Popular aplicación china ‘TikTok’ plantea problemas de seguridad nacional para EE.UU.

Por Bowen Xiao
09 de Noviembre de 2019 Actualizado: 09 de Noviembre de 2019

WASHINGTON — TikTok, una aplicación china para compartir vídeos, y que es muy popular entre los adolescentes de Estados Unidos, se enfrenta a una revisión de seguridad nacional por la adquisición de Musical.ly, una aplicación de redes sociales de Estados Unidos, por un importe de 1000 millones de dólares.

En una carta reciente a los legisladores estadounidenses, la empresa insistió en que no está controlada por el régimen comunista chino, pero los expertos y los políticos son cada vez más desconfiados debido a las crecientes preocupaciones.

La aplicación, comprada por la empresa ByteDance Technology Co. con sede en Beijing a través de una adquisición en 2017, está siendo investigada por el Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS por sus siglas en inglés), que revisa las operaciones de los compradores extranjeros en busca de posibles riesgos para la seguridad nacional estadounidense.

TikTok -en una carta dirigida a los legisladores en la audiencia del subcomité de la Comisión Judicial del Senado presidida por el senador republicano de Misuri, Josh Hawley- dijo que contrató a una firma de auditoría con sede en Estados Unidos para analizar las prácticas de seguridad de datos de la aplicación.

Hawley señaló el 5 de noviembre que todo lo que se necesitaría es dar “un golpe en la puerta de su empresa matriz con sede en China de un funcionario del Partido Comunista” para que los datos se envíen al Partido Comunista Chino (PCCh). Solicitó a los ejecutivos de TikTok que testificaran ante el comité, calificando a la compañía china de amenaza a la seguridad nacional.

No apareció nadie de TikTok.

Expertos en inteligencia cibernética, tecnología, privacidad digital y política comercial dijeron a La Gran Época que Estados Unidos tiene razón al hacer sonar la alarma sobre lo que percibe como amenazas genuinas a la seguridad cibernética del país, y que tenía una justificada desconfianza en las tecnologías emergentes chinas. También se plantearon preocupaciones sobre la censura, la vigilancia y el hecho de que TikTok extraiga datos sobre ciudadanos estadounidenses y los envíe a China.

“Debemos esperar que las actividades de vigilancia extranjera de China utilicen plataformas como TikTok porque son más modernas y atraen a un público más joven y fácilmente influenciable”, dijo a La Gran Época Charity Wright, asesora de inteligencia sobre amenazas cibernéticas de IntSights con 15 años de experiencia en el Ejército y la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

“La mayoría de los estadounidenses no sabían hasta esta semana que TikTok era propiedad de una empresa china”, dijo. “Creo que es muy importante comprender la cultura y el propósito subyacente de los objetivos de China. China quiere ser la superpotencia del mundo y promover el PCCh a la cima. Ahora mismo, tienen una habilidad muy peligrosa para vigilar y censurar”.

El PCCh tiene representantes en casi todas las grandes empresas de China, dijo Wright, y agregó que eso no debe tomarse a la ligera, lo que significa que todos tienen el mismo propósito en el cumplimiento de los objetivos del estado. Señaló que TikTok debería ser investigado, independientemente de si era de propiedad china o no, debido al gran número de veces que fue descargado.

En los últimos 12 meses, TikTok fue descargado más de 750 millones de veces, según la empresa de investigación Sensor Tower; eso es mucho más que compañías como Facebook, Youtube y Snapchat. En el primer trimestre de este año, TikTok fue la aplicación más descargada a nivel mundial en la App Store.

La aplicación, que permite a los usuarios crear y compartir videos cortos, aumentó su popularidad entre los adolescentes de Estados Unidos. Alrededor del 60 por ciento de los 26,5 millones de usuarios activos mensuales de TikTok en Estados Unidos tienen entre 16 y 24 años, dijo la compañía este año.

Las preocupaciones sobre TikTok surgen en medio de una inquietud más extensa por las transferencias forzada de tecnología de compañías estadounidenses a las autoridades chinas y el robo de propiedad intelectual. China ha construido su tecnología en gran medida a partir de lo que le ha robado a Occidente, con un costo anual estimado de 600.000 millones de dólares, mientras que sistemáticamente amenaza la seguridad nacional y económica de Estados Unidos.

Neil Campling, responsable de tecnología, medios de comunicación e investigación de telecomunicaciones de Mirabaud Securities, dijo a La Gran Época que es difícil determinar explícitamente por qué Estados Unidos van tras ByteDance solo ahora, dos años después de la adquisición.

“Tal vez, está relacionado con la situación actual en Hong Kong y algunas sugerencias de que el contenido está siendo filtrado, lo que va en contra de lo que las redes digitales deberían ofrecer”, dijo Campling por correo electrónico.

“Sin embargo, algunos pueden argumentar que quizás sea porque China tiene una compañía digital que ahora está creciendo significativamente en Occidente y Estados Unidos. Mientras que Alibaba y Tencent se han convertido en enormes gigantes de escala multimillonaria, su crecimiento y escala de plataforma siempre han estado anclados en China y Asia”.

Otras compañías chinas como Huawei, la compañía líder de equipos de telecomunicaciones del mundo, y Hikvision, otra compañía líder de tecnología de vigilancia, han estado sujetas a restricciones comerciales en Estados Unidos, siendo ByteDance el último en ser objeto de escrutinio, dijo Campling.

