Plan de impuestos: Trump vs. Biden

Por PETR SVAB
15 de Septiembre de 2020
Actualizado: 15 de Septiembre de 2020

Ambos candidatos presidenciales de Estados Unidos planean hacer cambios en el código tributario, pero en gran medida, en direcciones opuestas. Mientras que el presidente Donald Trump planea más reducciones de impuestos, su oponente, el exvicepresidente Joe Biden, planea aumentar los impuestos a los ricos y a las empresas.

A su vez, ambos proponen una serie de incentivos fiscales para comportamientos particulares.

Biden otorgaría exenciones fiscales a aquellos que compren coches eléctricos, instalen paneles solares, o hagan sus casas más eficientes energéticamente. Otros créditos irían a las niñeras, los ancianos y aquellos que pagan más del 30 por ciento de sus ingresos para el alquiler.

Trump expandiría las Zonas de Oportunidad en áreas deprimidas, daría exenciones de impuestos a las compañías que traen la manufactura de vuelta a Estados Unidos y pondría aranceles a las importaciones de manufactura extraterritorial.

Biden también propone incentivos fiscales para las empresas que invierten en la manufactura estadounidense, pero según la Tax Foundation, un grupo de expertos en política fiscal, el incentivo no es lo suficientemente grande como para compensar sus subidas de impuestos, por lo que no está claro si realmente convencería a las empresas para invertir.

Los aumentos de impuestos de Biden se dirigen principalmente a las empresas y las personas que ganan más de 400,000 dólares. El impuesto de sociedades aumentaría del 21 al 28 por ciento. También impondría un impuesto mínimo del 15 por ciento a las grandes empresas y duplicaría el impuesto sobre las ganancias internacionales del 10.5 por ciento al 21 por ciento.

A nivel individual, aquellos que llegan a ganar 400,000 dólares al año verían subir el tramo más alto del impuesto sobre la renta desde el 37% al 39.6%. Los ingresos por encima de 400,000 dólares obtendrían un impuesto adicional del 12.4%, la mitad del cual sería pagado directamente por los empleadores. Las personas en este nivel de ingresos también se enfrentarían a una limitación de las deducciones fiscales. Las ganancias de capital por encima de un millón de dólares serían gravadas con un 43.4%, en lugar del 23.8% actual.

La organización sin fines de lucro modeló que los aumentos de impuestos de Biden podrían recaudar alrededor de 3.8 billones de dólares en 10 años, pero reducirían el crecimiento económico a largo plazo en un 1.5% y eliminarían casi 600,000 puestos de trabajo.

Aunque las medidas no están dirigidas directamente a las personas con ingresos más bajos, las alzas les afectarían “reduciendo el incentivo para trabajar e invertir en Estados Unidos”, estimó Tax Foundation. El quintil inferior perdería alrededor del 0.7 por ciento de los ingresos, mientras que el uno por ciento superior perdería casi el 8 por ciento.

Por su parte, Trump dijo que le gustaría reducir aún más los impuestos sobre la renta de la clase media. También le gustaría reducir el impuesto sobre la renta del capital del 20 al 15 por ciento. Además, permitiría a las compañías farmacéuticas y de robótica amortizar sus activos de una sola vez si trasladan la fabricación a Estados Unidos.

Trump también necesita asegurarse de que sus anteriores recortes de impuestos se mantengan, ya que están programados para expirar en 2026.

Las propuestas de Trump para el segundo mandato no pueden ser modeladas, según la Tax Fundation, ya que él aún no ha explicado sus planes en detalle.

Estímulos

Es probable que ambos candidatos estén a favor de las medidas de estímulo económico para contrarrestar el daño causado por los cierres en medio de la pandemia de COVID-19.

Trump propuso una exención de impuestos salariales sobre la nómina para el período de cierre hasta el final del año. Eso le costaría al gobierno federal la pérdida en ingresos de unos USD 950,000 millones, informó la Tax Fundation, y así daría un respiro tanto a los empleadores como a todos los trabajadores, particularmente a los de bajos y medianos salarios.

Para los empleadores, la reducción de impuestos ayudaría a aliviar los problemas de liquidez y les ayudaría a poner o mantener a los trabajadores en la nómina. Para los empleados, les daría más dinero para gastar o ahorrar. La ventaja es que el dinero se quedaría donde se gana sin necesidad de que el gobierno lo distribuya, previniendo posibles gastos erróneos y fraudes, sin mencionar los costos administrativos.

