Perú: Una negligencia causa la muerte de un recién nacido que pasó 10 horas en la morgue por error

Por La Gran Época
22 de Septiembre de 2019 Actualizado: 22 de Septiembre de 2019

Una negligencia médica al notificar erróneamente la muerte de un bebé prematuro ha provocado que el recién nacido falleciese finalmente después de pasar hasta 10 horas en la morgue del hospital. Los hechos ocurrieron el pasado viernes en el Hospital Carlos Lanfranco La Hoz de Puente Piedra, un distrito al norte de la provincia de Lima (Perú).

Según el comunicado oficial, el neonato, “con prematuridad extrema y necesidad de ventilación mecánica, recibió atención médica especializada en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales”, pero finalmente falleció “a las 23.15 horas”.

Sin embargo, la abuela del bebé ha denunciado en el medio RPP Noticias que el pequeño fue declarado muerto por error hasta en dos ocasiones. La segunda vez que notificaron erróneamente su muerte, el neonato fue llevado a la morgue, donde pasó 10 horas hasta que descubrieron que seguía vivo.

“La señora de la limpieza sintió un pequeño ruido y, a las 6.30 de la mañana, la fiscal se ha sorprendido al ver que el bebito estaba llorando y estaba vivo”, indicó la abuela a ese medio.

El menor fue trasladado de urgencia al Instituto Nacional de Salud del Niño, donde ingresó en la UCI, si bien finalmente no logró sobrevivir al tratamiento.

“Sus padres vienen recibiendo el acompañamiento psicológico y asistencial de manera permanente, así como información cercana y oportuna a través de los médicos especialistas”, reza el comunicado de dicha institución.

Un bebé declarado muerto por el hospital chino se despierta en la morgue

Un hecho similar ocurrió en China en 2016, aunque con final feliz. Un bebé que fue declarado muerto se despertó después de pasar 15 horas en el refrigerador de una morgue, momentos antes de ser llevado a la cremación, según informó la televisión local.

El bebé había pasado 15 horas en el refrigerador a una temperatura de aproximadamente 10 grados Fahrenheit (-12 grados Celsius).

El niño nació prematuramente después de un embarazo de siete meses en el Hospital del Pueblo Pan’an en Zhejiang, una provincia costera en el sureste de China. A pesar de las recomendaciones de mantener al bebé en incubación durante un mes, el padre insistió en sacarlo a los 23 días para poder llevarlo a casa para el Año Nuevo Chino.

No fue una buena idea. Dos días después, la cara del niño se puso morada y la familia lo envió de vuelta al hospital para recibir atención de emergencia. Para el 4 de febrero, el estado del bebé se había deteriorado, como se informó en el Canal Seis de la Televisión de Zhejiang.

En este punto, el pediatra, el Dr. Chen Shuanghua, no pudo detectar ni respiración ni latidos del corazón. Se puso en contacto con otro médico, que redactó el certificado de defunción. El bebé fue enviado a la morgue alrededor de las 6 p.m.

Pero a las 9 de la mañana del día siguiente, cuando un trabajador sacó al bebé del refrigerador, el bebé comenzó a llorar. Se puso en contacto con el padre y canceló la cremación programada.

“Después de haber sido pediatra durante más de 20 años, no puedo entender realmente cómo ocurrió este milagro”, dijo el Dr. Chen.

Con información de 20minutos.es y Juliet Song de La Gran Época

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