Nieta de Robert F. Kennedy muere a los 22 años por una posible sobredosis a causa de depresión

Por Mimi Nguyen Ly
02 de Agosto de 2019 Actualizado: 02 de Agosto de 2019

La nieta de Robert F. Kennedy, Saoirse Kennedy Hill, murió a la edad de 22 años en el complejo Kennedy en Hyannis Port, Massachusetts, dijo la familia a fines del 1 de agosto.

Según los informes, se encontró metadona en el cuerpo de Hill, dijo una fuente policial a Boston 25 News. El medio informó que ella murió por una posible sobredosis. Hill era hija de la quinta hija de Robert y Ethel Kennedy, Courtney Kennedy y Paul Michael Hill.

“Nuestros corazones están destrozados por la pérdida de nuestra amada Saoirse. Su vida estuvo llena de esperanza, promesa y amor”, dijo la familia en un comunicado. “Se preocupaba profundamente por sus amigos y familia, especialmente por su madre Courtney, su padre Paul, su madrastra Stephanie y su abuela Ethel”.

La declaración citó a la abuela de Hill, Ethel Kennedy, de 91 años, diciendo: “El mundo es un poco menos hermoso hoy. Ella iluminó nuestras vidas con su amor, sus carcajadas y su espíritu generoso. Saoirse se conmovió apasionadamente por las causas de los derechos humanos y el empoderamiento de las mujeres y encontró una gran alegría en el trabajo voluntario, trabajando junto a las comunidades indígenas para construir escuelas en México. La amaremos y la extrañaremos por siempre”.

La declaración familiar fue emitida por Brian Wright O’Connor, portavoz del tío de Hill, el excongresista de Massachusetts, Joseph P. Kennedy II.

El equipo de emergencia respondió a una llamada médica el jueves por la tarde en el complejo Kennedy, según Hyannis News. El medio de comunicación informó, citando transmisiones de radio de uno de los primeros policías en la escena, quien dijo que la paciente había sufrido un paro cardíaco.

Hill fue llevada al Hospital Cape Cod en Hyannis y fue declarada muerta en el hospital, informó el New York Times.

Según el medio, la Oficina del Fiscal de Distrito de Cape & Islands dijo que la policía de Barnstable respondió a un llamado reportando “una muerte desatendida” en la tarde del 1 de agosto.

“A principios de esta tarde, la policía de Barnstable respondió a una residencia en Marchant Ave en Hyannisport al reporte de una muerte desatendida”, dijo la fiscal adjunta del distrito, Tara Miltimore, en el comunicado citado por el medio. “El asunto sigue siendo investigado por la policía de Barnstable y los detectives de la policía estatal asignados a la Oficina del Fiscal de Distrito”.

Hill asistió a Boston College, donde fue estudiante de comunicación y según CBS News, estaba programada para graduarse de Boston College a finales de este año.

Su batalla contra la depresión

“Mi depresión se arraigó durante los primeros años en secundaria y vivirá conmigo por el resto de mi vida”, escribió Saoirse en un artículo de 2016 para Deerfield Scroll.

“Aunque en general era una niña feliz, sufrí episodios de profunda tristeza que se sintieron como una roca pesada en mi pecho”, dijo. “Estos combates iban y venían, pero no me afectaron externamente hasta que el segundo año en Deerfield”.

En el periódico, Hill dijo que comenzó a “aislarse” en su habitación y comenzó a “alejarse” de sus relaciones amicales y familiares.

“Todos sabemos que algunas personas encuentran el invierno en Deerfield solo, oscuro y largo”, agregó. “Durante las últimas semanas del trimestre de primavera, la tristeza me rodeaba constantemente. Pero ese verano luego de terminar mi segundo año, mi amiga depresión no volvió a aparecer y estaba agradecida por su ausencia”.

Más tarde, ella dijo que la tristeza regresó.

“Mi sensación de bienestar ya estaba comprometida, y la perdí totalmente luego de que alguien que conocía y amaba rompió serios límites sexuales conmigo”, dijo Hill. “Hice lo peor que puede hacer una víctima, y ​​fingí que no había sucedido. Todo esto se volvió demasiado, e intenté quitarme la vida”.

Luego de regresar a la escuela en otoño, Hill, la hija de Courtney Kennedy Hill, “no pudo soportar el estrés que Deerfield presentaba”.

“Fui a tratamiento para mi depresión y regresé para mi último año”, explicó. “No me importaba que los estudiantes pensaran que me había ido por un trastorno alimentario, o que me habían acosado, pero me preocupaba que mis maestros y asesores no supieran por lo que estaba pasando. Aunque fue útil para mí hablar sobre mis problemas con todas esas personas importantes en mi vida, aún era incómodo y era difícil para mí tomar la iniciativa”.

El Associated Press y el reportero de La Gran Época, Jack Phillips, contribuyeron con este informe.

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