. El hijo de practicantes de Falun Gong, presentó recientemente un relato de los sufrimientos de su familia para Minghui.org, un centro de intercambio de información de Falun Gong.

Shen, un odontólogo de 27 años de edad, de la ciudad de Guchen al norte de China, escribió que la policía había vigilado fuertemente su casa desde 1999, y esto produjo “extremo trauma mental y psicológico a mi familia, especialmente mi abuelo y abuela”.

En 2010, Shen fue brutalmente golpeado por la policía en una estación local después de que trató de recuperar sus objetos personales y los libros de Falun Gong de su madre, que fueron confiscados en una redada a su casa.

La policía más tarde le preguntó a Shen si practicaba Falun Gong, y lo golpeó de nuevo cuando dijo que no.

Frank Fang contribuyó con este reportaje.

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