El espionaje económico por parte de China, que es el perpetrador más activo, continúa creciendo, según un informe de la Oficina de Política Comercial y de Manufactura de la Casa Blanca, titulado “Cómo la agresión económica de China amenaza las tecnologías y la propiedad intelectual de Estados Unidos y el mundo”.

El informe se enfoca en cómo China está adquiriendo tecnología clave y propiedad intelectual de otros países y capturando industrias emergentes de alta tecnología que impulsarán su futuro crecimiento económico y el avance de la industria de defensa.

TikTok adquirió Musical.ly hace dos años, pero no solicitó la autorización de CFIUS, lo que le da a Estados Unidos la posibilidad de investigarlo ahora, dijo el comité.

En una carta enviada el 9 de octubre al secretario del Tesoro Steven Mnuchin, el senador Marco Rubio (republicano de Florida) instó al comité interinstitucional de seguridad nacional a revisar la adquisición por la preocupación de que aplicaciones de propiedad china como TikTok “se estén utilizando cada vez más para censurar el contenido y silenciar el debate abierto sobre temas considerados sensibles por el gobierno chino y el Partido Comunista”.

Un portavoz de TikTok no respondió a un pedido de informes de La Gran Época, pero le dijo a Reuters con anterioridad que la empresa “ha dejado en claro que no tenemos mayor prioridad que la de ganarnos la confianza de los usuarios y reguladores en EE.UU. Parte de ese esfuerzo incluye trabajar con el Congreso, y estamos comprometidos a hacerlo”.

Los exempleados estadounidenses de TikTok dijeron que ByteDance tuvo la última palabra en decidir qué contenido aparecía en la aplicación, según The Washington Post. En la carta de TikTok a los legisladores, la gerente general de TikTok en Estados Unidos, Vanessa Pappas, dijo que la compañía almacena todos los datos de los usuarios estadounidenses en Estados Unidos, con duplicación de copias de seguridad en Singapur, según Reuters.

Los legisladores han señalado que ByteDance se rige por las leyes chinas, mientras que TikTok afirma que el régimen chino no tiene jurisdicción sobre el contenido de la aplicación.

Tecnología comercial y emergente

Durante la última década, China invirtió una enorme cantidad de recursos en inteligencia artificial y robótica cognitiva. Según John Boyd, fundador de The Boyd Co, una de las principales autoridades en cuestiones relacionadas con la tercerización o deslocalización y el clima de negocios en China, Beijing también está jugando a su favor con la exigencia de que todas las empresas de tecnología informática (TI) que operan en China almacenen sus datos en los centros de datos chinos.

Boyd dijo a La Gran Época que TikTok es un blanco fácil para los legisladores estadounidenses y también una “posible moneda de cambio con Beijing”, ya que la administración Trump continúa sus negociaciones comerciales con China.

“Vemos la controversia sobre TikTok y la seguridad de datos como una cuestión de desarrollo económico tanto para los republicanos como para los demócratas”, dijo. “¿Porqué? Si bien TikTok sostiene que todos sus centros de datos están fuera de China, ha llevado a la industria de centros de datos a la discusión de ‘reorientación‘ y ha creado oportunidades para que los legisladores creen nuevos incentivos y regulaciones para promover la reorientación de las operaciones de los centros de datos a EE.UU.”.

Ray Walsh, experto en privacidad digital de ProPrivacy.com, dijo a La Gran Época que la administración Trump está ansiosa por demostrar que está frenando lo que se percibe como la ventaja de China en las tecnologías emergentes y de demostrar que está adoptando una postura firme contra la influencia de China en los Estados Unidos.

“La decisión de Estados Unidos de investigar las prácticas comerciales de TikTok es otra señal de la desconfianza de Estados Unidos hacia las tecnologías emergentes chinas”, dijo.

“No me sorprende en absoluto que TikTok esté en la mira de los funcionarios de inteligencia e inversión de Estados Unidos”, dijo a La Gran Época, Dan Ikenson, director del Centro de Estudios de Política Comercial de Cato. “El simple hecho es que hay un amplio apoyo bipartidista en los Estados Unidos para ser duros con las compañías tecnológicas chinas.”

Ikenson dijo que parecía haber un firme compromiso para hacer las cosas más difíciles para las empresas chinas a las que son consideradas beneficiarias de “las generosas subvenciones de Beijing en los diversos sectores tecnológicos”. Según Ikenson, el escrutinio actual sobre las empresas chinas se basa en la “política industrial de EE. UU. disfrazada como un imperativo de seguridad”.

“Esta es la forma en que Estados Unidos contrarresta esos beneficios injustos, para que las empresas estadounidenses puedan recuperar el terreno perdido”, dijo Ikenson.

En octubre, la administración Trump colocó a 28 oficinas y compañías de seguridad pública chinas -incluyendo a Hikvision y otras siete compañías- en una lista negra debido a preocupaciones relacionadas con abusos a los derechos humanos.

Y un funcionario de defensa de Estados Unidos advirtió recientemente en un comité en Washington que China lleva la delantera en varias tecnologías emergentes como la hipersónica, las ciencias cuánticas, la autonomía y la inteligencia artificial, la tecnología 5G y la ingeniería genética.

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