Quemas e incendios agrícolas en África crean menos lluvia, sostiene la NASA

08 de Agosto de 2015 Actualizado: 08 de Agosto de 2015

Quemas e incendios agrícolas en África contribuyen a menos lluvia en la región, concluyó un nuevo estudio de la NASA, publicado en agosto de 2015.

Los científicos analizaron esta región, donde cada año, se encuentran la mitad de todos los incendios de la Tierra.

Usando datos del período entre 2006 y 2010, de  tres satélites que pasan regularmente sobre la región africana, Michael Tosca y sus colegas observaron la formación de nubes de lluvia entre 2006 a 2010, y vieron que había menos cobertura a lo largo del día en los escenarios con humo que en los escenarios sin humo.

A su vez evaluaron en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California, las partículas de humo microscópicas y los aerosoles, de los incendios al sur del desierto del Sahara y al norte de la línea ecuatorial, concluyendo que afectan la formación de nubes, y en consecuencia originan menos lluvias.

“Las partículas emitidas del fuego paralizaron la capacidad de la atmósfera para construir nubes y tormentas eléctricas, y que en última instancia provocaron una disminución de las precipitaciones durante lo que ya era una sequía estacional”, dijo Tosca. Los resultados se publican en línea en la revista Geophysical Research Letters.

Michael Tosca explicó que “menos nubes y menos precipitaciones secan la Tierra y hacen que sea más fácil para los agricultores encender más fuegos, y los datos muestran que probablemente lo hacen”, sin embargo, destacó, esta quema profundiza y fortalece a través del tiempo el efecto del calentamiento climático regional.

El vapor de agua atmosférico rara vez se condensa en gotas de nubes a menos que tenga partículas de condensación alrededor. A partir de este hecho, se podría esperar que los aerosoles de incendios africanos crearían más nubes, sin embargo, “el humo de África contiene un alto porcentaje de partículas de carbón negro de la vegetación completamente quemada. Su color oscuro hace que sean muy eficientes en la absorción de la luz solar y en calentar el aire a su alrededor, creando una capa de aire caliente, llena de hollín”, señala el estudio.

Cuando el aire se levanta de la superficie calentada por el Sol, impacta esta capa, que deja de moverse hacia arriba y se extiende horizontalmente. Sin vigorosas corrientes ascendentes, se suprime el flujo de arriba a abajo que hace que se acumule la lluvia y se produzcan las nubes.

El epectrometro MODIS  a bordo del satélite Aqua de la NASA capturó esta imagen de numerosos incendios en la zona de transición entre el desierto del Sahara al norte y las sabanas verdes al sur. La imagen, que data de noviembre de 2004, incluye partes de Sudán, Chad y otros países del sur y el oeste.(NASA)
El epectrometro MODIS a bordo del satélite Aqua de la NASA capturó esta imagen de numerosos incendios en la zona de transición entre el desierto del Sahara al norte y las sabanas verdes al sur. La imagen, que data de noviembre de 2004, incluye partes de Sudán, Chad y otros países del sur y el oeste.(NASA)
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