Es probable que Biden posponga sus aumentos de impuestos a la luz de la aturdida economía, estimó la Tax Fundation. También es probable que respalde los proyectos de ley de estímulo de los demócratas, de los que se puede esperar que incluyan elementos tangenciales, como el gasto para limitar las emisiones de carbono y hacer más accesible el aborto.

El factor del Congreso

Independientemente de lo que prometan los candidatos, le corresponde al Congreso cambiar el código tributario. Actualmente, es poco probable que la Cámara de Representantes liderada por los demócratas respalde las propuestas de Trump, mientras que es poco probable que el Senado liderado por los republicanos respalde las de Biden. Ambos partidos se enfrentan a duras batallas para mantener el control de las cámaras que lideran. Si cualquiera de los dos partidos termina controlando al menos una parte de la triada —la Cámara de Representantes, el Senado o la Presidencia—, el otro partido tendrá dificultades para aprobar su agenda, ya que los políticos están teniendo problemas para llegar a un acuerdo incluso sobre cuestiones que ambas partes suelen apoyar, como los proyectos de ley de ayuda durante los cierres o la tan esperada financiación de la infraestructura.

Comparación del plan fiscal

Trump:

  • Recorte del impuesto sobre la renta de la clase media.
  • Recorte del impuesto sobre las ganancias de capital (del 20 al 15 por ciento).
  • Exenciones de impuestos para aquellos que regresen la manufactura a Estados Unidos.
  • 100 por ciento de gastos para la fabricación de productos farmacéuticos y robóticos que regresen a Estados Unidos.
  • Aranceles sobre bienes hechos por mano de obra extranjera.
  • Recorte de impuestos de la nómina para el período de la pandemia.

Biden:

  • Restablecer la tasa marginal superior del impuesto sobre la renta del 37 por ciento actual al 39.6 por ciento.
  • Eliminar la deducción de la Sección 199A para los que ganen más de 400,000 dólares.
  • Gravar las ganancias de capital desde el 23.8 por ciento actual al 43.4 por ciento para aquellos que ganan más de un millón de dólares.
  • Eliminar el incremento al valor contable de los activos heredados con ganancias de capital.
  • Limitar el valor de las deducciones detalladas al 28 por ciento para aquellos en los tramos de impuestos más altos.
  • Restablecer la Limitación Pease en las deducciones detalladas para aquellos con ingresos superiores a 400,000 dólares.
  • Aumentar el impuesto sobre la renta de las empresas del 21 al 28 por ciento.
  • Nuevo impuesto mínimo del 15 por ciento para las corporaciones con ingresos de 100 millones de dólares o más.
  • Duplicar la tasa de impuestos sobre los ingresos de las subsidiarias extranjeras del 10.5 por ciento al 21 por ciento.
  • Nuevo impuesto sobre la nómina de la Seguridad Social de 12.4% para ingresos superiores a 400.000 dólares.
  • Restablecer el crédito fiscal para vehículos eléctricos.
  • Créditos fiscales para la eficiencia energética residencial.
  • Hacer permanente el Crédito Fiscal para Nuevos Mercados para la inversión en comunidades en dificultades.
  • Establecer un crédito fiscal para las comunidades manufactureras.
  • Un crédito para reducir el alquiler y los servicios públicos al 30 por ciento de los ingresos.
  • Ampliar el Crédito por Ingresos de Trabajo (EITC) para los mayores de 65 años.
  • Un crédito fiscal de 5000 dólares para los cuidadores informales.
  • Ampliar el Crédito Fiscal para Viviendas de Bajos Ingresos (LIHTC).
  • Restablecer el Crédito Fiscal para la Inversión en energía solar (ITC).
  • Un crédito fiscal para las guarderías infantiles construidas por las empresas.
  • Nuevo crédito fiscal del 26 por ciento para igualar las contribuciones de jubilación tradicionales como reemplazo a la deducibilidad de esas contribuciones.
  • Establecer un crédito fiscal por el primer pago inicial de hasta 15,000 dólares.

Fuente: Tax Fundation

Siga a Petr en Twitter: @petrsvab


Apoye nuestro periodismo independiente donando un “café” para el equipo.


A continuación

¿Qué es el comunismo y cuál es su objetivo?

TE RECOMENDAMOS